Es sólo un espectacular, pero está marcando una diferencia.
El mensaje en español en el espectacular colocado en la esquina de las calles Valencia y Duboce dice: “La Violencia Doméstica NUNCA es un asunto privado. Si necesita ayuda, llame al (877) 503-1850”.
Desde que el mensaje se colocó el 21 de marzo, las llamadas telefónicas de emergencia han aumentado aproximadamente un 12 por ciento, precisó Kathy Black, directora ejecutiva de La Casa de las Madres. El letrero en las calles Valencia y Duboce es uno de los cinco espectaculares en español, todos con el mismo texto erigidos en o alrededor de la Misión. El número de teléfono lo comunicará con la línea telefónica de atención del centro de crisis para adultos de La Casa de las Madres.
El texto del espectacular alude al supuesto comentario que hizo el Sheriff Ross Mirkarimi de San Francisco sobre las acusaciones en su contra por violencia intrafamiliar a las que respondió con el comentario “es un asunto privado de familia”. La campaña, respaldada por el Consorcio de Violencia Intrafamiliar —un grupo de 17 oficinas en contra de la violencia intrafamiliar—busca contrarrestar dicha narrativa. No está bien, dicen ellos; si necesita ayuda, llame.
Los espectaculares están financiados a través de una compañía con base en San Francisco que se llama LoudSauce, un sitio de financiamiento a través de terceros que funciona como una plataforma de adquisición de medios. Los grupos en contra de la violencia intrafamiliar han emitido un llamado para financiar el primer espectacular en inglés que se colocó el 16 de febrero en las calles Harrison y 10.
En más o menos cuatro días, los individuos efectuaron suficientes fondos como para pagar el primer espectacular.
Poco después, dijo Black, debido a que son una organización bilingüe recaudaron suficiente dinero como para colocar cinco espectaculares en español. Las fotografías de algunas de las personas que hicieron donativos se pueden apreciar en la parte inferior del espectacular.
Los donativos provienen desde tan lejos como Londres, e incluyen la contribución de una mujer de 92 años de edad que vive en el área y que necesitó la ayuda de un pariente para hacer un donativo por medio del sitio web. Los donativos se han hecho desde San Francisco principalmente, precisó Black, en especial desde la Misión y en su mayoría a través de redes sociales que hacen difusión a través de La Casa de Las Madres y el Consorcio en Contra de la Violencia Intrafamiliar.
Black no esperaba dicho aumento en las llamadas. En realidad, Black esperaba que el incidente de Mirkarimi tuviera un efecto intimidatorio —el de espantar a la gente para no denunciar la violencia intrafamiliar o buscar ayuda. Black se mostró sorprendida y complacida cuando sucedió lo opuesto, declaró.
Todavía no hay estadísticas disponibles, pero el centro que acepta a gente sin previa cita ya ha percibido un aumento en la cantidad de gente que llega, dijo Black.
Aunque la campaña de los espectaculares hace referencia al escándalo de Mirkarimi, Black quiso poner en claro que esto no se trata de un solo incidente o de una sola persona. “Esto se trata de la seguridad de las víctimas. Queremos asegurarnos que nadie se vaya pensando en que tienen que solucionar esto solos”.
“Se trata de la respuesta de la comunidad a la violencia contra las mujeres”.

