La campaña titulada “Organizando a los Estados Unidos” del Presidente Barack Obama ha llegado por primera vez a la Misión, y con un estilo propio del barrio ya que la oficina de campo abrió el 1ro de octubre en la galería del 1406 de la calle Valencia, la cual pertenece al artista muralista local Sirron Norris.
“Esta es la primera oficina de campaña en la que la decoración es muy divertida”, dijo la organizadora de campo Wendy Aragón. El día lunes, el ventilador refrescaba a 30 personas mientras se congregaban en la galería para ver el discurso en vivo de Obama a los votantes del país.
Cerca de donde estaban había una silueta de cartón de tamaño natural que mostraba a Obama como superhéroe.
Aragón, originaria de San Francisco quien ha vivido la mayor parte de su vida en la Misión, buscó hasta el cansancio un lugar en el barrio. La Misión era el lugar ideal, dijo, porque ofrece la oportunidad de darse a conocer a dos grupos demográficos clave –latinos y votantes menores de 30 años de edad.
En su búsqueda por un espacio de ventas hubo varios factores en su contra –incluyendo un presupuesto mínimo y la necesidad de un contrato corto de arrendamiento”.
“Fue una pesadilla tras pesadilla”, dijo Aragón. “Le decía a mi jefe, ‘no sé si vamos a poder tener una oficina’”.
Fue entonces cuando encontró a Norris, un popular artista local, que estaba buscando rentar su galería mientras se concentraba en enseñar caricaturismo, animación y arte en un espacio que rentó a lado de su negocio. El artista, quien ha pintado en la Misión durante 15 años, no tardó en presentarse.
“Sentí que era tiempo de asumir una posición y decir que soy demócrata”, dijo Norris, y añadió que hace un año pensó que fue extraño cuando la gente sentía que era un acto audaz de su parte el poner un letrero de Obama en la ventana.
“La gente se está alejando de la ideología del presidente”, dijo. “La gente no se da cuenta de qué tan difícil es ese trabajo y cómo se las está arreglando para solucionar todo con elegancia”.
El evento del día lunes fue una fiesta en la que observaron tanto el discurso del presidente como el debate final para gobernador de California. Entre estos dos eventos, la gente que asistió se dio a conocer a votantes primerizos por medio del teléfono.
El resultado de mitad de trimestre es históricamente bajo –el 40 por ciento votó en las elecciones trimestrales de 2006, en comparación a un 62 por ciento en 2008- y partidarios de Obama quieren que la gente que votó por Obama en 2008 vuelva a votar este año. En el mejor de los casos, después de participar en algunas elecciones, la gente se convertirá en votantes de por vida, dijo Aragón.
Aquéllos reunidos en la nueva oficina se dedicaron a hablar sobre los riesgos de las elecciones trimestrales del 2 de noviembre.
Chris Winn del distrito del Excelsior pasa cinco días a la semana de puerta en puerta y haciendo llamadas telefónicas una vez que sale de su trabajo en donde conduce un camión hasta las 3 de la tarde. Su sobrino se encuentra peleando en Afganistán.
“Si él tiene que andar afuera corriendo por las colinas disparándole a la gente, lo menos que puedo hacer es hacer que la gente vote”, dijo Winn.
La mayor parte de la gente con la que habla está preocupada con la educación y muchas iniciativas en la boleta electoral. En general, se ha dado cuenta que a los votantes les gusta lo que los demócratas están haciendo a nivel nacional.
La elección también es algo personal para Aragón. La latina es la primera en licenciarse en su familia, y cuando el año pasado perdió su trabajo, se preocupó sobre cómo pagar sus cuentas y mantener un techo sobre su cabeza –las mismas preocupaciones que sus padres esperaban que no tuviera que sufrir.
Aragón cree que los funcionarios electorales como Bárbara Boxer, quienes actualmente están en una campaña de reelección, están tomando las decisiones apropiadas sobre trabajos e inmigración.
“Haber perdido a Bárbara Boxer no sólo hace que mi voz se pierda, sino que ha destrozado el sueño de mis padres”.


