Nadie quiere escuchar sobre lo que significa encontrar lugar para estacionar en la ciudad. Se eliminarán 14 espacios disponibles —¿Cómo dice?

E incluso así, algo agradable sucederá en el barrio y voilà: a la gente se le olvidará que alguna vez existieron 14 lugares disponibles para estacionar. O al menos así le sucede a la mayoría de la gente.

A menudo, los propietarios de negocios perciben los parklets que se han instalado a lo largo de la calle Valencia como una extensión del espacio comercial. Los clientes y muchos residentes los ven como un espacio social. No obstante, para algunos residentes, los espacios de pasto falso estilo parque son como el infierno en la tierra —paradas de descanso para los indigentes y gente ruidosa que bebe mucho.

En menos de dos años han aparecido seis parklets en la Misión; cuatro sobre Valencia y dos sobre la calle 22. A nivel municipal, la población de parklets aumentó a 31 en poco menos de dos años, según pavementtoparks.sfplanning.org. Los nuevos espacios públicos se toparon con una oposición inicial, pero eso puede que cambie.

Hay una nueva propuesta de parklet para el Mission Beach Café en las calles Guerrero y 14 que ya se topó con un obstáculo. Al menos uno de los que se había propuesto para la calle 24 se ha pospuesto porque los vecinos se opusieron; y, cuando el primer parklet en la Misión —en las calles 22 y Bartlett—  desapareció por renovación, algunos vecinos se sintieron aliviados de verlo ir y desdichados cuando se volvió a instalar.

No obstante, parece que hay otro parklet planeado para 826 Valencia. Según Paul Chasan, urbanista de este parklet,el  826 está en medio del diseño del espacio. Una vez que el diseño se finalice y se apruebe, el Departamento de Obras Públicas (DPW, por sus siglas en inglés) emitirá un permiso final. A dicho punto, podrán comenzar la construcción.

“Más gente se podrá sentar en un lugar aparte del único auto que puedan poner en un solo lugar”, dijo Betsy Barrón, propietaria de Luxe & Love. Barrón precisó que el parklet enfrente del restaurante Crepe House atrae la atención a su negocio y que crea una atmósfera agradable a lo largo de la calle Valencia.

“Es un lugar seguro y limpio en donde la gente se puede reunir”, agregó Kazu Matsuba de Taylor Stitch, cerca del parklet de Four Barrel. Matsuba opinó que los grupos de gente son buenos para el negocio. “Se sientan ahí, voltean y entran”.

“Elimina la estructura del capitalismo”, dijo Ash, barista en Café Revolution. “La gente necesita pasar el tiempo y no verse forzados a comprar algo”.

Eso, dijeron algunos, es justamente el problema. Después de las horas de negocio, la gente indigente llega al lugar, y algunas veces se reúnen personas que beben después de las horas de negocio. “La gente se está poniendo muy territorial”, dijo Heather de Currents, un local que vende jabones. “Escupen, hacen pipí, se drogan”. Heather dijo que se ha convertido en un nuevo elemento de la banqueta.

Heather precisó que se pondría furiosa si instalaran un parklet cerca de su casa.

Sin embargo, hay otros que están en desacuerdo. El parklet en el Deepistan National —el único parklet en Valencia cerca de una residencia privada— está cerca de una heladería. Un residente que vive no muy lejos de ahí, Kong Son, opinó que la gente se detiene, se sienta y platica mientras comen helado.

¿Qué Problemas Hay con el Estacionamiento Disponible?

Pero, ¿qué hay del estacionamiento disponible? Los parklets reducen el ya limitado espacio de lugares disponibles para estacionar en el barrio.

“Vale la pena”, dijo Jeanne Finley, quien manejó en su auto a Lost Weekend para recoger un video. “Es una forma alternativa de interactuar con la comunidad”. A Jeff Saltzman, residente de Potrero Hill, tampoco le importa. “Me gusta ver cosas agradables en mi barrio”, dijo.

Saltzman reconoce que el estacionamiento siempre será una batalla, pero opinó que siempre habrá lugares. Una verdadera solución al estacionamiento, dijo Kurt Niznik residente de Napa Valley, serían las cocheras.

