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Mientras que el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito con base en San Francisco se prepara el día de hoy para escuchar algunos de los argumentos orales en los Estados Unidos contra el estado de Arizona, los latinos en California estarán al pendiente. El caso hablará sobre la constitucionalidad de la ley arizoniana SB 1070.
La ley SB 1070 es una de las medidas más extensas y estrictas en materia de autoridad en inmigración que nunca antes se haya puesto en marcha en algún otro estado de nuestra nación. El fallo del tribunal enviará una fuerte señal no sólo a Arizona sino a los otros 13 estados que hoy día están tomando en consideración leyes parecidas.
Como mexico-estadounidense de primera generación del Condado Orange y abogada de inmigración, las leyes como la SB 1070 me recuerdan cuánto se repite la historia. A diario veo familias que serán deportadas por enfrentamientos menores con la ley. Con una luz trasera rota en el vehículo como principal razón para detener a alguien, darles más de un cargo y deportar a un individuo se demuestra que hay algo esencialmente equivocado con nuestras prioridades al implementar la ley, nuestras leyes e incluso nuestra moral.
Después de la Gran Depresión, la Operación de Deportación en Masa de Inmigrantes (Operation Wetback, en Inglés), una estrategia puesta en marcha por el Servicio de Naturalización e Inmigración de los Estados Unidos (INS, por sus siglas en Inglés), se agilizó la deportación de 80,000 estadounidenses “que parecían mexicanos”, incluyendo muchos mexicanos y latinos nacidos en los Estados Unidos, así como indios americanos.
El movimiento de los estados para promulgar leyes inmigratorias y para usar a latinos como chivas expiatorias comenzó en California con la Proposición 187. Aprobada en el mes de noviembre en 1994, la proposición 187 buscó, entre otras cosas, obligar a la policía, profesionales del cuidado a la salud y profesores a que verificaran y reportaran el estatus inmigratorio de todos los individuos, incluyendo niños.
Grupos anti-inmigrantes con financiamiento como FAIR crearon un antecedente para que los estados y las ciudades se convirtieran en agentes de la autoridad competente inmigratoria. En luz de la discriminación que esto traía consigo –incluso cuando la Proposición 187 fue declarada anticonstitucional- muchos percibieron este periodo como uno de los peores momentos para latinos en la historia reciente de California.
Nosotros los latinos en los Estados Unidos debemos tener cuidado: las leyes que buscan deportar a los indocumentados resultarán en la violación de derechos civiles de todos los latinos.
Después de la ley SB 1070, otros estados están intentando aprobar leyes similares, si no es que más extremas, a un paso alarmante. El legislador estatal republicano Randy Terril, quien co-escribió el estricto proyecto de ley inmigratorio de 2007 de Oklahoma (HB 1804) ha prometido seguir de cerca una segunda versión del proyecto de ley mucho más estricta que ha llamado una ley “adicional a Arizona”. Se ha mostrado firme ante el hecho de que las condiciones clave de la ley HB 1804 fueran declaradas anticonstitucionales por el Décimo Circuito del Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos.
El Senador Estatal Republicano de Arizona Russell Pearce anunció que los legisladores estatales propondrán un proyecto de ley para negar la ciudadanía estadounidense a niños nacidos de padres inmigrantes indocumentados. Aunque muchos, si no es que todos, de estos proyectos de ley serán proclamados como anticonstitucionales, atestiguan ante el clima actual anti-latino y anti-inmigratorio.
Existe muy poca voluntad política para la reforma inmigratoria. De hecho, los dos partidos –el republicano y democrático- perciben a los latinos como una gran fuente de votos pero muestran muy poco interés en asegurar que la ley trate de manera justa a nuestra comunidad.
Incluso el Presidente Obama, quien durante su campaña para la presidencia prometió traer un cambio en el cual pudiéramos creer adquirió el slogan de los Trabajadores Agrícolas Unidos “¡Sí Se Puede!” y nos ha dado la espalda. Obama se ha ganado el apodo del Zar de la Deportación. Bajo su mando, más inmigrantes han sido deportados desde que comenzó la operación de deportación masiva. Siempre y cuando la nación carezca de una reforma amplia en materia inmigratoria, las leyes parecidas a la SB 1070 seguirán proponiéndose en los estados del país. En este momento queda en manos de nuestro poder judicial el hacer respetar la Constitución de los Estados Unidos. Nosotros los latinos que podemos debemos votar por aquéllos cuyos antecedentes muestran un compromiso a la justicia para nuestra comunidad, sin importar la afiliación que tengan a algún partido.

