Traducido por Andrea Valencia

Si las moscas andan volando en el plato de fruta, basura o composta, no tema: no está solo.

Las moscas de fruta abundan en los hogares del Área de la Bahía y se multiplican y prosperan en esta época en la que el clima es más cálido y las manzanas, duraznos y otro tipo de fruta comienza a marchitarse mientras le ofrecen un banquete a estos latosos insectos también conocidos como moscas del vinagre.

“Les encanta la basura”, dijo el Dr. Michael Eisen, profesor adjunto en el departamento de biología molecular en UC Berkeley. “Si fuera una especie que le gusta vivir en la fruta fermentada, ¿qué mejor que los humanos? Vamos al supermercado, recolectamos y concentramos la comida para ellas”.

Es la levadura en la fruta y verdura que se pudre lo que atrae a las moscas de la fruta. Pero también ponen huevecillos –muchos de ellos- en la cerveza que queda en el fondo de su botella de Corona o en la basura que se queda en su fregadero o bote de basura.

Las hembras ponen hasta 500 huevecillos cerca de la superficie de la comida fermentada. Los huevecillos se convierten en larvas entre 24 a 30 horas más tarde, y de la nada hay nuevas moscas adultas volando en su cocina.

“Si se salen con la suya, puede haber muchas moscas en un periodo muy corto de tiempo”, dijo el controlador de plagas del Área de la Bahía Art Slater. “Si uno tiene un par de papas que se hacen feas eso puede hacer que la cocina esté llena de moscas”.

La fruta echada a perder llena los botes de composta, y los residentes de San Francisco cada vez tienen más composta desde que se convirtió en ley municipal el año pasado. La fruta podrida atrae a las moscas como el helado a los niños en un día caluroso.

Bote de composta con fruta y comida fermentándose.

“La composta es el principal medio de producción de moscas de fruta. Es exactamente lo que comen”, dijo Slater.

Si uno no saca la basura o lo limpia, añadió, las moscas pueden poner huevecillos en los jugos secos que se forman en los lados de los botes.

Una pila de composta es el hogar ideal de la mosca de fruta, dijo Eisen, porque es un lugar cálido, húmedo y repleto de fruta podrida.

Pero eso no necesariamente significa que la composta haga que haya más moscas de fruta que otras formas de basura.

“No sé si estamos haciendo que aumente la población de moscas con la composta”, dijo Eisen. “De por sí ya les ofrecemos lugares bastante apropiados –tiraderos de basura, árboles de fruta, platos con fruta en la cocina. Son sorprendentemente abundantes”.

Un vistazo más a fondo sobre las moscas de 3 mm mostraría que la mayor parte de ellas poseen ojos rojos y un cuerpo color café. Comienzan una vida como huevecillos y se desarrollan en larvas, pasan a ser pupas las cuales se alimentan de la fruta antes de que se conviertan en adultos. Se hacen fértiles después de 10 horas de adultez, y el ciclo vuelve a comenzar.

Este rápido ciclo de vida y regeneración posee cierto tipo de beneficio para la ciencia y hace que la mosca de la fruta sea una de las creaturas más estudiadas.

Son tan fáciles de encontrar como lo son los plátanos podridos, dijo Eisen. Además son un popular espécimen de laboratorio.

“No es ningún accidente que lo primero que aparece en la cocina sea algo a lo que los científicos se sientan atraídos a estudiar”, dijo.

Los científicos comenzaron a estudiar las moscas de la fruta a comienzos de la época de 1900 porque era fácil y barato, y muchos de sus genes son parecidos a los de los humanos”.

“Fueron muy significativas en el desarrollo del campo de la genética”, dijo Karen Kalumuck, bióloga en el Exploratorium. “Aunque hayan pasado más de 100 años, todavía realizan descubrimientos que se pueden aplicar a los humanos”.

Kalumuck citó como ejemplo actual a los científicos de UCSF que están estudiando una especie de mosca mutante de la fruta que no tiene consigo un gen para desintoxicar al alcohol.

“Las que poseen esta mutación se tambalean bastante. Esperan que pueda ayudar en tanto al estudio de la tolerancia al alcohol o la adicción”.

En términos de erradicar a las moscas de su cocina, lo mejor que puede hacer es eliminar la fuente. Las hembras se quedan donde ponen los huevecillos, así que si vuelan alrededor del fregadero, límpielo o su están cerca de la fruta, tírela.

Aparte de que sean molestas, las moscas de la fruta no causan gran riesgo a la salud, dijo Slater.

“Lo importante es lavarse las manos –tomar un baño es mucho más importante que las moscas de la fruta”.