La simplicidad del diseño y la experiencia del usuario que definen la dedicación de Steve Jobs en Apple dejaron huella en la reacción que la gente tuvo cuando falleció.

“Mi Twitter estalló con íconos de caritas tristes seguidas por el símbolo de Apple”, recordó Chris Van Pelt, director de tecnología en CrowdFlower. Todos se quedaron viendo estupefactos la página principal de Apple que mostraba el obituario.

“Fue un evento que resonó en la compañía”, agregó un colega en referencia a las miradas en blanco.

En la Misión, las compañías start-up y los cafés llenos de aficionados a la tecnología y locales ponderaban las noticias de que Steve Jobs había fallecido por complicaciones de cáncer pancreático. Mientras que la evidente simpatía era algo compartido entre muchos residentes, es posible que se haya sentido más en la escena local de start-ups que Apple ayudó a inspirar.

“Estuvo muy callado”, dijo Laurie Voss, líder de tecnología en awe.sm, cuando habló del momento en que se publicó la noticia.

Jeremiah Cohick, ingeniero de interfaz, agregó que “estuvo tranquilo en una oficina normalmente muy sociable”.

Hasta en las compañías start-up que dependen de Adobe Flash, un programa de terceros que Jobs rechazó, hicieron reverencia ante la rivalidad evidente.

“Incluso aunque uno no sea un gran seguidor de sus ideas, no cambia el hecho de que cambió la forma en que hacemos las cosas”, dijo Natalie Shell, directora de productos en Wix, una compañía mejor conocida por construir sitios en línea con Adobe Flash. Shell describió el acontecimiento como algo sombrío y serio. “Es triste perder a alguien que fue tan visionario”.

En los cafés locales que a menudo funcionan también como espacios de trabajo y lugares para reuniones de negocios tecnológicos, la gente compartió sus pensamientos.

“Con todo y el gran impacto que tuvo en el mundo, seguramente fue aquí en donde más se sintió”, dijo Jason Metzler, en el Summit Café y espacio de incubación I/O Ventures de la calle Valencia. “A cualquier cafetería a la que vaya, verá una computadora Apple tras Apple tras Apple”.

A algunas mesas de él, Nick Maroulis, desarrollador de aplicaciones para Android y iPhone, quien acaba de llegar de Grecia, dijo que Jobs “es un visionario, un pionero. Creo que dejó la base para el siguiente paso en computación”.

“Me dio un camino a seguir”, precisó Maroulis.

Al norte sobre la calle Valencia, en el café Four Barrel, John Novell, ingeniero superior de firmware para Sinoev Technologies, reconoció que no es el principal aficionado de Apple.

“Apple le dificultó a otras personas la distribución de la experiencia tecnológica porque todo está tan cerrado”, pero incluso así agregó que “fue algo muy triste”.

“Hemos perdido a uno de los grandes pioneros de nuestra época, en especial para la gente en San Francisco”, dijo Will Tidman, a unas mesas de Novell.

Melinda Cezarez, artista de maquillaje, dijo que no fue sino hasta hace un año que tuvo una computadora y que ahora usa con mucho entusiasmo una Mac.

Para Jeremiah E. Cushing, quien estaba en un sofá leyendo un libro en Coffee Bar sobre la calle Bryant, la reacción fue desconcertante. Cushing no posee ningún producto Apple, pero todas y cada una de las piezas tecnológicas del equipo que tiene su hija de 14 años fue creado por Jobs y el equipo de Apple.

“Ella es parte de la cultura”, dijo. En realidad, fue su hija quien le dio la noticia. “Dijo que estaba triste y le pregunté por qué. Por un lado, está en su naturaleza —eso es algo bueno— pero…”

En el café enfrente de la calle del Parque Dolores, en donde se llevó acabo una vigilia, algunos de los asiduos expresaron entender la razón.

“Es algo fuera de lugar”, dijo Scott Liapis, quien se dedica a pasear mascotas, en referencia a su iPod, “es maravilloso. De alguna manera es como Facebook cuando cambió mi vida social”.

La vigilia, dijo, era entendible dado que Jobs es un ícono en el Área de la Bahía.

Dana Gleim, de 37 años de edad y quien dirige Q Bar en Castro, estuvo de acuerdo.

“Conozco a gente que trabaja para Pixar y que se sienten devastados”, expresó.

Gleim opinó que la vigilia era “bastante maravillosa”.

“Creo que cambió nuestro mundo cotidiano mucho más de lo que la gente cree y ahora que ya no está, la gente está como espantándose”, dijo, “es casi peor a que se muera el presidente”.

O, como dijo Lukas Biewald, fundador y director de CrowdFlower, “es como si Tupac se hubiera vuelto a morir”.

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Andrea hails from Mexico City and lives in the Mission where she works as a community interpreter. She has been involved with Mission Local since 2009 working as a translator and reporter.

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