Maher Talal Muhawieh, quien ha sido acusado de 12 cargos de estafa electrónica por supuestamente haber conseguido millones de dólares por parte de docenas de residentes de San Francisco, tuvo que comparecer en el tribunal federal el día martes para jurar que no abandonaría el país.
El inversionista de bienes raíces de 31 años de edad se ha declarado inocente a los cargos por haber estafado a casi 80 personas –muchas de las cuales vivían en el Distrito de la Misión- por $25 millones de dólares.
Los fiscales de los Estados Unidos describieron las transacciones como un esquema Ponzi masivo. Los medios de comunicación lo han llamado el Estafador Madoff de la Misión, en referencia a Bernard Maddoff, quien se declaró culpable y ahora está cumpliendo condena por haber estafado a clientes por miles de millones de dólares.
El informe de acusación en contra de Muhawieh sostiene que entre los años 2006 y 2009, el licenciado de la Universidad de San Francisco estafó intencionalmente a clientes con promesas de grandes ganancias si invertían con él en propiedades residenciales de San Francisco.
En lugar de eso, el documento establece que Muhawieh hacía uso de los fondos para “pagar el interés en préstamos de otros prestamistas, para gastos personales y para invertir en negocios comerciales ubicados en San Francisco”.
Cada cargo por estafa electrónica conlleva una condena máxima de 20 años.
El día martes en el tribunal, un bono garantizado de $375,000 dólares, un brazalete de monitoreo GPS y la promesa del padre de Muhawieh ayudó a convencer al Juez Bernard Zimmerman de que el acusado permanecería en el país.
“Si cree que está invirtiendo”, le advirtió el juez al papá de Muhawieh, Talal, “debe estar preparado para entregarlo”.
El Juez Zimmerman le recordó a Muhawieh que mientras el caso esté en proceso, tiene permitido dejar su hogar sólo para trabajar en la tienda de abarrotes de su padre en el Distrito de la Misión.
Además repitió una advertencia inicial en la que se establece que Muhawieh no puede tener ningún tipo de comunicación con sus ex-inversionistas. Los fiscales de los Estados Unidos han recolectado una lista oficial de “personas a las que no puede contactar”.
Después de que la audiencia de fianza hubiera terminado, un incidente en el tribunal tuvo lugar habiendo resultado en que el fiscal federal se hubiera apurado a los aposentos del juez para avisarle que Muhawieh había hablado con uno de sus inversionistas en el pasillo.
El Juez Zimmerman ordenó que buscaran a Muhawieh y que regresara a la sala, en donde su abogado, Stuart Hanlon, lo regañó calladamente.
Muhawieh le explicó al tribunal que simplemente le había agradecido al inversionista por haberle mostrado su apoyo –un inversionista que, de acuerdo con Hanlon, “no cree que [Muhawieh] sea tan malo”.
Después de haber reiterado severamente las reglas en cuanto a no tener ningún tipo de contacto, el Juez Zimmerman terminó la sesión por segunda vez.
“Ya se le advirtió una vez, y no va a volver a suceder”, le advirtió. “Lo puedo encerrar muy fácilmente”.
Los fiscales de los Estados Unidos se negaron a dar comentarios habiendo hecho notar que no pueden hablar sobre el caso en curso.
Muhawieh regresará al tribunal el 29 de septiembre para una audiencia del juicio.

