Heladería Bi-Rite, 3 p.m.
Es uno de esos días soleados de febrero en los que cantan los pájaros y nos enamoramos. Leslie y Karla, dos viejas amigas, platican y disfrutan de sus helados sentadas en una banca. Linda acaba de llegar.
Sobre el amor:
Linda: ¡Se trata de la biología y después de cultura! ¡Existen necesidades físicas que todo mundo tiene! ¡Por eso hay 6 mil millones de personas en la Tierra en lugar de 100,000! ¡Y después la cultura lo transforma en amor!
ML: ¿Entonces crees que es una tontería?
Linda: No.
Karla: [haciendo gestos a una joven pareja que comparte su helado] Ellos parecen estar enamorados. ¡Tal vez deberías ir a hablar con ellos!
ML: Cuál es el mejor concejo que les hayan dado en su vida?
Karla: Pienso en mi papá quien me dijo: “No te estoy diciendo que te veas como las mujeres que trabajan las calles…pero sí que ayuda”. Usó esas palabras literalmente.
ML: ¿Qué concejo le darían a alguien joven que está enamorado?
Leslie: Creo que es posible que haya más de una persona para cada quien.
ML: ¿Y tú, Karla? ¿Algún concejo para los jóvenes y solteros?
Karla: ¡Estoy grande y soltera! ¡Necesito más concejo que alguien joven y soltero!
ML: ¿Qué es lo más loco que hayas hecho por amor?
Leslie: Puede ser que haya terminando viviendo en San Francisco por Dan. Estaba viviendo en Boston cuando lo conocí. Fue un poco como haberme aventado de una barranca. No tenía propuestas de trabajo. No sabía lo que tenía el futuro para mí.
ML: ¿Pero todo salió bien?
Leslie: Todo salió bien.

