Por primera vez, los alumnos indocumentados y de bajos ingresos que asistieron a la Universidad Comunitaria en San Francisco tendrán acceso a prácticas profesionales pagadas.

La Junta Directiva de la Universidad Comunitaria de San Francisco aprobó el nuevo presupuesto a finales del mes pasado en donde se incluyó una medida para ofrecerle a los alumnos indocumentados y de bajos ingresos becas para puestos de prácticas profesionales en la comunidad.

Asimismo, el presupuesto aporta $200,000 dólares al dinero reunido para becas destinadas a alumnos de la Universidad Comunitaria. Dicho dinero está destinado para alumnos practicantes indocumentados y de bajos ingresos que tomen un curso adicional.

Esta es la primera vez que el dinero de una beca para prácticas profesionales, consideradas como complemento a la educación superior y las cuales son cada vez más necesarias en un puesto laboral después de la universidad, estarán disponibles para alumnos indocumentados.

Hace tan sólo unas semanas, el gobernador Jerry Brown firmó un proyecto de ley que pone los fondos privados a disposición de alumnos indocumentados. La segunda porción del mismo proyecto de ley, el cual actualmente está a la espera de la aprobación de Brown, le dará acceso a alumnos indocumentados a becas estatales.

Según la junta directiva, la nueva medida no creará ningún conflicto con leyes estatales ni federales. El financiamiento para el nuevo programa provendrá de fideicomisos del distrito, aunque no está claro cómo la junta tendrá acceso al dinero.

Todavía no se ha determinado qué tantos alumnos serán elegibles para participar en las becas, o qué cantidad se les destinará. La oficina de Servicio de Aprendizaje y Tutoría informó que más de las 10 organizaciones sin fines de lucro ya están listas para contratar alumnos; sin embargo, los detalles del nuevo programa todavía están por finalizarse.

Elsa Ramos, de 20 años de edad, es una de las docenas de alumnos que hablaron en apoyo a la nueva medida en la sección de comentarios del público en la reunión mensual del jueves.

“Me gustó mucho que la mayor parte de la gente en la junta ya estaba de nuestro lado”, dijo Ramos, quien es alumna de tercer año en la Universidad Comunitaria, “siento que me he superado y estoy muy orgullosa de todos los que alzaron la voz e hicieron que esto sucediera”.

La mayor parte de los alumnos a favor del nuevo programa son indocumentados. Se sabe que es el AB 540 en referencia al proyecto de ley, firmado por el gobernador Gray Davis en 2001, el que hace que los alumnos indocumentados en California sean elegibles a matrícula estatal una vez que terminen por lo menos tres años de preparatoria en el estado. Asimismo, deben firmar una declaración jurada de su propósito de legalizar su estatus de residencia, aunque dicha disposición no significa mucho ya que son pocos los que se pueden convertir en residentes legales.

La aprobación del recién adquirido dinero para prácticas profesionales fue altamente aceptada.

“Estoy muy, muy feliz. Estoy muy emocionada; creo que esto es una victoria para los alumnos”, dijo Leticia Silva, orientadora para la Red de Servicios Latinos.

Sin embargo, hubo una especie de oposición por parte de algunos alumnos quienes expresaron su inquietud ante el hecho de que el programa de prácticas profesionales para alumnos AB 540 se convierta pronto en una beca exclusiva y cree divisiones entre alumnos AB 540 y el resto del cuerpo estudiantil.

“Esto no debería ser controversial”, dijo Steve Ngo, miembro de la junta directiva, en respuesta a la oposición. Aunque Ngo fue abucheado por algunos en la reunión, prosiguió a alentar a sus colegas en la junta directiva para que votaran a favor del nuevo presupuesto.

“Esta modificación no sólo alentará y albergará al servicio comunitario, al servicio de aprendizaje y de tutores para todos los alumnos que sean elegibles sino que además le dará una oportunidad a aquéllos alumnos que sean elegibles para poder obtener algo de este proceso competitivo y que resultan ser alumnos AB 540”, dijo Ngo.

Edher Zamuizo también estuvo en desacuerdo con la crítica al programa.

“Es difícil cuando uno no se puede matricular”, dijo Zamuizo, de 22 años de edad, quien es un alumno indocumentado que se transfirió a la Universidad Estatal de San Francisco. Zamuizo se ha destacado a pesar de la falta de fondos públicos a su disposición, pero espera que la nueva medida le pueda ayudar a aquellos que no han tenido tanta suerte.

“Hago esto para apoyar a mis amigos”, dijo. Ramos, Zamuizo y otros alumnos esperan que las preocupaciones entorno al programa se disipen con más información sobre las prácticas profesionales y cómo funcionará.

Se espera que el proceso de inscripción y el programa de prácticas profesionales estén disponibles en enero de 2012.

Follow Us

Andrea hails from Mexico City and lives in the Mission where she works as a community interpreter. She has been involved with Mission Local since 2009 working as a translator and reporter.

Leave a comment

Please keep your comments short and civil. Do not leave multiple comments under multiple names on one article. We will zap comments that fail to adhere to these short and easy-to-follow rules.

Your email address will not be published. Required fields are marked *