A las 5:15 de la tarde, los residentes de dos edificios victorianos que alojaban las unidades 510, 512, 508 y 506 de la calle Capp estaban afuera mientras veían cómo sus hogares se quemaban. La calle Capp estuvo cerrada hasta la calle 20, pero el incendio parecía estar bajo control.
El incendio empezó una hora antes en el segundo piso del edificio victoriano de la calle Capp y se extendió rápidamente al departamento dúplex de a lado. El sonido de las sierras eléctricas se escuchaba por todos lados mientras los bomberos creaban atajos a través de los muros de los edificios para que las mangueras pudieran apagar el incendio. Para cuando el incendio se contuvo, otro edificio sobre la calle 20, justo atrás de los edificios victorianos, también sufrieron daños.
El incendió desplazó a nueve personas y dejó a un bombero con lesiones menores que le fueron tratadas. Ninguno de los residentes resultó lesionado.
El incendio comenzó en el 510 de la calle Capp, en la unidad del segundo piso del dúplex. Después se extendió por el segundo piso hacia el piso de arriba del 508 de la calle Capp, en donde un hombre que pidió ser identificado por su primer nombre, Eric, estaba acostado durmiendo. El olor del humo lo despertó y salió a tiempo, pero dejó su teléfono adentro de la casa. “Este es el peor día de mi vida”, dijo Eric.
Mario Ramos de 81 años de edad, un residente del 510 de la calle Capp, junto con su hijo Andrés de 45 años dijo que había estado viviendo en el departamento desde hace 30 años, aunque hace poco el casero ha tratado de desalojarlos.
Ramos dijo que los bomberos pudieron salvar a sus cinco aves y al perro de la familia, Boogaloo. También pudieron salvar a uno de los gatos del departamento de Eric. El segundo gato se resistió al rescate hasta las 6:30, cuando los bomberos y control de animales se las arreglaron para agarrarlo y haberlo puesto en una jaula para poderlo sacar.
Los bomberos dijeron que la causa del incendio no estaba clara. Se expandió rápidamente, dijeron, por el viento.
El incendio se esparció a la casa del artista conceptual Davd Ireland, la cual está a lado en la esquina de las calles Capp y 20. La casa se convirtió en un gran proyecto para Ireland, y muchas de sus obras todavía están adentro. Ireland falleció en el verano de 2009, y Carlie Wilmans, miembro del concejo fiduciario del Museo de Arte Moderno y de la Universidad de California para las Artes, compró la casa. Hace poco, Wilmans estableció un programa de artistas en residencia en la casa.
Al cierre de la edición, la Cruz Roja había llegado e instalado un camión afuera del parque Alioto. La organización pondrá una habitación de hotel a disposición de toda persona que haya quedado desplazada por el incendio.
