Los residentes de Bernal Heights tienen una nueva razón para comprar de manera local, una que premia la lealtad a los negocios tradicionales del barrio con ahorros de descuento. Bajo un programa de beneficios locales que se lanzó este verano, se le otorgará tarjetas especiales de débito de VISA a la gente que abra cuentas con un sindicato local de crédito, las cuales podrán usar en negocios participantes que descontarán Monedas Bernal (o Bernal Bucks, en inglés).
“Piense en esto como un comprador frecuente de millas”, dijo Arno Hesse, cuya tarjeta de débito de Bernal Bucks muestra las letras “Money Maximalist” en letras mayúsculas y doradas. Hesse, nacido en Alemania y quien ahora vive en Bernal Heights, es cofundador de Clearborn, la compañía integrada por dos personas para el desarrollo de software de Bernal Bucks.
El proyecto toma elementos de los programas de tarjetas en tiendas que usan las cadenas de tiendas corporativas, pero está diseñado para aplicar el principio de premios por lealtad a cualquier negocio en la comunidad de 1.3 millas cuadradas en Bernal Heights. Hasta ahora, alrededor de 20 de los negocios del barrio se han registrado para distribuir dólares de premios a clientes que estén usando las tarjetas a una taza del 5 por ciento de los totales de compra. Los premios se rastrean y se lleva la cuenta en línea en el sitio de Bernal Bucks. Para recuperar los premios, los titulares de las tarjetas imprimen certificados de regalo que podrán gastar en cualquier negocio participante.
“Es como imprimir en la casa el pase de abordaje antes de ir de viaje”, dijo Hesse. “No queremos crear una moneda paralela. Queremos construir algo encima de lo que la gente ya está acostumbrada a hacer”.
Ese es el reto que enfrentan varias organizaciones locales parecidas que surgen en el país en el despertar de la Gran Recesión. La crisis económica y el rescate de los bancos “abrió una grieta” en la fe colectiva en el sistema financiero del país al aumentar la succión de programas innovadores como Bernal Bucks, dijo Arthur Brock, empresario interesado en la divisa virtual y complementaria.
“El clima es diferente en este momento” a diferencia de comienzos de 2000, dijo Brock, y mencionó una ola de escepticismo en cuanto a los bancos comerciales e inversionistas de Wall Street, así como la popularidad de las “redes de confianza” como CourchSurfing.com y craigslist.org. “Uno se siente sucio por tener que participar en el [sistema bancario], ¿pero en qué más va a participar? En la actualidad, la gente está pensando en esa pregunta”.
La Mentalidad de Querer Todo Local
Por su parte, Brock encabeza los Denver Dollars, un programa de gasto similar en la forma de Bernal Bucks, en la ciudad de Colorado. Sólo se necesita escribir “divisa de la comunidad” en un buscador de Internet para tener una idea de la variedad de organizaciones de divisa alternativa que están surgiendo en el país. Las que se establecen tienden a ayudar a áreas rurales y remotas.
Alrededor de 30 millas al norte de San Francisco en Bolinas, por ejemplo, los comerciantes prefieren usar las monedas de $3 que se acuñaron de manera local como una forma de mantener la divisa en circulación local. La región de Berkshire de Massachussetts intercambia BerkShares para ayudar a aislar a la economía local. Más hacia el norte en British Columbia, Sal Spring Island usa los Sal Spring Dollars. Dichas labores tienen como objetivo canalizar el entusiasmo en la cultura de querer todo local en un intercambio de divisa construido en la confianza entre vecinos.
Sin embargo, no todos han sido exitosos. El proyecto de la Comunidad HeroCard en el condado de Hennepin, Minnesota, se lanzó en 2001 con el apoyo de una tarjeta de débito local y atrajo la participación de más de 5,000 residentes y 40 negocios antes de haber colapsado en 2003. Una evaluación de lo qué sucedió con el proyecto puso en evidencia una falta de participantes como la causa principal del fracaso.
Bernal Bucks está tratando de ganar una cifra comparable de partidarios del barrio en el que habitan casi 25,000 residentes. Si el programa se afianza, Hesse y su socio, desarrollador de software nacido en Francia y autoproclamado “futurista de dinero” Guillaume Lebleu, tienen como propósito vender la tecnología a comunidades de otros lados. Hesse dijo que las organizaciones del barrio tan lejos como en Brooklyn han expresado tener un interés.
La Evolución del Dinero
Construir una divisa alterna de la nada no sucede de un día para el otro. Bernal Bucks ha pasado por dos grandes revisiones desde que Hesse y Lebleu presentaron por primera vez la idea en 2009.
El primer experimento tuvo que ver con la impresión y venta de calcomanías marca “Bernal” con la imagen de la verde colina del barrio, con un valor de $1 la pieza. Los participantes ponían las calcomanías en billetes de $5 y $10 dólares, y los billetes con calcomanías les otorgaban premios especiales: $1 menos en una pinta de cerveza en Stray Bar, un pastelillo gratis en Moonlight Café, una manzana en Good Life Grocery. Hesse y Lebleu esperaban que las calcomanías le recordaran a la gente el mantener los billetes en circulación local. Sin embargo, a fin de cuentas las calcomanías desaparecieron.
“Una calcomanía no era un hábito arraigado”, dijo Hesse al reflexionar. “Por eso nos decidimos por los certificados de regalo”.

Durante la temporada de vacaciones de 2010, Hesse y Lebleu imprimieron 500 certificados de regalo marca Bernal Bucks (con marcas de agua y código de barras) que eran canjeables por $20 la pieza. Una vez más, se vendieron en los centros de la comunidad, y se esperaba que los negocios ofrecieran descuentos a clientes que los usaban.
No obstante, el sistema se enredó en inconvenientes. Los empleados de las tiendas estaban confundidos sobre cómo manejar los certificados. Los titulares de los certificados no podían guardar la cuenta de cuál premio coincidía con cada negocio. Los clientes sin certificados no entendían por qué ellos no calificaban para los beneficios de Bernal Bucks.
“Fue raro”, dijo Melani Eisemann, copropietaria de Avedano’s Holly Park Market, una carnicería en la avenida Cortland, el corredor comercial de Bernal.
Después, cuando Eisemann fue con Hesse para intercambiar los certificados de la tienda por efectivo, él le dio un cheque por sólo el 90 por ciento del total de certificados. El cinco por ciento de cada certificado se quedó en los proveedores de servicio de Bernal y un cinco por ciento adicional para Bernal Bucks.
“Ahí fue cuando decidimos dejar de usarlos”, dijo Eisemann, “se convirtió en más problema”.
Hesse y Lebleu están seguros de que las tarjetas de débito eliminarán los inconvenientes y la confusión. Usar las tarjetas para acumular premios es un método comprobado, concluyeron. Las tarjetas muestran un dibujo en caricatura de la colina con la torre satelital del barrio, y marcas como Bernal Bucks, VISA y el Sindicato de Crédito Federal de la Misión en San Francisco, la organización que patrocina las cuentas de los titulares de tarjeta.
La detallada retroalimentación de los comerciantes sobre Cortland, opinan los socios, ha instalado garantías en el sistema para evitar situaciones en las que un negocio paga más de la parte justa de Bernal Bucks en relación a sus ventas normales. Tienen acuerdos escritos con casi la mitad de los negocios en la avenida Cortland, y han comenzado a repartir tarjetas.
“Estoy en apoyo con lo que sea que quieran hacer”, dijo Ken Shelf, propietario de Succulence Life and Garden, un participante del programa. “Viven en la comunidad y esto podría ser bueno para los negocios locales, así que ¿por qué no intentarlo?”