Como muchos residentes, algunos propietarios de negocios no ven la pérdida de espacios como un gran problema. “Son tres lugares para estacionar… ¿a quién le importa?” dijo Leah de NO Vintage Boutique, en referencia al parklet cercano en Four Barrels. “Está bien si hay menos lugares”, dijo Jena McWhirter de Escape From NY Pizza, en referencia al parklet afuera de su negocio, el cual además ofrece asientos al exterior para el negocio. “Perjudica los lugares disponibles para estacionar en lo más mínimo”.

Otros creen que es un gran problema. Franny Giuliani de Paxton Gate señaló que los parklets son la causa del empeoramiento en las condiciones de los lugares disponibles para estacionar. “Se suponen que sean agradables para la comunidad, pero ocupan lugares disponibles para estacionar”, dijo. “Causan más problemas de los que resuelven”.

Jenny Liu, quien administra Tokyo Futon + Tea, en el 924 Valencia, estuvo de acuerdo. Liu no se preocupa por los parklets y votó en contra de tener uno enfrente de su local. “Aliento a la gente a que se quede, pero ocupa espacio”, opinó de los cuatro parklets a lo largo de Valencia.

Sin embargo, sólo algunos residentes creen que los parklets no son una mala idea. “El estacionamiento disponible es una mejor idea”, dijo Aaron García al sacar cambio de una copa de plástico para ponerle monedas al parquímetro. Si los negocios quieren más lugares para sentarse al exterior, dijo, deben poner mesas a lo largo de la banqueta.

La pérdida de estacionamiento es un acto de equilibrio. Anthony de Fabric8 precisó que su organización aceptó el sacrificio cuando eliminó un lugar para estacionar, y es uno con el que tanto él como su equipo están felices. El parklet está abierto a familias en los fines de semana, en donde juegan y crean arte. “Hacemos arte callejero popular”, dijo. “Este parkelt es un experimento de lo que significa”.

La meta de los parklets es equilibrar el pesado tráfico de peatones, dijo Andrés Power de DPW. Asimismo, algunos exhortan al ciclismo al incluir anillos para estacionar sus bicicletas. El parklet de Four Barrel aguanta 27 bicis y el parklet Freewheel Bike aguanta seis, lo cual da un total de 33 anillos para bicicletas en la ciudad.

“Menos Autos Es Mejor”

Muchos residentes de la Misión perciben los parklets como un incentivo para comenzar a usar nuevas formas de transporte. “Menos autos —cualquier cosa que promueva entre la gente el usar el transporte público, caminar o andar en bicicleta”, dijo Son, quien vive cerca del parklet en Deepistan National.

Asimismo, algunos visitantes están de acuerdo. “Por lo que hemos escuchado”, dijo una pareja australiana que estaba de visita en la Misión: “muchos estadounidenses aman sus autos”. La pareja cree que los parklets son una idea fantástica —incluso mejor si exhortan a la gente a usar el transporte público.

No está claro qué tanto perjudica a los negocios la falta de estacionamiento. “Nunca he escuchado ninguna queja”, dijo David Marks, propietario de la boutique vintage Room 4, cerca del parklet Freewheel Bike. Marks precisó que muchos de sus clientes llegan caminando. Chris Totah, el propietario del restaurante mediterráneo Zaytoon Wraps, ayudó a instalar el parklet cerca de su restaurante y no cree que sea un problema de lugares disponibles para estacionar. “Los clientes son locales de la Misión”, dijo, “no manejan para llegar aquí; gran parte es gente que llega caminando”.

Y, ¿para aquéllos que están apegados a sus autos? “Ay, por Dios”, dijo Kazoo, artista ecológico, con una dosis de sarcasmo. “Menos autos es más mejor”. Kazoo crea bolsas que dicen: “las bicis hacen que todo sea mejor”. Kazoo siempre se alegra de ver menos autos y más recreación.

No obstante, la recreación, según creen algunos, es mejor para otros lugares y no para las calles de la ciudad. David Chen, propietario de la mueblería vintage The Touch, dijo que si la gente quiere pasar el tiempo, no deberían estar en la calle. Él es de China y sabe lo que es sentarse afuera cuando los autos pasan y sueltan gases de los tubos de escape. Chen propuso que el Parque Dolores es un lugar más apropiado para socializar al aire libre.

