Según el censo de 2010, a diferencia de la tendencia nacional de una población latina en aumento, los latinos han abandonado el Distrito de la Misión en grandes cifras para ir a lugares más asequibles como la Bahía del Este y el Excelsior.

Mientras tanto, el número de residentes asiáticos, negros y blancos aumentó aunque que la población en general del Distrito de la Misión bajó por 2,889 residentes o 4.8 por ciento de 57, 298.

Aunque la población latina aumentó un 11 por ciento en San Francisco, en la actualidad hay 6,670 menos latinos en la Misión (una disminución del 22 por ciento desde 2000).

A pesar del declive, los latinos componen el 39 por ciento del Distrito de la Misión. Una disminución de casi el 50 por ciento en 2000, sin embargo sigue siendo la concentración más alta de latinos en la ciudad.

Los residentes blancos de la Misión aumentaron 1,450 o un 4.7 por ciento desde 2000; los afroamericanos de 118 o 5.9%, y la población asiática aumentó por 400.

Mission Loc@l evaluó el cambio en población en 13 censos realizados entre las calles 11 y Market, César Chávez, Dolores y la Avenida Potrero.

La parte más grande de la Misión está representada por David Campos, el Supervisor del Distrito 9; sin embargo, hay partes representadas por Jane Kim, Supervisora del Distrito 6, y Scott Wiener, Supervisor del Distrito 8.

Los demógrafos y activistas de vivienda acordaron que muchos latinos no podían pagar vivir en el Distrito de la Misión ya que el barrio se ha vuelto cada vez más caro desde el primer boom del punto com en 1998 hasta principios de 2000. Incluso después del desplome de principios de 2000, los costos de vivienda nunca bajaron tan significativamente.

Asimismo, los expertos precisaron que los patrones de migración juegan un papel en el éxodo latino. Pocos culpan un subconteo, pero la Oficina del Censo está estudiando dicha posibilidad.

Los aumentos modestos de la población latina en la parte suroeste de San Francisco parecen confirmar un cambio en el patrón migratorio. Belinda Reyes, economista y directora del Instituto César E. Chávez en la Universidad Estatal de San Francisco dijo que tradicionalmente la Misión había sido un destino para nuevos inmigrantes debido a los servicios y redes establecidas de migración.

El censo de 2010 muestra que “la Misión perdió parte de la importancia como lugar de recibimiento”, dijo Reyes, lo cual es natural incluso sin un aumento en los precios de vivienda. Una vez establecidos, los inmigrantes tienden a moverse de la ciudad a los suburbios.

El estatus de la Misión como barrio de destino para nuevos inmigrantes latinos podría reemplazarse por lugares como el Excelsior, el cual obtuvo 1,800 nuevos residentes latinos, y en Bayview Hunters Point, el cual vio un aumento de alrededor de 2,000, según el censo de 2010.

El demógrafo Hans Johnson opinó que con los marcados aumentos en precios de vivienda aquí “no es sorprendente ver un aumento en barrios más asequibles”.

El cambio en los patrones de migración también se reflejó en un estudio reciente realizado por el Departamento de Urbanismo de la ciudad, el cual usó el censo de 2010 así como la Encuesta del Censo de la Comunidad Estadounidense, la cual mostró que la proporción de residentes nacidos en el extranjero en el Distrito 9 bajó de 47% a un 39% de la población.

A pesar de perder su posición como el barrio principal de destino, todavía existen muchas organizaciones en la Misión que ayudan a nuevos inmigrantes, sin embargo otros están creándose rápidamente en la Bahía del Este y en otros lados, dijo Reyes.

Aunque la disminución de latinos en la Misión no fue una sorpresa, fue inusual dado el patrón para la ciudad, el estado e incluso la nación: todos ellos lugares en donde la población latina está en aumento, concluyeron los demógrafos.

La población latina en la ciudad aumentó por un 11 por ciento, un 27 por ciento en el estado y un 43% en los Estados Unidos.

