Traducido por Andrea Valencia

El brote más grande en California de tos ferina que sucedió hace 50 años ha hecho que los administradores escolares trabajen en establecer protocolos –cuándo enviar o dejar que los alumnos se queden en sus casas- para detener la diseminación de la enfermedad en las escuelas, dijo una enfermera de la escuela secundaria Everett.

“Esta enfermedad es muy grave”, dijo Kathy Ward. “Indudablemente tenemos que llamar a esto una epidemia, y estamos trabajando en conjunto con el Departamento de Salubridad”.

El estado declaró una epidemia después de cierta cantidad de casos que sucedieron en el mes de junio. De acuerdo con un informe del mes de agosto del Departamento de Salubridad de California, este año ha habido más de 50 casos en San Francisco. Un memorando publicado en el sitio en línea del Distrito Escolar Unificado de San Francisco establece que ha habido cuatro veces más casos este año que el año pasado.

La pertussis, el nombre científico para la tos ferina, es una enfermedad respiratoria que imita los síntomas de un resfriado común o gripe y la cual es altamente contagiosa. De acuerdo con los Centros de Prevención y Control de Enfermedades, la bacteria se esparce de la misma manera que un resfriado –al toser o estornudar- pero a diferencia de un resfriado, la enfermedad puede conducir a la muerte si no se atiende. Dichos casos son poco frecuentes: fuera de los más de 3,000 casos reportados a nivel estatal este año, sólo hubo ocho muertes que se han registrado –todas ellas de bebés menores a los 3 meses de edad-, de acuerdo con el informe de tos ferina que publicó el Departamento de Salubridad de California.

Aunque la enfermedad tiene a muchos preocupados, el Dr. Jaime Ruiz, jefe de pediatría en el Centro de Salud del Barrio de la Misión, no lo está.

“Los pacientes en este centro de salud y en esta comunidad parecen estar muy bien vacunados”, dijo Ruiz. La tasa de inmunización entre niños latinos en el estado es del 70 por ciento, dijo Ruiz, mientras que la tasa para pacientes del Centro de Salud del Barrio de la Misión es de alrededor del 94 por ciento. “A menudo actualizamos sus vacunas”.

El personal del Centro de Salud para el Barrio de la Misión reparte información y horarios de inmunización unas cuantas veces a la semana en escuelas del barrio, ferias de salud y organizaciones como Head Start para educar a los padres de familia.

La Escuela de Derecho de Inmunización de California exige que los niños estén al corriente en sus inmunizaciones antes de que comiencen la escuela. Ward dijo que se necesitan administrar cuatro dosis de vacuna para la tos ferina  en niños entre las edades de 4 a 6.

Si la serie se completa para la edad de 7 años, no es necesario aplicar un refuerzo –una inyección adicional para asegurar que la vacuna inicial funcionó-  ya que la vacuna debe durar entre 10 y 15 años. Sin embargo, debido al brote, se recomienda un refuerzo de la vacuna a los 10 años de edad, dijeron los funcionarios de salubridad.

Los niños pueden quedarse en casa si no están al corriente en las vacunas cuando hay un alto riesgo de contraer una enfermedad contagiosa como la tos ferina, de acuerdo con un memorando del Departamento de Salud Pública.

“La mayor parte de los padres de familia han estado viniendo por iniciativa propia”, dijo Ruiz. “Pero todavía existen algunos que no tienen sus vacunas, y esos son los casos que queremos atender”.

Los padres de familia comenzaron a cuestionar las vacunas a finales de la época de 1990 cuando Andrew Wakefield, investigador británico, descubrió que la vacuna para el sarampión, las paperas y la vacuna para la rubéola (MMR) estaba relacionada con un aumento en el autismo. La investigación de Wakefield provocó un escándalo e hizo que muchos de ellos creyeran que todas las vacunas causaban autismo. “Se ha comprobado que no es así”, dijo Ruiz sobre la relación entre el autismo y la vacuna MMR.

Debido al temor, dijo Ruiz, los padres de familia dejaron de vacunar a sus hijos lo cual resultó en brotes de enfermedades que se pueden prevenir con vacunas como las paperas, el sarampión y ahora la tos ferina.

Ruiz dijo que los bebés y los niños son los más susceptibles debido a su frágil sistema inmuno. Un niño se puede enfermar mucho, y sin cuidado médico el sistema inmunológico se ve abrumado y puede conllevar a la muerte. Los síntomas incluyen congestión nasal y una tos muy particular que suena como cuando se tiene hipo, haciendo que el paciente se sienta sofocado.

La enfermedad no es dolorosa. Ruiz dijo que ha escuchado que el nombre chino para la tos ferina es “la tos de los cien días”, porque los que la padecen tosen constantemente y durante un largo periodo de tiempo enfermos.

Mantenerse al tanto del cuidado médico rutinario y las inmunizaciones es difícil para muchos en la comunidad latina, pero hay maneras de mantener a los niños saludables, dijo Ruiz. En el estado de California existe un programa llamado Vacunas para Niños (VCF, por sus siglas en Inglés) que cubre a los niños.

Por medio del VCF, los padres de familia pueden registrar a sus hijos para que obtengan vacunas, exámenes físicos u otro tipo de pruebas. En el Condado de San Francisco no se exige ningún tipo de documentación, dijo Ruiz. Las vacunas son gratuitas para los niños.

Patricia Espinosa

Patty Espinosa, from the border town of Mission, Texas, feels at home with the Mission's Latino culture, humming along to the mariachi songs playing during her lunch break. Hearing workers at a taqueria...

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