Todo comenzó con un correo electrónico de nuestros lectores de la Misión. Se dieron cuenta que hoy alguien cambió la entrada en Wikipedia de Pirate Cat Radio. Al final de la entrada alguien había escrito esto:

El sábado 12 de febrero de 2011, Pirate Cat Radio dejó de transmitir en vivo, así como su transmisión de podcasts. Su sitio en línea también se opacó. El fundador y ex-propietario, Monkey, había vendido la mayor parte de su acción de la estación habiéndose llevado su quipo de transmisión, caja registradora y se fue de la ciudad. Los DJs que se quedaron están formando un colectivo para intentar hacer que la estación regrese.

Es extraño. Ni la página de Facebook de Pirate Cat, ni en su Twitter mencionaron dicha interrupción. Una búsqueda por la dirección IP (67.188.161.49) no dio ningún resultado más que una cuenta de Comcast de Walnut Creek.

Una llamada telefónica a la estación nos puso en contacto con ADMG, un DJ muy agradable del programa Magnétisme Kultra. “Lo único que puedo decir es que se ha reformado”, dijo. “Lo estamos llamando el Colectivo PCR. No es oficial. Todavía está en la fase de planeación”.

Otra fuente en comunicación con Pirate Cat se negó a hablar, al principio. “Pronto se va a enterar”, dijo. Pero cuando Mission Loc@l le leyó el texto en la nueva entrada de Wikipedia, suspiró y dijo “bueno, está casi del todo bien”.

Monkey, quien cambió su nombre legalmente, pero quien ahora va por su nombre de nacimiento (Daniel Roberts)- comenzó Pirate Cat Radio, según la leyenda, como un niño prodigio de 15 años de edad con un transmisor de 40 vatios que transmitía desde su cuarto en Los Gatos.

Hasta anoche por la tarde, Roberts se negó a dar comentarios. Cuando Mission Loc@l obtuvo por fin una respuesta, fue de sólo dos oraciones.

“La página de Wikipedia es una calumnia”, escribió Roberts. “Pirate Cat está cerrado por el momento”.

No está claro qué significa eso. Roberts es conocido por su creatividad al mantener la estación al aire. En 2002, se dio cuenta de una disposición no muy conocida en el Código de Regulaciones Federales de los Estados Unidos que permite que haya transmisión sin licencia en época de guerra. El presidente Bush había anunciado la “guerra al terrorismo” el 20 de septiembre de 2001. En abril de 2003, Pirate Cat comenzó a transmitir abiertamente en San Francisco: una estación pirata que insistía en que era legal, tan legal como el pay de manzana estadounidense.

KPDO está en vivo y transmitiendo, aunque el número telefónico de Roberts lleva a un mensaje que dice que el teléfono se ha desconectado. En transmisión al aire hay anuncios de negocios como Pescadero Bed y Biscuit que se mezclan con canciones de Devo y DJ Shadow.

El sitio en línea de Pirate Cat no está funcionando y ya no está transmitiendo por iTunes. Pero en una noche lluviosa de sábado en los estudios de Pirate Cat en las calles 21 y Alabama, las cosas se ven muy parecidas a como siempre han sido. Tres músicos delicados e irrealmente jóvenes estaban sentados enfrente de la ventana: un ukelele, dos guitarras acústicas y un canto suave. “Darling”, cantaban a una multitud que incluía a un DJ, un barista, dos espectadores y una mujer con cabello largo y negro y botas de motocicleta que parecían estar filmando un concierto completo en su iPhone. “Darling”, continuó el grupo, “Darling, darling. Sonaban bastante bien.

“Bueno”, dijo el DJ desde adentro del estudio de grabación. “Ese fue el grupo Names and Faces, en vivo desde el Colectivo PCR, ¡por primera vez! ¿Cómo se llamaba esa canción?”

Shayne, quien tocaba el ukelele, se acercó al micrófono. “Darling”, dijo dulcemente.

“¿Cómo llegué a tocar aquí?” dijo Turner, uno de los que tocaban la guitarra. “Vi un anuncio en Craigslist”. Su grupo anterior acababa de deshacerse por lo que le llamó a dos de sus amigos para que vinieran tocar con él. “Apenas y practicábamos”, dijo. “Pero Mike y yo crecimos tocando juntos. Aprendimos de ver a la gente. Aprendimos los acordes, las tablaturas”.

“Estábamos volados”, dijo Mike. “Tocábamos juntos. Moviendo los dedos de un lado al otro en el diapasón hasta que dejó de sonar mal”.

“Todo está cambiando minuto a minuto”, dijo el DJ, quien salía del estudio. “Puede que usted sepa más que yo”. Ha sido pasante aquí durante los últimos siete meses, dijo, y no ha visto que nada se haya perdido a no ser por los cables SLR, y tal vez un micrófono.

“Ha sido un mes interesante”, dijo Verónica, quien trabaja el turno de barista voluntaria. El equipo de eliminación del estudio en realidad no se cristalizó, dijo. “Se le instruyó a un voluntario a que sacara el equipo y se negó”. Después, dijo, se dio de baja el sitio en línea. Desde entonces, la estación ha estado luchando por volver a transmitir, lo cual hasta ahora ha consistido en subir podcasts al ustream del sitio.

