Jim Tyler Rescata Órganos de Lengüetilla

Hace algunos años, mi esposa recordó la emoción de su infancia cuando solía ser el afinador humano en su clase. La profesora de música le pedía que bombeara el viejo órgano en la esquina del salón de clases y que hiciera sonar la nota apropiada. La profesora entonces dirigía dramáticamente al joven coro. Con nociones de delicia nostálgica, busqué en Craigslist un órgano de lengüetilla barato.

Así que, por $125 dólares y un camión prestado más tarde, Alma —como ahora llamo al órgano de lengüetilla Farrand & Votey (ref 1, ref 2)— tuvo un nuevo hogar. Cuando puse mi pie en los pedales, Alma exhaló nubes de esporas de hongos. Había varias teclas que no tenían sonido y la mitad de los registros eran inoperables. Alma sería un reto, una reconstrucción. Le quité la parte trasera para dejar al descubierto una matriz de palancas, fuelles y resortes y me di cuenta que la restauración de Alma estaba más allá de mí. Me fui de regreso a la computadora, y puse “órgano de lengüetillas” en Google.

Fue entonces cuando salió Jim Tyler, el Hombre del Órgano de Lengüetilla, quien tiene un taller de 2,500 pies cuadrados en Bayview y desde hace 42 años ha vivido en una hermosamente restaurada casa victoriana en el Distrito de la Misión. Jim desmontó su primer órgano de lengüetillas a la edad de 14, y ha estado trabajando en ellos desde entonces.

Jim arregla las lengüetillas que desordené.

Alma anhelaba dicha pasión y atención al detalle. El tiempo había desvencijado cada parte y Alma era complicada —su diseño inicial era fabulosamente complejo. Un buen ejemplo de ingenuidad es el abanico trémulo, el cual tiene un diseño prístino que ofrece un tono parecido al de la voz humana. (Jim explica el abanico trémulo).

Rápidamente se puso en claro que Jim era perfecto para Alma, un individuo tan único como los instrumentos que resucita. Imagínese la unión de la disciplina de un químico, la sensibilidad de un artista y la obsesión de un artesano con una tecnología estadounidense de fin de siglo. Además, Jim tiene ojo de restaurador para los tesoros desechados. Jim ha restaurado lámparas de gas en su hogar, y un teléfono de manivela también. Jim todavía maneja el Chrysler de 48 años de edad de su papá, y se ve casi nuevo.

Una vez, restauró un órgano de lengüetillas estadounidense que encontró en una banqueta de San Francisco, y hace poco la Sinfónica de San Francisco lo rentó para una presentación.

La Labor Comienza

En el taller de Jim sólo hay una forma de hacer las cosas: de la forma correcta, la cual es “la forma en que ellos lo hacían”, dijo en referencia a los artesanos de una época anterior.

En mi primer día, Jim me dio un delantal para trabajar. Vi mi reflejo en un espejo de uno de los 50 órganos de fin del último sigo en su taller y pensé: ‘Ah claro, soy un chingón’. Una mañana cálida, me quité mi suéter y regresé a trabajar sin mi delantal que se me olvidó. Unos minutos más tarde, Jim se detuvo a mi lado.

“Así que, ¿hemos decidido trabajar sin un delantal hoy?”

La noción de hacer las cosas de “la forma en que ellos lo hacían” iba más allá de los delantales y en usar materiales como pegamento caliente y lana de fieltro real y no la tela sintética.

“Los materiales originales tienen las características físicas y químicas fundamentales del diseño básico del órgano”, explicó Jim. Esto significa que distribuyen la expansión y contracción que resulta de los cambios climáticos.

El teclado que se ve como nuevo listo para montarse a los acopladores.

El pegamento caliente, el fieltro, la madera, la goma laca, la cera en pasta y el cuero oscurecido de manera apropiada comparten otra característica crítica: la reversibilidad. “En cien años más o menos, cuando el próximo pobre diablo comience el rejuvenecimiento, lo habrás hecho posible”, aclaró Jim.

La idea del mantenimiento y de otorgar una restauración era integral para el diseño original, y es una disciplina que Jim mantiene viva. Estaba lijando la mugre de la base del alineador de movimiento cuando Jim gritó: “por Dios, déjale algo al siguiente chico”. Sólo hay una forma correcta —la forma correcta, y esa es la forma en como lo hacían.

Cuando monté las bisagras gruesas de manera incorrecta, Jim dijo: “está bien, ahora desmóntalo todo y hazlo mejor”. (Jim explica cómo funcionan las bisagras gruesas).

