Con gran fanfarria y la visita del director de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en Inglés) Julius Genachowski, a Valencia Gardens se presentó en 2009 el Proyecto de Banda Ancha en San Francisco con la sencilla idea de cerrar la brecha digital, y ofrecer acceso gratuito de Internet a residentes que habitan en vivienda pública.

El Departamento de Tecnología de San Francisco comenzó a usar la red municipal de fibra de vidrio para ofrecer acceso público de Internet a residentes que habitan en vivienda pública a comienzos de 2008; en su visita a Valencia Gardens, el director de la FCC declaró al programa como un modelo a seguir para el país.

Sin embargo, tres años más tarde en Valencia Gardens y Bernal Dwellings, los dos lugares de vivienda pública en la Misión, la mayor parte de los residentes dijeron pagar para hacer uso de Comcast u otros servicios comerciales. Esto muestra que la conexión está incompleta, no es confiable y es muy lenta.

“Es un poco lenta”, dijo Jaime Amaya, de 18 años de edad y residente de Bernal Dwellings, a quien le ayudó el personal de la vivienda a que se conectara a Internet.

“Mañana me van a instalar Xfinity en mi casa”, dijo otro residente que no estaba feliz con el servicio gratuito.

Tanto el personal de Bernal Dwellings como en Valencia Gardens declararon que antes de que se hubiera adoptado el servicio de la ciudad, se les seguró que la fibra óptica iba a ser más rápida que la mayor parte de los servicios comerciales de Internet. No obstante, los residentes describieron el Internet de la ciudad como un servicio más lento que el promedio de servicios comerciales.

Michael McCarthy, gerente de banda ancha para la comunidad en el Departamento de Tecnología de la ciudad, es responsable por instalar y mantener el hardware de Internet en Bernal Dwellings y Valencia Gardens. Dijo que hace poco actualizó los routers de los desarrollos para mejorar sus conexiones de Internet. “Hemos tenido algunos obstáculos, pero los hemos resuelto en los últimos meses”, dijo.

Sin embargo, los mismos problemas permanecen. El acceso inalámbrico, por lo que se conoce el programa “Wifi 2.0” propugnado por el ex alcalde Gavin Newsom, es problemático.

“La conexión inalámbrica apesta”, dijo Selina Rodríguez, de 19, mientras navegaba en Internet en el Centro de Cómputo de Valencia Gardens. “Vivo del otro lado de Guerrero, y la señal no nos llega ahí. El ethernet funciona mejor”. El centro de cómputo también hace uso del ethernet de la ciudad.

Valencia Gardens posee “cinco o seis” antenas de wifi en la azotea, según McCarthy. Puede que los residentes tengan wifi, dependiendo en dónde vivan.

Vince Alvarenga, gerente en Valencia Gardens, está feliz con el acceso ethernet del desarrollo pero admite que la conexión wifi casi nunca funciona. “Puedo tener señal enfrente de Four Barrel, pero no en mi departamento”, dijo.

Aunque Ginale Harris, Directora de Servicios de Intervención, dijo que Bernal Dwellings pagó alrededor de $250 dólares para tener la instalación de una antena wifi hace dos años, los residentes del área opinaron que el servicio de wifi no estaba disponible para ellos.

“No pusimos un gran esfuerzo en las redes wifi ahí, ya que cada unidad se construyó con una entrada ethernet”, dijo McCarthy. “Los residentes pueden conectar el cable en el enchufe y tener acceso a Internet”.

Pero los residentes han tenido dificultad al establecer las preferencias de acceso a ethernet por sí solos, y no sabían que hay alguien en la ciudad les podía ayudar. “Si la gente llamara, los ayudaría”, dijo McCarthy.

Muchos de los residentes que no se pudieron conectar al servicio de Internet de la ciudad dijeron haber comprado el servicio con Comcast o AT&T ya que dichas compañías ofrecen enviar técnicos a casas de los clientes para ponerles la conexión. Ya es muy tarde para que la ciudad recupere a aquéllos que poseen contratos con compañías comerciales que ofrecen paquetes de Internet, tele y teléfono a cambio de un bajo precio y por lo tanto reduciendo el incentivo de los clientes a llamar y cancelar el servicio.

No obstante, hay más personas que están dispuestas a intentar el servicio de la ciudad. A pesar de la gran cantidad de anuncios sobre el programa en 2008 y 2009, no todos saben sobre el servicio. “Es posible que la mitad de los vecinos ni siquiera sepan que tienen acceso gratuito a Internet”, dijo Jaime Amaya de Bernal Dwellings. “Sé que mis vecinos de a lado no lo saben: yo les dije”.

La ciudad tiene un contrato de $240,000 dólares para ofrecer hardware de conexión así como la instalación en vivienda pública, según McCarthy, lo cual se ha logrado gracias a “súplicas y préstamos de diferentes organizaciones”. A nivel municipal, el proyecto de banda ancha recibió hace poco un subsidio federal de $7.9 millones de dólares, en parte por el punto de venta en cerrar la brecha digital. Gracias a un acuerdo con Internet Archive, la ciudad no ha tenido costos recurrentes en el servicio de Internet.

Algunos residentes en la vivienda pública no poseen el lujo de poder participar en el debate de si el Internet gratuito de la ciudad, aunque sea lento, vale la pena o no. “No tengo una computadora”, dijo una de las residentes de Valencia Gardens mientras veía a su hijo persiguiendo a un perro el miércoles por la tarde. “¡Ojalá que algún día tenga una!”

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Andrea hails from Mexico City and lives in the Mission where she works as a community interpreter. She has been involved with Mission Local since 2009 working as a translator and reporter.

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