El día de la Bastilla, los residentes franceses de San Francisco tendrán otra razón para celebrar.

Durante los últimos 40 años, los turistas franceses han venido con la esperanza de encontrar la casa azul en la colina. En una canción titulada “San Francisco”, la cual salió en 1972, el cantante francés Maxime Le Forestier habla de una casa en la que todo mundo es bienvenido y en la que vivían Tom, Phil y Psylvia. En realidad, la casa era el hogar de la comuna Hunga Dunga, y de varias personas que semencionan en la canción y que todavía viven en el Área de la Bahía.

El año pasado, un residente francés en el periódico San Francisco Chronicle se puso en contacto con el cantante y después de haber hurgado en viejos cuadernos, Le Forestier encontró la dirección de la casa: 3841 calle 18. Sin embargo, cuando el joven periodista, Alexis Venifleis, llegó a la casa estaba pintada de verde. Decidió escribir un artículo sobre la casa. Se corrió la voz y pronto hubo un gran fervor para que se volviera a pintar la casa de azul.

Poco después, Ressource, un fabricante francés de pintura se ofreció a pintarla sin costo. Las propietarias, Amy Silverstein y Angela Padilla estuvieron de acuerdo. Ahora los franceses recuperaron su casa azul.