La mezclilla parecida a la que se encuentra en los pantalones era la que se usaba para hacer girar las bisagras gruesas porque la mezclilla tiene las características físicas necesarias para permanecer flexible y con la misma solidez con el paso de los años. “¿Por qué no usar materiales sintéticos?”, pregunté. Sin levantar la mirada, Jim contestó que “ellos usaban algodón y lana”.

“¿Y por qué caucho natural en la tela de los fuelles?” me pregunté. La respuesta —cómo ya lo habrá adivinado— era “ellos usaban caucho, y además, todos los elastómeros sintéticos tienen plastificantes para brindar flexibilidad. En alrededor de 20 años, los plastificantes se habrán gastado y la tela de los fuelles se hará rígida, se agrietará y se perderá”.

Los artesanos de fin del último siglo sabían todo sobre sustentabilidad mucho antes de la furia actual.

Ah sí, fue entonces cuando se tuvo que afinar cada lengüetilla, lo cual Jim hace de oído. Jim prendió su generador de tono, tocó una nota y me preguntó si podía escuchar los nodos harmónicos o el golpeteo. Era fácil para Jim afinar al oído porque tiene años de experiencia afinando lengüetillas y órganos de tubos. No podía escuchar el golpeteo, pero afortunadamente hay una aplicación para eso.

Así que usé mi iPhone para afinar las lengüetillas a 440, o a la afinación sinfónica. A la larga, incluso pude afinar las lengüetillas Voix celeste, las cuales exigen una desafinación paulatina. Usé el iPhone para acercarme y luego mi oído para afinar los tiempos. (Jim demuestra el Voix celeste).

Jim estaba complacido de que haya podido afinar el órgano con mi iPhone, pero él sigue afinando al oído porque “es más fácil”. Sin embargo, me pidió que escribiera un artículo sobre cómo afinar con el iPhone para el boletín trimestral de la Sociedad de Órganos de Lengüetilla.

Mi día de trabajo comenzó a las 6:30 a.m. Trabajamos al ritmo de música clásica que se escuchaba por el radio XM de Jim hasta el medio día, un perfecto día de trabajo para un proyecto que exige, como dijo Jim, que “se mantenga la mente concentrada”.

Finalmente, después de dos eventos de “desmontar y volverlo a hacer”, Alma quedó reconstruida. Hoy día, se encuentra en una sala en la que fue construida casi en la misma época en el que se le afinó.

Al mirarla, satisface todos mis sueños. Claro, hubo algunos problemas —una que otra tecla que se queda pegada. Así que llamé a Jim y le sugerí que tal vez necesitaba venir para que Alma estuviera al tope. Esa noción recibió una pausa que indicaba “tú la reconstruiste, tú la puedes arreglar”. Una vez más, Jim estaba en lo correcto.

Pude ajustar todos los chirridos y zumbidos. No pude esperar a contarle a Jim cómo sonaba el órgano. Jim respondió que “eso es genial. Sabía que podías hacerlo”.

Es maravilloso que estos estrictos instrumentos musicales estadounidenses tengan la suficiente suerte como para haber encontrado un maestro sin pretensiones.

Una vez que Alma quedó restaurada, la organista y diseñadora Katherine Bernitt la llevará a dar una vuelta.

Antes de escuchar cantar a Alma, imagínese que está en 1889 —cuando se le construyó. Mientras está sentado a la mesa de cena, una vez más escuchará a la vieja Tía Gelgeis decirle sobre cuando era una pequeña niña en Irlanda y escuchaba el órgano de tubos. Más allá de la pobreza de las familias, dichos sonidos le daban una especial riqueza al espíritu. Entonces imagínese reunirse después de la cena alrededor del recién adquirido órgano Farrand & Votey y escuchar la misma canción de Navidad que tocaban en su hogar. Aquí está como suena Alma cantando la canción francesa de Navidad X de Louis-Claude Daquin. Ah, el orgullo que debe haber llenado la sala en esa época antes del radio, fonógrafo o incluso un piano barato. Incluso hoy día, dicha calidez es de lo que se trata Alma.

Alma, el órgano de lengüetilla, tendrá su debut oficial el viernes, 24 de febrero de 2012 a las 7:30p.m. PST. Nos gustaría invitarle a que beba una copa de su trago favorito, se relaje y escuche a Jim y Alma transmitir por ustream.tv en vivo en Internet. En dicho momento, sólo haga clic en este enlace y deje que comience la fiesta. Por favor, haga uso de la sala de chat para alegrar a Alma y a su nueva familia.

Aquí tiene tres videos de 10 minutos que muestran el proceso de restauración: primer clip, segundo clip, tercer clip.

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