Si el debate para alcalde de anoche fue algún indicio, esta será la elección más aburrida, civilizada y con buenos modales en la historia de esta ciudad.

No es necesariamente algo malo. ¿Recuerda las casillas flotantes en la Bahía de San Francisco? ¿Recuerda a Angela Alioto decir que se había salido de la carrera para alcalde y decidido apoyar a Gavin Newsom porque Newsom le había prometido hacerla subalcaldesa?

Simplemente no había lugar para un debate más animado. Podría decirse que la parte más memorable de la noche fue la selección de Bevan Dufty de otros candidatos (John Ávalos, Dennis Herrera, Leland Yee y David Chiu) como parvada de candidatos afines a sus propuestas. “Los gays van a votar gay, y yo soy la única persona gay ahí”, dijo Dufty como a manera de explicación.

Poco después, cuando le preguntaron por cuáles candidatos votaría, Dufty contestó alegremente que “al ser un hombre gay soletero, he sentido un gran cariño por parte de los candidatos en los últimos meses. Quisiera continuar este romance”.

El debate, patrocinado por la Asociación de Comerciantes de la Misión, la Asociación de Comerciantes del Corredor de Valencia, Greater Mission Rotary, la Cámara de Comercio Hispana de San Francisco y la Asociación de Abogados de San Francisco La Raza, se llevó acabo en el edificio de Obras Públicas, en donde la barra estaba abierta y había botanas (chips, salsa y puerco deshebrado en una parte de la sala y un plato de bruschetta y humus en el otro). El público estaba pulcro y bien comportado. Muchos de ellos parecían trabajar en el Ayuntamiento.

El debate comenzó con cada candidato que habló sobre sus visiones y esperanzas por la Misión. Dufty aseveró que planea reconstruir a la clase media. Chiu propuso recortar los cargos que exprimen a los pequeños negocios y trabajar en construir una “economía del siglo XXI”. Herrera dijo que haría más para asegurar que la ciudad estuviera presente para encargarse de los deberes en los que ha flojeado el gobierno federal. Ávalos dijo que algunas partes de la ciudad obtienen mejores servicios que otros y que buscaría nivelar  dicho campo. Yee precisó el deseo de las familias en la Misión por la mejora de las escuelas. “Las cosas que quiero hacer”, añadió, “no son cosa sexy. No son cosas emocionantes. Pero son cosas que harán que sea posible vivir en la Misión y hacerlo bien”.

Después de eso, los candidatos tomaron turnos para hacerse preguntas.

“David me pidió que fuera bueno”, dijo Dufty, “y lo voy a ser”. Volteó a ver a Chiu y le preguntó si le gustaría hablar de algunas de las buenas cosas que ha hecho en la Misión.

Chiu tomó el micrófono. “Gracias por serlo, Bevan”, dijo tranquilamente mientras un hombre en el público se volteó con esta periodista y dijo entre risas con un gran placer: “¡primer chiste gay sobre sexo de la noche!”

Chiu comenzó con una narración sobre cómo él y Greg Suhr, el nuevo jefe de policía de la ciudad y exjefe de la estación de policía de la Misión, trabajaron juntos para asegurarse de que los inmigrantes pudieran reportar delitos que se cometían en su contra, sin importar el estatus inmigratorio o capacidad para hablar en inglés.

Las preguntas continuaron. Yee se opone a la privatización de los parques. Dufty se opone a la privatización de parques, pero también a la propuesta del público de hacer algo para que el puesto de director en Parques y Recreación sea elegido en lugar de asignado.

Dufty quiere que algunos bares estén abiertos hasta las 4 a.m. “La gente que vive aquí y que tiene que subirse a esos autobuses de Google no quiere vivir en una ciudad que cierre sus puertas en la noche”, dijo. Yee precisó que si es alcalde, volvería a asignar a Ed Lee su puesto anterior de administrador municipal.

“Esa es la respuesta más breve que le he escuchado dar”, dijo Chiu.

“Algunas veces la respuesta más breve es la apropiada”, dijo Yee.

Yee no aprueba los mandamientos judiciales para pandillas (“creo que traslada el problema a otro barrio”), pero Dennis Herrera sí lo aprueba, en parte porque él ayudó a que sucediera el primer mandamiento judicial. ¿Iban a debatir? Resultó ser que no.

La plática continuó salteando temas. John Ávalos está en contra de que se lleven al corralón los autos de los inmigrantes indocumentados. Le gustaría que los inmigrantes indocumentados que han sido impugnados con un delito mayor en realidad pasen por el sistema judicial y sean enjuiciados de dicho delito mayor antes de que se les deporte.

A Dufty le gustaría ver reformado el impuesto a la nómina en San Francisco, idealmente con la misma estructura que Los Ángeles usó para revisar la propia. Dufty cree en dar créditos tributarios de nómina a las compañías de biotecnología. Chiu añadió que sólo el 10 por ciento de los negocios en San Francisco pagan el impuesto a nómina. “No es justo y es mala política el poner impuestos a la creación de trabajos”, dijo y la multitud aplaudió salvajemente.

A ninguno le gusta la forma en que funciona el Muni en la actualidad. Herrera viaja en la ruta T, pero extraña el 15-Third que solía llegar más pronto. Ávalos toma el 24-Divisadero. Chiu el 42-Van Ness porque “es una ruta agradable. Una que funciona casi siempre”. Todos expresaron un disgusto en particular por el 14-Misión.

“Deberíamos de hacer ese el título”, dijo el moderador. “Los Muchachos Opinan que el 14 es de Locos”.

Después comenzó el debate sobre la delincuencia. Ávalos sostuvo vigilias públicas para las víctimas de la violencia con la ayuda de los cuerpos policiales y grupos de la comunidad, como una forma de que disminuyera la violencia. Dufty llevó acabo una feria laboral en tres diferentes ubicaciones para que los jóvenes en riesgo que asistieran no tuvieran que cruzarse con el enemigo en territorio de pandillas. Chiu lamentó la falta de una base integrada de datos de delitos en la ciudad.

Ávalos dijo que la manera para cerrar la brecha de logros es ofrecer preescolar gratuito para todos los niños en la ciudad. Herrera dijo que se trata de ampliar los fondos que da la Proposición H, los cuales pronto se vencerán.

Este panel de debate en sí mismo es ligeramente controversial. La semana pasada, el Examiner escribió un artículo en el que criticaba a los patrocinadores por haber invitado a sólo cinco candidatos sin haber incluido a Tony Hall, Joanna Rees, Michela Alioto-Pier y Phil Ting. En el artículo, Deena Davenport, fundadora de la Asociación de Comerciantes de Valencia, dijo que la decisión se había tomado para invitar sólo a aquéllos candidatos que la asociación considera como delanteros.

¿Comenzarán los candidatos a diferenciarse con el transcurso del tiempo? Los miembros del público que no entienden las historias legislativas de los contendientes se encontraron analizando al panel con base en apariencias y encanto, de tal forma que para el final una de las conversaciones más intensas y recurrentes fue sobre si Chiu se veía o no “demasiado perfecto”.

Adrian Covert, quien asistió al debate porque sus amigos lo alentaron en Faye’s Video, lo resumió así: Todos aceptan la igualdad matrimonial, el seguro de salud universal, las escuelas incluso todos estuvieron de acuerdo en que el Muni apesta, y que el Misión 14 es de locos.

“Hicieron un gran trabajo”, dijo Covert, “en no distinguirse a sí mismos”.

Andrea hails from Mexico City and lives in the Mission where she works as a community interpreter. She has been involved with Mission Local since 2009 working as a translator and reporter.

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