Otros barrios predominantemente latinos en el estado reflejaron el patrón nacional de crecimiento. En Los Ángeles por ejemplo, los latinos mantienen sólidas cifras en el Este de Los Ángeles y aumentaron considerablemente en el Sur Central de Los Ángeles, un barrio tradicionalmente afro-americano, dijo el demógrafo Johnson.

Nuevos Residentes en la Misión

Los nuevos residentes de la Misión están más educados y son más ricos, según el informe realizado por el Departamento de Urbanismo de la ciudad.

Alrededor del 42 por ciento de los residentes del Distrito 9, el cual incluye a Bernal Heights, poseen un título universitario en comparación con el 31 por ciento en 2000. Aquéllos que tienen posgrado y otros títulos profesionales aumentaron de un 10 por ciento en 2000 a un 16 por ciento en 2010.

El ingreso per capita en el Distrito 9 aumentó de $28,060 a alrededor de $33,520 dólares. Al mismo tiempo, la taza de pobreza bajó de un 13 por ciento en 2000 a un 9 por ciento en 2010.

Una vez más, las compañías de tecnología y los trabajadores se están mudando al Distrito de la Misión. Para ellos, la Misión todavía parece ser relativamente barata cuando se le compara al SoMa o Silicon Valley.

HotPads, por ejemplo, se reubicó de Washington D.C., a la Misión.

“Escogimos a la Misión porque queríamos ubicar a HotPads en un área que fuera vibrante tanto durante el día como por la noche”, dijo el cofundador Douglas Pope mientras señalaba “los innumerables restaurantes, bares y cafés…así como los maravillosos lugares de happy-hour”.

En el Distrito 9, el cual incluye a Bernal Heights, el promedio de renta para una unidad con dos habitaciones es actualmente de $2,497, según el Departamento de Urbanismo. En comparación al precio de renta para el Distrito 10, el cual incluye a Potrero Hill que es de $2,177. En el Distrito 11, el precio de renta promedio es de $1,778.

Sin embargo, el promedio municipal es de $3,099.

Subconteo

David Campos, el Supervisor del Distrito 9, opinó estar preocupado por el aumento en costos de vivienda, pero advirtió que se necesita más análisis antes de tomar acción.

Además, advirtió sobre la posibilidad de un subconteo.

En 2000, California destinó $20 millones de dólares para segurar un conteo completo; este año el estado carente de dinero destinó $2 millones de dólares. Para asegurar un conteo completo, la Oficina del Censo y la ciudad destinaron $600,000 dólares en subsidios a organizaciones locales sin fines de lucro, incluyendo a Acción Latina y CARECEN, conocida como los “guardianes” confiables de la comunidad latina.

El Comité de Conteo Completo del Distrito de la Misión estaba a cargo de la promoción y organizó juegos de fútbol y eventos culturales para hacerle saber a los residentes sobre el censo y la importancia de su participación.

Ana Pérez, directora ejecutiva de CARECEN, opinó que su organización alcanzó su objetivo y siente que tuvieron éxito.

A pesar de los esfuerzos, los expertos en inmigración y los demógrafos dijeron que las campañas antiinmigrantes crearon a nivel nacional un clima más temeroso este año que el que había durante el censo anterior.

“Todavía hay un sentimiento anti-inmigratorio muy grande y un sentido de chivo expiatorio que sucede a nivel nacional, por eso se puede entender que los individuos indocumentados y los individuos que no confían en el gobierno continúen teniendo miedo de participar”, dijo Adrián Pond, director ejecutivo con la oficina de asuntos inmigratorios. “Históricamente y aunado a la barrera del idioma ha sido un gran factor en el subconteo”.

Jeffrey S. Passel, demógrafo con más antigüedad en el Centro de Estadística Hispana, declaró que era posible que hubiera un subconteo, pero que vio muy poca evidencia de ello.

“Las estadísticas  de nacimiento y el conteo de niños concordaban exactamente”, dijo Passel. “No hay un indicativo real de una disminución”.

La Oficina del Censo está actualmente conduciendo un estudio para determinar qué tan preciso fue el conteo y no se dará a conocer hasta en un año más o menos, dijo Passel.