CUBA es el nombre de uno de los primeros artistas de graffiti que fue reconocido en la ciudad y que todavía hoy día ejerce como tal. Originario de Baltimore y de 46 años de edad, CUBA se mudó a la Misión en 1985 cuando tenía 21 años de edad “con toda la intención de crear una escena”, dijo.
Inspirado por el colorido abanico de expresión de la Misión que se puede ver en murales callejeros, CUBA se propuso hacerse de un nombre en los callejones del barrio y edificios abandonados. Adquirió una reputación como talentoso artista con una amplia producción, terminó por participar con otros escritores y artistas de la Misión y desde entonces se entretejió un lugar en el mosaico creativo de la comunidad.
La conexión de CUBA con la evolución del arte callejero en San Francisco es una opinión propia. A medida de que la cultura se transformó, también lo hizo CUBA y viceversa.
Hace poco, CUBA ayudó a pintar un mural de 80 pies de altura que celebraba a los Gigantes de San Francisco y su victoria en la Serie Mundial y cuyo color naranja se puede ver en la esquina de la avenida Columbus y la calle Powell en North Beach. Pero su obra se encuentra y se aprecia mejor en la Misión.
Después de algunos años de negociar, CUBA obtuvo los derechos creativos de la barrera de cemento del Banco Nacional de la Misión sobre la calle 16 y pintó un mural de niños jugando y leyendo. También supervisa a artistas principiantes bajo el puesto de director artístico para el Proyecto para Murales del Callejón Clarion. CUBA ayudó a crear murales memorables como el que se encontraba en el muro del Café Revolution en las calles 22 y Bartlett y en donde Sirron Norris colaboró para el Proyecto de Murales para la Comunidad de la Misión con una pieza que actualmente adorna el muro.