El Problema del Ruido

Si se hace a un lado el problema de los autos, el problema en juego es otro: el ruido.

En cualquier momento en el que la gente se congrega habrá más ruido y movimiento —incluyendo el mal comportamiento de indigentes— dijo McWhirter de Escape From NY Pizza. A lado de ahí, el barista Ash de Café Revolution dijo que el área entorno a su parklet ya era conocida como un área de drogas; el parklet sólo hace que los intercambios de estupefacientes sean prácticos.

El temor al ruido se expresó en una petición en contra del parklet propuesto para el Mission Beach Café que estaría en la cochera que ofrece un espacio para tres autos.

Dos personas se opusieron —un vecino porque estaba muy cerca y un residente de Cole Valley. “No quieren a gente que pase todo el tiempo ahí en la noche”, dijo el gerente de Mission Beach Café Justin Arbogast sobre los que firmaron peticiones. “Pero tenemos un sistema de alumbrado por seguridad”.

Arbogast defendió el derecho de su negocio a tener un parklet. “Es nuestra cochera y nuestros lugares para estacionar”, dijo. “La gente ni siquiera puede estacionar ahí en este momento, de cualquier forma”. Arbogast dijo que el parklet resolvería el tráfico de los domingos cuando puede haber hasta una espera de dos horas en la fila para poder sentarse. “Es una pequeña ciudad con mucha gente”, dijo. “Tenemos que crear espacio”.

El primer intento por crear dicho espacio fue en Café Revolution, en donde el DPW instaló un parklet con una banca de madera que la ciudad financió a través del programa de Pavimento En Lugar de Parques; los otros 23 fueron financiados por los propietarios de negocios como Fabric8, o por residentes, como el Parklet en Deepistan National. Muchos de dichos propietarios solicitaron subsidios para tener una ayuda con el financiamiento.

“Éramos el prototipo”, dijo Ash del Café Revolution. “Querían ver cómo respondía la gente”. La gente indigente comenzó a pasar su tiempo ahí, lo cual desalentó a algunas autoridades, dijo Ash. Fue entonces que un nuevo diseño surgió; uno que tendría mesas rojas y sillas que se guardan todas las noches. Hoy día, Ash ha visto que menos indigentes usan el espacio.

No obstante, los indigentes todavía se reúnen ahí, según algunos informes. En la reunión de la comunidad del mes pasado en la estación de policía del Distrito de la Misión, un residente, quien pidió que no se diera a conocer su apellido, se quejó por el ruido en Café Revolution después de que cierra. Culpó a la gente que se reúne en el parklet a beber.

Una Inversión a Largo Plazo

Entonces, ¿qué se necesita para crear un parklet? Los residentes privados y comerciales presentarán sus propuestas ante DPW, el cual revisará las propuestas y se reunirá con la Oficina de Transporte Municipal de San Francisco (SFMTA, por sus siglas en inglés). Si las propuestas siguen las pautas de DPW y son seleccionadas, la ciudad publicará un aviso de 10 días en la ubicación propuesta. Si nadie presenta una objeción —y casi nunca se presentan, según Power de DPW— se emitirá un permiso y la construcción comenzará. Si hay objeciones, como en el caso de la propuesta en Mission Beach Café, se programará una audiencia pública.

Totah, propietario de Zaytoon Wraps, declaró que tanto él como el propietario de Crepe House apoyan el parklet. “Fue mucho dinero”, dijo Totah, “pero es una inversión a largo plazo”. El proceso completo tomó cerca de seis meses, el permiso tomó entre dos y tres meses y tuvo un costo total de casi $14,000 dólares dijo Totah.

“Cada vez más y más gente los quiere”, dijo Power. Algunos los están esperando. Mohammed, quien a menudo va a Café Revolution, dijo: “no puedo esperar a ver parklets por toda la ciudad”.

Andrea hails from Mexico City and lives in the Mission where she works as a community interpreter. She has been involved with Mission Local since 2009 working as a translator and reporter.

Leave a comment

Please keep your comments short and civil. Do not leave multiple comments under multiple names on one article. We will zap comments that fail to adhere to these short and easy-to-follow rules.

Your email address will not be published. Required fields are marked *