Traducido por Andrea Valencia

Si el dinero fuera la única cosa que importara al ganar las elecciones, el fiscal adjunto Scott Weiner estaría en el camino apropiado para ser el supervisor del Distrito 8 el próximo mes de noviembre.

El candidato recaudó $55,638 dólares entre los meses de julio a septiembre, casi lo mismo que la cantidad en total que recaudaron sus tres oponentes.

Rafael Mandelman, abogado de vivienda asequible y derecho público, mejoró sus esfuerzos de recaudación de fondos habiendo recaudado $35,112 dólares desde el mes de julio. Rebecca Prozan, auxiliar de fiscal de distrito, recaudó $14,540 dólares, pero el total de sus contribuciones para el año son más que las de Mandelman. Bill Hemenger, quien trabaja para Oracle, ocupa el cuarto lugar en recaudación de fondos con tan sólo $6,875 durante el último trimestre.

Pero los fondos recaudados no ganan de manera automática las elecciones, tal y como lo demostró la candidatura para gobernador de California, en la que Whitman ha superado a Brown por más de 10 a 1, aunque la última encuesta muestra que han empatado.

Incluso así, los detalles de los recursos financieros de la campaña publicados el 5 de octubre han dado a conocer mucho sobre la campaña de cada candidato y quién los está apoyando.

El recaudador de fondos número uno de Weiner está altamente financiado por agentes inmobiliarios, gerentes de propiedades y desarrolladores de bienes raíces. Los intereses de bienes raíces le han dado $14,125 dólares este trimestre. Eso no incluye a los muchos arquitectos y constructores que dieron dinero para su campaña.

También posee el respaldo financiero de la Senadora Dianne Feinstein, quien contribuyó con $500 dólares.

Mandelman, quien tiene el respaldo del Partido Democrático de San Francisco, posee ayuda de la fuerza de trabajo con $1,850 dólares en lo que dio a conocer de su campaña y que provino de sindicatos y organizadores. El supervisor John Ávalos del Distrito 11 le dio $150 dólares y Aaron Peskin, ex supervisor y director actual del Comité Democrático Central del Condado, añadió $500 dólares a su campaña.

Prozan posee una larga lista de apoyo por parte de funcionarios elegidos localmente y empleados municipales, y recibió $500 dólares por parte de Fiona Ma, asambleísta estatal, y $500 dólares por parte de Barbara Kaufmann, directora de la oficina regional del Área de la Bahía del Gobernador Arnold Schwarzenegger.

Incluso las candidaturas locales tienen directores y asesores de campañas, aunque el equipo de dichas campañas gana entre $1,000 y $3,000 dólares al mes –mucho menos de lo que el director de la campaña de Jerry Brown gana ($15,000 y $90,000 dólares mensuales de Meg Whitman).

Mandelman pagó $33,692 dólares durante el periodo reportado a Lester Connect, una empresa de comunicaciones para votantes con base en San Francisco que se dedica a la distribución directa de correo.

La campaña de Prozan contrató a Hope Road Consulting, y hasta ahora ha pagado más de $11,319 dólares para servicios estratégicos de campaña.

La campaña de Weiner decidió contratar a Erwin & Muir habiendo pagado $13,360 por servicios de asesoría, y pagó $5,000 dólares más a Fall Line Analytics, quien se especializa en objetivos y demográficos de votantes.