Traducido por Andrea Valencia

“El Internet es algo muy judío”, dijo Sam Ball. “Es algo muy judío hablar de ello. Y después hablar y hablar y hablar y hablar de ello”.

Ball está sentado en las oficinas hechas de madera para Citizen Film e intenta explicar cómo es que el documental sin fines de lucro que cofundó pasó a hacer una colección de cortometrajes. La sala, parte de un edificio antiguo industrial que se convirtió en un espacio para habitar y trabajar en la época de 1970, se siente más como un campamento de verano pero con computadoras de gran tamaño.

Ball está hablando sobre “Half-Remembered Stories”, uno de los proyectos más recientes de Citizen Film. Los 50 cortometrajes y las 11 piezas de multimedia que componen la colección abordan lo que significa formar parte de la herencia judía (el proyecto se financió gracias al Proyecto Nacional de Películas Judías). Esta semana habrá funciones como parte del Festival de Cine Judío de San Francisco. Las historias tienen que ver con los cuentos usuales de la diáspora, pero también abordan temas tan diversos como los zombies, el Yiddish y Dakota del Sur. “Tuvimos un consejero en el proyecto quien era el director de estudios judíos en Columbia. Nos dijo ‘lean la Torah. La van a amar. Está llena de zombies’”.

Citizen Film se mudó a la Misión en el año 2001 cuando el boom del punto com dejó el lugar como una ciudad fantasma temporal (si no es que desierta de zombies). El Área de la Bahía es conocida por tener una escena cinematográfica inusualmente grande y unida, y la sección del corazón de la Misión alrededor de las calles Bryant y 20 se le conoce como el centro de documentales para todo tipo de pequeños estudios que se mudaron a las oficinas que una vez ocuparon las nuevas compañías de Internet.

Todos en Citizen Film tienen diferentes cargos. Ball acredita su existencia al hecho de que el equipo experto en tecnología puede realizar multimedia desde sus hogares en lugar de tener que contratar a alguien para que realice el trabajo. Las películas finales han sido eclécticas, pero todas abordan temas de la comunidad y la identidad de alguna u otra forma. Sophie Constantinou, otra de las fundadoras de Citizen Film, está produciendo un documental acerca de la Iniciativa para Almuerzos Escolares en Berkeley.

La forma en sí misma del documental está cambiando, dijo Ball. Está dividido en episodios y es más propenso a que se vea por Internet y que sea en multimedia. Existe una perfecta unión entre la publicidad y el proyecto, y eso es algo nuevo. Hacer uso de los blogs como una forma de almacenamiento y desarrollo de ideas también es algo nuevo.

El pequeño equipo de cineastas y escritores jóvenes del Área de la Bahía que estuvieron bajo la dirección de Citizen Film ha tenido un enfoque improvisativo hacia su propia etnicidad así como con la tecnología. Estuvieron haciendo películas como cineastas jóvenes judíos, pero no eran especialmente religiosos ni completamente judíos (la mayoría de ellos navegan en etnicidades adicionales).

Ball, quien junto con los otros fundadores de la compañía han hecho una vida al documentar el cambio, declara esto como algo fascinante. “Hay mucha preocupación en la comunidad judía. Si uno no está en el shtetl, en el lodo entonces uno pierde su identidad judía. Pero es posible ser judío entre otras identidades. Ser judío es un acto de relatos”.

Heather Smith

Heather Smith covers a beat that spans health, food, and the environment, as well as shootings, stabbings, various small fires, and shouting matches at public meetings. She is a 2007 Middlebury Fellow...

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