Traducido por Andrea Valencia

Estadio en el Arroyo de la Misión, 26 de julio de 2010 a las 5p.m. Gigantes vs. Marlins.

1. “La Integridad Arremete” se lee en los titulares de Murray Chass, escritor desde hace tiempo de béisbol para el periódico New York Times. La integridad del béisbol, escribe, “estaba en mi mente porque sospecho que equipos como los Gigantes de San Francisco la han menospreciado”. ¿Equipos como “sus” Gigantes de San Francisco? ¿Menospreciar la Integridad del Béisbol? ¿Qué no hicieron eso los Gigantes la década pasada? ¿Qué más puede hacer un equipo? “Estos equipos simplemente no parecen estar intentando ganar, ni por lo menos hacer todo lo que puedan por ganar”. Para ser precisos, Chass no está castigando la fuerza de trabajo migrante que practican el bateo. Está hablando de cómo el corporativo de los Gigantes han tratado a Buster Posey.
2. Buster Posey ha estado a la altura de su gran publicidad como el próximo Jesucristo, al menos por los dos primeros meses de su existencia en las grandes ligas. No ha logrado ninguno de los milagros normales (todavía), pero ha regresado al equipo de béisbol dirigido por el Mar Muerto. ¿Solo? Por supuesto que no. Bueno, tal vez. No sólo porque ha bateado con puntualidad y potencia, sino porque el catcher ha mantenido el ritmo de un juego defensivo ayudando a sus pitchers a desarrollar un ritmo que habían olvidado.
3. Barry Zito lanza para San Francisco. La semana pasada en Los Ángeles,  el gerente Bruce Bochy sacó a Zito en el octavo después de haber renunciado a sólo dos carreras. Cuando lo hizo mostró rabia, una extraña muestra de emoción. ¿Habrá gritado porque se sintió así, o quiso mostrarle a sus admiradores que le importaba? Aunque Barry tiene ovaciones estos días en el estadio del Arroyo Misión (aunque con más esperanza que convicción) permanece cauteloso. Solía pensar que todo San Francisco lo odiaba. Para probarse como un tipo cualquiera, abandonó su mansión en Marin de $9 millones de dólares por una temporada en la Marina. ¿La Marina? Sí, recuerden que Barry fue criado en el Sur de California. Esta noche tuvo una buena primera entrada. Ricky Nolasco, el pitcher de los Marlins tuvo una mejor.
4. Andrés Torres abrió la primer entrada de los Gigantes con un hit que se fue por el jardín del centro, e hizo una carrera hacia primera base. Después, con un puntaje de 2-2 a Edgar Rentería, Torres toma la delantera con aún más ventaja. Nolasco aprendió algo de su primer intento porque esta vez cuando lanzó por primera vez, Torres se vio atrapado. Una mala idea y una mala ejecución. No fue una buena señal.
5. Buster Posey continúa hacia la segunda entrada y en la segunda mitad acomoda un hit; su decimonoveno juego consecutivo con por lo menos un batazo. Dada su experiencia en el plato y su sorprendente .975 SLG (medida del poder del bateador), es increíble que le haya tomado a los Gigantes hasta finales del mes de mayo para llamarlo de las ligas menores. Chass no se lo pregunta; Chass formuló cargos de que los Gigantes esperaron deliberadamente hasta después del 18 de mayo al haber manipulado el tiempo de Posey en las ligas mayores para retrasar un año la elegibilidad al arbitraje salarial y a la libertad de acción. Disparates, contestó Brian Sabean el GM de los Gigantes a los periodistas. “El factor principal era que no había jugado suficiente béisbol profesional. Estaba aprendiendo la posición de receptor. Queríamos estar seguros de que iba a estar cómodo en el plato”. Eso explica por qué hubieran querido mantenerlo en Fresno al comienzo de la temporada, pero para mediados del mes de mayo ya se había decidido. Entre el 18 y el 29 de mayo, ¿qué tan cómodo podría haberse puesto?
6. La luna se levanta llena y gorda, como la bola rápida de 84 mph de Zito, un lanzamiento que tanto Dan Uggla como Mike Stanton batearon en dirección al cielo lleno de neblina afuera del campo antes de que la pelota cayera en las gradas del jardín izquierdo para un jonrón. Podemos entender a Dan Uggla pero Barry es su bateador más poderoso. Pero ¿a Mike Stanton, un novato con un promedio de bataje de .225 (y .458 de slugging)? Tal y como señala Chass, los Marlins le hicieron a Mike lo que los Gigantes a Buster: joderlo un año al no haberlo llamado hasta el 9 de junio. Por supuesto que estas decisiones tienen una base económica, y por supuesto que la MLB negará que la economía no tiene nada que ver con eso. Pero ¿qué no se añade a la desestabilización de la “integridad del béisbol”? ¿Cuál integridad?

7. Cuando Zito está en su mejor momento oponiéndose a los bateadores como a Dan Uggla en la sexta entrada, se cae de rodillas y persigue la fugaz belleza de su curva. Lo está haciendo bien, pero parece ser que todavía no se ha vencido. Cody Ross batea otra bola con una trayectoria veloz hacia el centro del jardín. A máxima velocidad y de espaldas, Andrés Torres atrapa la pelota al caer cerca de su hombro con su guante en dirección opuesta a él y su energía alentándolo en el campo. Salta, gira y lanza haciendo que Ross se quedara en segunda base pero logra otra carrera. Barry no se puede salir del montículo lo suficientemente rápido: o quiere escapar la ira de los admiradores o tiene que ir a ver a su novia.

Al final de la séptima, Aaron Rowand imita a los Marlins y batea una bola veloz hacia la izquierda. Desde el palco de prensa parece ser que el jardinero izquierdo Emilio Bonifacio la va a atrapar; pero la bola continúa hacia las gradas. Con su espalda hacia el muro, Bonifacio da la vuelta y logra atraparla justo cuando la pelota se dirigía al muro. No, un momento, no la atrapó; un admirador en la primera fila de las gradas lo hizo. ¡Es un jonrón de dos carreras! Suenan las cornetas y esparcen agua. No, un momento ¿cómo? Los referís deciden volver a revisar la repetición instantánea. Una regla aprobada en 2008 le permite a los referís ver la repetición instantánea en casos en que los admiradores intervienen el resultado de un jonrón. Después de haber deliberado, el jonrón de Rowand no prevalece y es un juego de una carrera.

8. No por mucho tiempo. Mike Stanton de nuevo. Otro arquero, esta vez por una segunda de Guillermo Mota. Los Marlins llevan la delantera 4-2.  Hubiera sido más si Freddy Sánchez no hubiera saltado 10 pies desde una posición de pie para haber terminado con el lanzamiento y llegar al final de la entrada.
9. Las focas se reúnen impacientemente en el campo, pero los Gigantes todavía no son carroña. Los hits consecutivos de Aaron Rowand y Freddy Sánchez han hecho que hubiera carreras a base. Rowand anotaría y Freddy llegaría a tercera como el hombre que tomó su lugar en el orden de bataje, Edgar Rentería se enfrenta a Leo Nuñez de los Marlins con dos outs. La integridad no está en juego. Ponchan a Rentería.

Marlins 4, Gigantes 3. El segundo juego será el martes. 

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Mark Rabine has lived in the Mission for over 40 years. "What a long strange trip it's been." He has maintained our Covid tracker through most of the pandemic, taking some breaks with his search for the Mission's best fried-chicken sandwich and now its best noodles. When the Warriors make the playoffs, he writes up his take on the games.

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