Traducido por Andrea Valencia

Nada en la esbelta figura de Frank Ferrante ni en su cabello canoso y porte relajado alude a su colosal dimensión de hace tiempo. En lugar de eso, se ve como cualquier otro comensal saludable en el restaurante para vegetarianos estrictos Café Gratitude, ubicado en la calle Harrison.

Durante cuatro años, el carpintero de 54 años de edad originario de Brooklyn, no era candidato elegible para estar en Café Gratitude. “Pesaba 300 libras, era adicto a drogas y tenía hepatitis C, estaba deprimido y la verdad es que estaba muriendo”, recordó Ferrante.

Después de su primer visita, se quedó para comer. Fue una decisión que lo catapultó a un viaje no tan común para volver a ser saludable. Cuando le confesó a Ryland Engelhart, uno de los gerentes en Gratitude, que quería ser amado antes de morir Engelhart junto con sus amigos y colegas Cary Mosier y Conor Gaffney, la ayuda espiritual y una cámara recorrieron un camino juntos. “El resultado fue May I be Frank, uno de los documentales locales que se están mostrando en el SF DocFest, un festival de cine de documentales de dos semanas de duración que se estará presentando en el Teatro Roxie.

Frank Ferrante cuando sufría de sobrepeso.

El viaje de Ferrante a una versión de él mismo más delgada encaja con la demanda popular por historias personales reales. Karen Everett, consejera de historias para documentales y propietaria de New Doc Editing dijo que fue el éxito de taquilla de 1994 “Hoop Dreams” el que dio a conocer al documental guiado por personajes. El cuento de dos jóvenes pródigos que esperan escapar la pobreza por medio del básquetbol, dijo, “mostró que los documentales pueden ser igual de emocionantes y entretenidos como las películas estelares”.

Como en la ficción, los documentales guiados por personajes siguen todas las reglas de la tragedia clásica incluyendo un reto, un clímax y un propósito. May I be Frank posee todos estos elementos.

Al principio Ferrante pensó que su principal obstáculo sería la dieta cruda para vegetarianos estrictos de Gratitude. La peor parte que recuerda eran los tragos de pasto agropiro que tomaba a diario. “Es como comerse el jardín”, dijo.

El tratamiento de colón que tuvo que hacer semanalmente tampoco mejoró las cosas. Pero mientras se iba deshaciendo de las libras, las relaciones de Ferrante con su ex esposa y su familia se volvieron el centro de la historia.

Otra de las tendencias en el documental que se ven cada vez más es la presentación. Hace tiempo los documentales se mostraban una vez en la televisión o en festivales, pero ahora se han convertido en presentaciones a los medios de comunicación. “Hace 20 años uno no veía un documental acompañado de un sitio en línea, con presentaciones en talk-shows o que se mostraran en organizaciones locales de la comunidad”, dijo Everett.

May I be Frank tiene todo eso y más. La película se muestra en una variedad de comunidades interesadas en la salud y la espiritualidad. El apoyo de celebridades por parte del canta-autor Jason Mraz, quien escribió una canción para la película, también le dio al documental un poco de empuje. En general, Ferrante es el vocero más fuerte de la película y su agenda se encuentra llena de peticiones para hablar en presentaciones y festivales de cine.

Aunque Ferrante ha admitido que ser saludable mientras está de gira ha sido un reto (Carolina del Norte fue el lugar más difícil) continúa viajando para hacer llegar su mensaje. “May I be Frank muestra verdaderamente que uno puede tomar el control de su salud y que sus relaciones pueden mejorar”.

Éstas han sido las lecciones que continúa aplicando fuera de la pantalla. Encontró el amor y descubrió que no todo es fácil. Todavía se está recuperando de una dolorosa ruptura en su relación. “Esperaba que [haber perdido peso] me hubiera cambiado”, confesó y añadió que tampoco estaba bebiendo, tomando drogas ni fumando. “¿Por qué la vida no es perfecta?”, dijo.

A fin de cuentas, está aceptando la lección más difícil de todas “lo que necesitaba hacer era estar contento con quien era”.

May I be Frank se mostrará en el Teatro Roxie.

Lunes 25 de octubre a las 7:15 p.m.

Para más información haga clic aquí.