Traducido por Andrea Valencia

La víctima se encontraba en la acera, enfrente de una máquina de juegos con animales de peluche. Alrededor de él se encontraban siete patrullas policiales, 20 policías, dos ambulancias, un camión de bomberos y un grupo de gente curiosa. La víctima se encontraba envuelta en una bolsa de un color amarillo alegre inapropiado para transportar cadáveres.

A través de la puerta de Mission Grocery se podía ver a la policía, detrás de la víctima, entrevistando a los testigos y revisando el metraje de la cámara de vigilancia. La entrada al edificio en el lugar de los hechos estaba siendo vigilada por la policía hasta que todos los residentes fueron interrogados. En las ventanas más arriba, se podía ver a niños mirando a través de las cortinas.

La policía identificó a la víctima como un hombre negro de 30 años de edad. El Sargento Michael Andraychak declaró que dos sospechosos hombres le dispararon a la víctima a las 6:15 antes de haber huido a pie. Andraychak declaró que los sospechosos no se encuentran bajo custodia policial.

“Estaba en mi casa, escuché los disparos y corrí afuera”, dijo una de las personas presente en la escena de los hechos. Llegó a las 6:20 habiendo encontrado al cuerpo en la calle, rodeado de paramédicos. Los intentos de resucitación se detuvieron a las 6:25, dijo.

Todavía estaba lloviendo, pero sin la tormenta de truenos entrecortados que hubo más temprano durante la tarde. Después de haber echado un vistazo más de cerca, la bolsa para transportar cadáveres no era una bolsa en lo absoluto –sólo una mortaja hecha de plástico amarillo sostenida al piso con directorios telefónicos. Cuando la lluvia caía sobre el plástico producía un sonido desconcertante casi musical.

La víctima envuelta en un plástico amarillo bajo la lluvia sobre la calle Misión.

“No sé qué pasó”, dijo otra de las personas presentes, sin mucha amabilidad. “Pero si supiera no se lo diría”.

“Es posible que sean pandillas”, dijo el Oficial Alejandrino. “Pero ¿quién sabe?”

Está parado afuera del Centro Móvil de Mando de la SFPD, un camión blanco con rojo brillante estacionado a diez cuadras de la Estación de Policía de la Misión, sobre las calles 24, Van Ness y Capp. El camión ha estado ahí desde las 3 p.m. del día de hoy. ¿Su propósito? “Hacerle saber a los residentes y propietarios de negocios que estamos aquí”, dijo. El asesinato de la noche anterior, en combinación con la balacera de este martes en la calle 25 y Capp es más que una balacera de lo normal –aunque ninguno de los sospechosos ha sido capturado, todavía no se sabe si las agresiones están relacionadas o no.

La policía llego al 2128 de la calle Misión 30 minutos después de que se escucharon los disparos.

A falta de una solución concluyente: hay más oficiales patrullando la Misión, y el brilloso interior blanco en el Centro Móvil de Mando en esencia puede funcionar como una estación auxiliar policial. “Podemos emitir órdenes judiciales desde aquí”, dijo Alejandrino. “Podemos mover esto a cualquier lugar. Puede ser que las cosas estén tranquilas ahora, pero todo eso puede cambiar en un instante”.