Cuando se le preguntó si alguien se había llevado dinero, Verónica se detuvo un momento antes de responder. “Un poco de dinero. Eso es lo que comenzó todo, creo”. Se negó a explicar por completo. “La verdad es que pensé que la gente iba a abandonar el barco”, dijo mientras golpeaba el contenedor para café expreso. “Pero todo mundo se está recuperando. Todos tenemos una oportunidad más de poder participar”.

“Va a ser divertido”, dijo.

Los voluntarios de Pirate Cat y otras personas, están acostumbradas a diferentes versiones de lo que significa diversión.

En sus primeros años, Pirate Cat operaba en la delgada línea entre lo que era legal e ilegal: transmitiendo como estación de bajo poder en el 87.9 de frecuencia FM en San Francisco y la Bahía del Este. En una entrevista con la revista Mother Jones en el mes de enero de 2010, Roberts describió el proceso: La FCC le envió una carta a Pirate Cat exigiéndole que dejaran de transmitir. Roberts respondió con una solicitud de registro de estación radiofónica que operaba en época de guerra, junto con un cheque de mas o menos $10 dólares. La FCC cobró el cheque. Después, unos meses más tarde, todo volvió a comenzar.

Primero, Pirate Cat era en su mayor parte música punk y postpunk. Poco a poco adquirió una devota y ecléctica alineación de DJs, y se convirtió en esa gran rareza en San Francisco: una verdadera estación de radio comunitaria, incluso cuando dicha comunidad provenía de todos lados del Área de la Bahía. La estación añadió una cafetería en la sala a lado de la cabina del DJ; la ganancia pagaba por la renta del estudio, y el café le ganó el estrellato a Pirate Cat en el programa de televisión de Anthony Bourdain cuando éste vino a probar su café latté con tocino y maple.

Cuando otras pequeñas estaciones luchaban por mantenerse vivas, Pirate Cat tenía una energía atractiva e incansable que a menudo excedía su alcance. Hubo experimentos intermitentes con Pirate Cat TV transmitiendo en el canal 13. Su propósito era una estación televisiva de la comunidad, pero en su mayoría parecía transmitir películas que todavía estaban en el cine, programas vulgares de citas amorosas y, casi siempre, una imagen congelada computarizada.

Más tarde, en noviembre de 2009, algunos meses después la Junta de Supervisores de San Francisco encomendó públicamente a la estación por su papel en la cobertura de política local, y entonces la FCC se terminó mudando a Pirate Cat. Otras estaciones de radio piratas habían estado más o menos operando bajo el mismo nicho que Roberts. La FCC demandó a una de esas estaciones, ganó y usó dicha victoria en el tribunal para por fin haber cerrado el nicho por completo. La FCC multó a Roberts con $10,000. Apagó los transmisores, y la estación se convirtió en una estación que sólo transmitía por Internet.

De acuerdo con un artículo publicado en SF Weekly en el mes de mayo del año pasado, fue el abogado de Roberts (quien no le está cobrando por sus servicios), Michael Couzens, quien le avisó a Roberts de la existencia de KPDO, una estación legal de radio de baja potencia en Pescadero y cuya licencia estaba a punto de vencer. Roberts se hizo cargo, ayudó a que renovaran la licencia y persuadió al profesor de escuela, quien tenía la licencia original, a que estuviera en la junta de la estación y lo puso a cargo al haberle prometido dirigir una estación de radio para la comunidad, una en la que los niños que van a la escuela y otros residentes podrían aprender a ser DJs.

Según el artículo, una lectura de tarot jugó un papel clave en la selección de Roberts. “Él era el caballero de cinco espadas”, dijo el profesor. “El caballo oscuro que traía la energía. El que hace que las cosas renazcan. Ahí estaba”.

No está claro qué tanto estuvo involucrado Roberts en la dirección de Pirate Cat cuando se mudó a Pescadero. Cuando el artículo de SF Weekly se publicó, KPDO volvió a transmitir habitualmente los programas de algunos DJs de Pirate Cat. No hay nadie en Pirate Cat que esté en la programación actual.

El artículo de SF Weekly también mencionó que Roberts estaba teniendo dificultad en recaudar fondos y vender anuncios en Pescadero, una comunidad en una pequeña ciudad bastante exclusiva en la que él era alguien de afuera. Consideró haber transferido Pirate Cat a sus DJs, pero no pudieron recaudar el dinero para hacerlo. En lugar de eso, bromeó, tenía dos estaciones. “Soy una versión pequeña del Murdoch maldito”.

Últimas Noticias:

Jeremy Pollock, miembro del colectivo PCR, escribió:

Sólo quería poner énfasis en que nadie en el Colectivo PCR ha hecho ninguna suposición de que Monkey se haya llevado el dinero ni el equipo de transmisión.

Esta es nuestra declaración actual sobre lo que está sucediendo:

-Pirate Cat está sujeta a una disputa de propiedad.

-Hasta que se resuelva dicha disputa, el equipo de Pirate Cat Radio se ha organizado como el Colectivo PCR para seguir las operaciones radiofónicas y mantener a la comunidad intacta.

-El Colectivo PCR está explorando las opciones que hay para volver a estar al aire, lo cual puede o no que tenga que ver con el nombre de Pirate Cat Radio (sujeto al acuerdo en la disputa).

-Alentamos a todas las personas involucradas a que vengan y resuelvan este tema de la manera más pronta. Mientras tanto, el Colectivo PCR continuará organizando y manejándose a sí mismo y a su contenido.

-Se publicarán más detalles en nuestro sitio en línea: http://pcrcollective.org/