El joven asesinado afuera del bar Double Dutch el pasado 9 de junio, no debería haber estado en la calle esa noche, dijo uno de sus mejores amigos.
A menudo, Lorenzo Jiménez trabajaba el turno nocturno. No obstante, ese día trabajó el turno matutino de su amigo para ayudarlo, y decidió salir por unos tragos con sus amigos después del trabajo.
Cuando Jiménez se fue del Double Dutch, varias personas sospechosas se le acercaron y le preguntaron cuál era su afiliación a pandillas. Aunque les contestó que no pertenecía a ninguna, le dispararon.
Por coincidencia, el mejor amigo de Jiménez, Joey Myers, quien le ayudó a obtener un trabajo como bedel en un club de stripers en North Beach, también había trabajado el turno matutino.
“Estoy muy bendecido de haber pasado el día entero con él. Fue como en los viejos tiempos. Estaba caminando afuera, tuvimos una conversación de dos o tres minutos, regresé, hice mi trabajo”, dijo Myers.
Cuando estaba creciendo en el barrio Del Paso Heights en Sacramento, Jiménez a menudo era confundido por pandillero de los Norteños, dijo Myers.
En el trabajo, Jiménez estaba en su elemento.
“Era una gran bedel”, dijo Myers. “Lorenzo lo veía como un reto”.
Una vez que Jiménez se ponía los pantalones, los tirantes y la corbata que usaba en el trabajo, nadie podía ver la docena de tatuajes que tenía —dos de los cuales tenía en el dorso de la mano lo cual lo obligaba a saludar a los invitados con las palmas boca arriba, dijo Myers.
“Estaba muy consciente de cómo se presentaba”.
“Hablaba con gente de clase alta”, agregó Myers. “Hacía que los tipos de negocios entraran. Estaba muy orgulloso del hecho de que entonces estaba a su nivel. Lo veían como un igual”.
De niño, Jiménez era callado, dijo Myers.
“Cuando Lorenzo era un niño, era un niño que se sentía incómodo socialmente, no sabía quién era. Simplemente no le gustaba ser grande. No tenía seguridad. Caminaba con una especie de joroba”.
Jiménez no estaba muy interesado en la tarea escolar y le pagaba a Myers para que le hiciera su tarea de matemáticas, recordó su amigo.
Una vez, la mamá de Myers los cachó y les preguntó qué hacían.
“Está bien mamá, ¡nada más le estoy pagando a Joey para que me haga mi tarea!”, le dijo Jiménez.
“Me castigaron, y a él lo enviaron a casa”, recordó Myers.
Poco a poco, Jiménez ganó confianza en sí mismo, y para la preparatoria se había dado cuenta de en qué era bueno: hablando con la gente.
“¡Siempre estaba en el teléfono!”, recordó Myers. En años recientes, “instagram, Facebook, mensajes de texto… siempre era la red social. Siempre”.
“En la preparatoria, votaron por él como el más coqueto y el que era más probable ver en los pasillos. La única razón por la que no obtuvo esos títulos oficialmente fue porque faltaba a la escuela en el día en que tomaban las fotos para el anuario”, dijo Myers.
La popularidad de Jiménez era obvia.
“Con sólo 24 años, cientos de personas se presentaron a su funeral. Eso es sorprendente”, dijo Myers.
Jiménez defendía a su amigo, quien era tímido, dijo Myers. “Él era mi voz en situaciones sociales”.
Por el momento, Myers está tratando de lidiar con la pérdida de un amigo que era tan cercano a él que lo consideraba su hermano.
El día después de que Jiménez fue asesinado, Myers y su hermano Vinny iban camino a casa del Hospital General de San Francisco. La familia había quitado a Jiménez del respirador artificial esa mañana.
Los hermanos comenzaron a hablar de los tatuajes de su amigo, en especial los dos que tenía en las manos y que decían: “The Game is Thick”, el título de un álbum de rap de Mac Dre.
“Escuchábamos eso mucho de niños porque por fin esa área en general de la que veníamos tenía un género musical del cual podíamos estar orgullosos”, dijo Myers.
Ese día en el auto, Joe Myers se volteó para ver a su hermano y le dijo: “Así que ¿cuándo vas a tatuarte “The Game is Thick”?”
El pensamiento ya se le había ocurrido a su hermano y a muchos de los parientes de Jiménez.
Joey Myers declaró que se lo haría en el pecho, “cerca del corazón”.
Vinny Myers planea tatuarse “The Game” en la parte interior del brazo izquierdo, y “Is Thick” en la parte interior del brazo derecho para que se unan cuando abrace a la gente.
“Eso es porque a Lorenzo le encantaba dar abrazos”, dijo Myers.







