El Farolito, 10:30 a.m.
[Hay tres mujeres de pie enfrente de El Farolito, esperando a que abran. Una de ellas tiene tatuado en el pecho la palabra “Will” en letras de caligrafía. El puntito de la letra i es un corazón. Supuse que algo debe saber sobre el amor.]
Megan: Ah, ¿eso? Es el nombre del papá de mi bebé.
Paris: [Riéndose] ¡Cayó con el piropo más naco!
Megan: Dijo: “Si realmente me amas, te tatuarías mi nombre”.
[El Farolito abre y nos dirigimos hacia el interior.]
Paris: Yo también solía caer por esas cosas. Ahora sé que es su forma de controlarnos. Lo más loco que mi novio me ha convencido de hacer fue comprar un auto. Ya sabes cómo es, a los hombres se les sube a la cabeza cuando no tienen autos elegantes.
Frida: ¿Cuántos autos terminaste comprando?
Paris: Compré dos Cadillacs y dos Toyotas. Después tuve un accidente y ahora debo $3,000 dólares en multas. ¡No necesitaba un auto! Podría haber tomado el autobús.
[Megan y Frida se sientan con su comida. Paris sigue de pie. “Me preocupo mucho por la salud”, explicó.]
Mission Loc@l: ¿Cuál ha sido el mejor concejo amoroso que hayan recibido?
Megan: Mi mamá diría que si te ama no te pegaría.
Paris: Y si te ama, te mantendrá y blah, blah ¡patrañas! [Explotan de risa]
Frida: Hoy día, la gente se gusta por el dinero que tiene.
Megan: Sin dinero no hay amor.
Paris: No tuve casa durante dos meses antes de que mi hijo naciera, y su padre nos abandonó. Si me hubiera querido, realmente hubiera enfrentado esa difícil época.
ML: ¿Qué le dirán a sus hijos sobre el amor?
Megan: Que una boda es sagrada. No puedes romper tus votos nunca. Es por eso que no me quiero meter en el asunto de la boda.
Paris: Se supone que me voy a casar el día de los enamorados. Pero tengo problemas con la confianza y atrasé la fecha. [Se detiene por un momento]
Pero, ¿qué mujer no piensa en su gran boda? Quiero que mi hija sea la dama de honor. Será perfecto.

