Traducido por Andrea Valencia

Dos escuelas del Distrito de la Misión, una escuela secundaria sin muchos recursos y una escuela primaria que está en buen estado, se integrarán durante el verano para convertirse en una escuela que ofrecerá educación hasta el 8vo grado. De acuerdo con funcionarios escolares, es algo que sucederá para otoño del año en curso.

Carlos García, el superintendente de las escuelas visitó la Misión el lunes pasado para avisarle a las escuelas. Primero fue a la primaria Buena Vista. Después fue a la escuela secundaria Horace Mann. Sus sueños, dijo, están a punto de volverse realidad. Más o menos.

La escuela primaria Buena Vista ha estado tratando de ampliar su programa a una escuela de kindergarden a 8vo grado durante más de una década. La escuela es de doble inmersión, lo que significa que algunos cursos se enseñan en Inglés y otros en Español. “Ha llegado el momento”, dijo el director Larry E. Alegre de la escuela Buena Vista, “para que la Misión tenga un buen programa de inmersión desde el kinder al 8vo grado (K-8)”.

A los alumnos les va mejor en una escuela K-8 por una sencilla razón, según Sánchez. “Básicamente, todos han crecido juntos. Se construye una comunidad. Los niños más grandes pueden ayudar a los más jóvenes. Y los niños más grandes se sentirán más responsables hacia los niños pequeños en un K-8 porque a menudo los niños son sus parientes”.

Las escuelas secundarias, dijo, se desarrollaron en este país como una forma de clasificar y distribuir a los niños antes de enviarlos a una escuela vocacional, de educación general o AP. Pero esto es algo que no le gusta.

“Tengo temor”, dijo sobre la consolidación. “Pero la verdad es que creo que la educación K-8 es mejor”.

No obstante, el tener ideales del K-8 es una cosa. Poner dos escuelas muy independientes juntas antes de que comience el próximo año escolar es otra.

En general, Buena Vista ha llegado a sus metas de progreso bajo el programa No Child Left Behind y obtuvo un puntaje API de 776 en 2010: un aumento del 738 que tenían en 2009. El objetivo del estado es de 800 pero el promedio estatal logrado fue de 776. Horace Mann informó un progreso sólido este año con un API de 654 en comparación con el API de 623 que tuvo en 2009. La primavera pasada tuvo un puntaje que la dio a conocer como una de las escuelas de bajo rendimiento del estado y es una de 10 escuelas de bajo rendimiento en San Francisco, incluyendo seis en el Distrito de la Misión. Buena Vista no se encuentra entre la lista de escuelas con problemas.

La inscripción a Buena Vista fue de 375 alumnos de kindergarden a 5to grado durante el año escolar pasado en comparación al cuerpo estudiantil de Horace Mann de 263 para los grados 6to a 8vo.

Actualmente, Horace Mann posee dos pistas paralelas: una de inmersión doble en la que los alumnos toman clases en Inglés y Español, y una de educación general. La pista de educación general en Horace Mann será una de las cosas que se eliminarán en la fusión, y Sánchez sintió nostalgia de que esto sucediera. Los programas de inmersión doble son altamente competitivos en el sistema escolar de San Francisco y Buena Vista no es la excepción. Sus puntajes relativamente altos en el barrio se han atribuido a los esfuerzos del tipo de padres de familia dedicados y comprometidos que se sienten atraídos al competitivo programa. En los últimos años, Horace Mann no ha sido especialmente competitivo. Los niños terminan ahí por razones como esta: sus papás no se molestaron en llenar los papeles de opciones escolares.

Sánchez no quiere ver a dichos niños irse. “Somos una escuela STAR”, dijo en referencia al programa estatal que ofrece financiamiento adicional a escuelas con puntaje bajo en pruebas. “Tenemos mucho financiamiento. Tenemos a tres orientadores. Tenemos a una trabajadora social trabajando tiempo completo. El bono es que nosotros somos la comunidad que conservará la diversidad de la escuela”.

Lo cual quiere decir, opinó, reunirse e idear un plan para ir puerta en puerta a las comunidades de donde vienen los niños de Horace Mann y de donde han provenido desde la última década: de proyectos de vivienda como los Jardines de Valencia o Bernal Dwellings, así como invitar a los padres de familia y enseñarles los beneficios de un programa de inmersión doble.

También existe el problema del personal. “Tienen secretarias”, dijo Sánchez. “Nosotros tenemos secretarias. ¿Vamos a necesitar cuatro secretarias? No. Tienen prefectos. Nosotros tenemos prefectos. ¿Vamos a necesitar cinco prefectos? Va a haber problemas en cuanto a antigüedad. Va a ver tragedia”.

Y las aulas. La Escuela Preparatoria Metropolitana semi-financiada por el Estado, que con algo de controversia estuvo en el edificio de Horace Mann el año pasado, se irá. Pero sólo estaba usando 13 aulas en la escuela. Buena Vista está usando 19 en su ubicación actual. “En eso no va a haber tanta tragedia”, dijo Sánchez. “Va a haber negociación”.

Mientras tanto, Buena Vista se está preparando para dejar un edificio acabado de remodelar después de haber estado bajo construcción durante un año. “Para nosotros en general queremos hacer un cambio después de esto”, dijo Alegre, “algo que muestre una solución”. Añadió con un poco de remordimiento, “el edificio se ve muy bien en este momento. Espero que pongan otra escuela pública ahí”.

El proceso completo podrá apoyarse en el hecho que todos los profesores podrán mantener su trabajo. La asistente del director de Horace Mann, Adelina Aramburo, alguna vez fue directora de Buena Vista, y fue una de las fundadoras originales del programa de inmersión doble.

Pero, ¿cómo se va a llamar? Sánchez cree que Buena Vista suena más lírico. Y Horace Mann no es exactamente un nombre poco común para escuelas ya que existen 26 en el país con el nombre del reformador educativo recordado (cuando se le recuerda) por haber argumentado que los niños de todas las clases sociales deben compartir una educación general. Sin embargo, dijo Sánchez, Horace Mann es la escuela secundaria más antigua en San Francisco. El nombre lleva consigo un peso histórico.

Para Larry Alegre, lo primero en la orden del día es “acostumbrarse a todo lo que está pasando”. Primero que nada, eso significa que los padres de familia de los alumnos de 5to grado en Buena Vista –muchos de los cuales ya están en el proceso de selección de escuelas secundarias- se queden en Buena Vista. “Todos los alumnos de 5to grado de Buena Vista”, dijo, “tendrán un lugar en Buena Vista en el campus de Horace Mann”.

Cuando se le preguntó si ése sería el nuevo nombre, Alegre contestó que “así es como la estoy llamando por ahora”.

Y lo más importante: ¿Quién será el director? El Superintendente García no se ha decidido todavía.

“Esa es su tragedia”, dijo Sánchez. “Le pedí que tomará una decisión lo antes posible”.