Algunas veces, se necesita aprender cosas lejos de casa para poder ayudar a los que están más cerca. Para educar a los estudiantes sobre el espíritu político de Sudáfrica y su relevancia para los Estados Unidos, los profesores Aimee Riechel de la Preparatoria Misión y Kyle Beckham de la Preparatoria del Centro de la Ciudad empacaron sus mochilas y se fueron a Sudáfrica durante el verano.
Durante 24 días, se sumergieron en la vasta cultura del país. Entrevistaron a sudafricanos de todos los caminos de la vida, incluyendo estudiantes, profesores, activistas e incluso la guía turística ocasional.
Una beca de la organización sin fines de lucro Fund for Teachers ofreció el financiamiento para el viaje. La propuesta de la beca, escrita por Riechel y Beckham, se centra en temas de justicia social y modelos de enseñanza en el aula.
Se preguntaron en particular cómo las escuelas sudafricanas lidian con la disciplina y el contenido del programa académico. El objetivo era explorar la estrepitosa historia política de Sudáfrica y aplicarla a su propio programa académico.
“Enseño historia mundial moderna, y siempre estoy tratando de encontrar una forma de cambiar el programa académico. He estado tratando de encontrar una manera de incorporar otras historias en lugar de sólo lo que hay en los libros de texto y lo que es estándar”, dijo Riechel.
Para Riechel y Beckham, Sudáfrica era el lugar perfecto para comenzar. “Sudáfrica como idea se ha avecinado en mi desarrollo político”, dijo Beckham. “Hay mucho de creación de mitos que se ha hecho entorno a Sudáfrica como país. Creo que (su historia) es muy parecida a la historia tradicional que se cuenta sobre el movimiento de derechos civiles aquí en los Estados Unidos, pero también sabía que dado lo que conozco sobre la historia del movimiento de derechos civiles, sucedía mucho más de lo que se ve. Quise aprender de lo que verdaderamente se trató cuando sucedió el Apartheid y cómo existe el país en la actualidad”.
Fue así que el par decidió irse a Sudáfrica, deseosos de ahondar en la historia y cómo funciona en aras del Apartheid, el sistema de gobierno segregado racialmente y de supremacía blanca que tuvo su fin en 1994.
Comenzaron en Johannesburgo, en donde visitaron dos escuelas privadas de la elite y se reunieron con Tali Nates, director del Centro de Genocidio y Holocausto de Johannesburgo, un instituto dedicado a educar sobre el genocidio y el holocausto. Nates le dio la bienvenida al par en su elegante hogar y discutieron el trabajo del centro al educar a alumnos sobre el holocausto, el genocidio y los derechos humanos. La conversación los inspiró a explorar el programa académico con base en los recursos del centro y a acercarse a la educación de derechos humanos.
Más tarde, una visita al Museo del Apartheid con un profesor sudafricano provocó un complejo debate sobre métodos y políticas raciales de la enseñanza del Apartheid en el aula.
“Me da envidia que los sudafricanos estén enseñando su incipiente democracia con diálogos sobre raza, igualdad y derechos humanos y quisiera encontrar formas de conmover a los alumnos hacia este tipo de diálogos abiertos”, escribió Riechel en una entrada del blog del viaje.
Los dos, aparte de su exploración del Apartheid y la reconciliación en Johannesburgo, principalmente interactuó con “blancos sudafricanos altamente educados”, dijo Riechel. “Fue un dominio al que estuvimos expuestos”.
Cuando viajaron a un safari “no tradicional” a través de partes del país menos prósperas y rurales y se quedaron en hogares de tres familias sudafricanas, observaron un dominio diferente.
Dos de las familias eran del grupo étnico cultural Shangaan; la otra familia era Venda. Todas les dieron la bienvenida al par con hospitalidad y calurosidad. “Fueron maravillosos, increíbles”, dijo Riechel.
La abuela de la segunda familia Shangaan con la que se quedaron era una curandera tradicional, y se ofreció a leerle la vida a Riechel. “Fue fuerte”, dijo Riechel. “No se puede negar el poder de la gente que tiene tanta conexión con el cuerpo humano”.
La hija de la familia Venda con la que se quedaron —una maestra— los llevó a la escuela en Limpopo, “la segunda provincia más pobre en el país”, dijo Beckham. Las profundas diferencias que vieron entre las lujosas escuelas privadas urbanas que vieron en Johanesburgo y las de Limpopo, sin libros para los alumnos, fueron sorprendentes.
Después viajaron a Durban, en donde visitaron una primaria próspera, y una preparatoria deficiente a una milla de distancia. Quisieron saber de los problemas que enfrentaban las escuelas, las políticas disciplinarias y la integración de la justicia social en su programa académico.
En la escuela primaria, los líderes dedicados eran cruciales para el éxito, dijo Riechel. En la preparatoria, la moral era baja y los profesores se apuraban a dejar el edificio tan pronto como sonara la campana.
“La enseñanza quedó tan atrofiada bajo el Apartheid que las cosas han mejorado. Están mejorando”, dijo Riechel.
No obstante, afuera del aula, el par observó una viva atmósfera de compromiso político y debate. Este espíritu de activismo es lo que Riechel busca llevarse a casa, con sus alumnos de la Preparatoria Misión.
En su clase de estudios étnicos, Riechel planea integrar en su programa académico las lecciones de las luchas de Sudáfrica, con todo y los complejos temas de poder, opresión, derechos humanos y justicia social.
Beckham declaró que espera que las lecciones que le enseñaran a los alumnos tomen raíz y crezcan.
En el idioma xhosa y zulu, “amandla” significa poder. Una vez usada como un grito popular para levantar el ánimo durante la resistencia en contra del Apartheid, el significado de la palabra todavía está bastante arraigado en la lucha histórica por la libertad en contra del exrégimen únicamente blanco del país.
Es posible que los alumnos de la Misión vivan a miles de millas de distancia del lugar de nacimiento del potente espíritu de amandla. Sin embargo, los profesores esperan poder relacionarse con lo que significa para tanta gente en el mundo.
“Creo que es bueno para los muchachos. No se sienten tan aislados cuando se dan cuenta de que estos temas suceden en el otro lado del planeta”, dijo Beckham.







