Ellen Shields, directora de comunicaciones para el Departamento de Salud Pública de San Francisco le envió este correo electrónico a Mission Loc@l, el cual redactó Rajiv Bhatia, Director Médico de Salud Laboral y Medioambiental, en respuesta a nuestra serie de artículos sobre inspecciones de restaurantes locales.
El periodista de Mission Loc@l Rigoberto Hernández (quien escribió el artículo titulado ‘¿Qué Sucede Cuando un Inspector de Salubridad Encuentra una Rata?’) es impreciso y engañoso. Al Departamento de Salud Pública le gustaría tener una oportunidad para corregir lo que se escribió con respecto al procedimiento del Departamento de Salud Pública.
Los inspectores de salubridad pueden cerrar un restaurante cuando crean que existe una amenaza inminente a la seguridad alimentaria. Cuando el Director de Salubridad suspende o revoca un permiso para operar se pone a la vista un aviso en la puerta del negocio. Los problemas como las plagas de roedores no son sencillos y necesitan de cooperación con el propietario del restaurante, el casero, la ciudad y a menudo de las propiedades vecinales para corregir las múltiples condiciones urbanas que promueven la vida de los roedores. El Departamento sólo le permitirá al restaurante volver a abrir cuando el inspector haya confirmado que el peligro de seguridad se ha solucionado. Nuestra meta es tener a todos nuestros restaurantes en San Francisco al corriente y poder asegurar el nivel más alto de seguridad alimentaria para todos los comensales de San Francisco. El tener requisitos mínimos o máximos de tiempo para cerrar no protege la seguridad.
El Departamento de Salud Pública de San Francisco ha estado examinando la seguridad alimentaria de los restaurantes desde 2004. Como en otras ciudades, utilizamos una escala numérica de 0 a 100, la cual parece haber sido entendida de manera universal. Aunque otras jurisdicciones hacen uso de una evaluación alfabética, no hay pruebas que sugieran que haya una diferencia significativa entre la evaluación numérica o alfabética en términos de comunicación o seguridad. Todas las evaluaciones alfabéticas se basan en puntajes numéricos.
San Francisco tiene el nivel más alto de información pública en el país al pedir no sólo un puntaje sino además, la publicación de un informe completo de la inspección en el sitio en línea del Departamento. Por medio del informe, el público puede saber cuáles son todas las condiciones relacionadas con la seguridad en el restaurante. Los restaurantes que no cumplan con los requisitos de publicación pueden ser multados por violaciones al código alimentario.
El Departamento de Salud Pública ha encontrado que el trabajar con propietarios de los restaurantes para ayudarlos a cumplir con los resultados de cumplimiento en cuanto a resultados sanitarios y seguros a largo plazo que todos esperamos que tenga un restaurante cuando salimos a comer en nuestra Ciudad. –Rajiv Bhatia, Director Médico de Salud Laboral y Medioambiental.
Respuesta de Mission Loc@l
Eileen:
Gracias por su correo electrónico.
Entendemos que un aviso se pone a la vista cuando un restaurante presenta una grave violación al código de salubridad y que el director suspenderá su licencia; pero este artículo no habla de dichos temas porque suceden muy rara vez y sólo en circunstancias extremas. Usted escribió: “Cuando el Director de Salud suspende o revoca un permiso de operación, se publica un anuncio en la puerta del negocio”, y esto puede ser verdad.
Sin embargo, como le dijo el inspector superior de salubridad Terrence Hong a nuestro periodista, esto sucede sólo en los casos más extremos, y sólo cuando una inspección fracasa en lograr que el propietario del restaurante solucioné las violaciones. El Sr. Hong también confirmó que esto sólo sucede cuando se programa una audiencia de resolución.
Como usted mencionó, esto sólo lo puede hacer el director, no el inspector.
Más a menudo que eso, según encontramos, un restaurante se cierra por violaciones de alto riesgo –algunas veces varias- y el inspector regresa al día siguiente días después para volver a abrir sin haber puesto ningún aviso.
Cuando nuestro periodista habló con el Sr. Hong, dijo que “no había un protocolo” para que los inspectores de salubridad publicaran un letrero enfrente del restaurante que estableciera por qué había cerrado. El periodista confirmó esto con el Sr. Hong dos veces –una en una llamada telefónica de seguimiento, y la segunda vez con otro inspector.
La ausencia de publicar un protocolo es muy diferente a la política de otras ciudades que mencionamos en el artículo. Cuando nuestro periodista habló con Terrance Powell en Los Ángeles, él dijo explícitamente que un inspector en Los Ángeles cerraría un restaurante y, como lo piden otros protocolos, se publicaría un aviso a la vista de todo mundo. Este fue el mismo caso con otros condados. En la mayoría de los casos, dichos protocolos se encuentran además enlistados en los sitios en línea de los departamentos de salubridad.
Erin Brady del Departamento de Salud de la Ciudad de Nueva York dijo:
“Si un restaurante posee graves violaciones que representan un riesgo a la salud pública y no puede rectificarse cuando un inspector se encuentra en el local [como la violación del Café Gratitude], entonces el restaurante podrá cerrarse hasta que dichas violaciones se hayan solucionado y se haya aprobado una inspección para poder volver a abrir”. Después continuó para decir que “si un establecimiento está cerrado, entonces el Departamento de Salud publica un letrero que dice que ha sido cerrado”.
Este es el mismo caso en Portland.
En Sacramento, cuando un inspector encuentra violaciones de alto riesgo, el funcionario hace uso de un letrero en rojo y lo coloca en el área a la vista del público.
Nos encantaría añadir un apéndice que diga que cuando se encuentra que un restaurante está en dicha disposición con una violación grave, su licencia será suspendida o revocada por el director y entonces el director publica un aviso a la vista de todos. Pero también nos gustaría saber cuántas veces ha sucedido esto en el último año, en el Distrito de la Misión o en cualquier otro lado de la ciudad. No pudimos encontrar nada en ninguno de los casos.
Está en lo correcto cuando dice que toma cooperación de ambos lados para poder rectificar un problema de roedores. Mientras que no tomamos una posición con restaurantes que vuelven a abrir y que han rectificado que el problema se ha resuelto, su director de salubridad confirmó lo que pudimos ver por nosotros mismos en el registro público: los inspectores no regresan para dos o tres inspecciones de rutina de seguimiento como lo establece la ley para restaurantes con un puntaje menor a 90.
Existen varios estudios en la política de Los Ángeles y podemos ponerlos a disposición de usted. Principalmente se atienen a la transparencia, a publicar avisos de restaurantes con problemas de roedores, publican las razones y publican los puntajes –ya sea alfabético o numérico- a cinco pies de distancia de la entrada.
En términos de eficacia, hay varios estudios que muestran que el sistema de Los Ángeles es exitoso en todas las medidas: menos enfermedades relacionadas con la comida, más restaurantes con puntajes de A y una ganancia económica para aquellos restaurantes que obtienen una A. La mayor parte de esto se atribuye al lugar donde se publica el puntaje y la transparencia acerca de por qué ha cerrado un restaurante.
Si usted nos puede mostrar otros estudios que el Departamento de Salud Pública de San Francisco haya realizado u otros investigadores, nos encantaría tener una referencia a ellos. No encontramos ningún estudio que tomara como modelo a San Francisco.
Sencillamente no podemos estar de acuerdo en que San Francisco posee el nivel más alto de publicación de la información en el país, porque no escuchamos ni leímos en nin

