Mission Loc@l: ¿En dónde creciste?
Ricardo Cartagena: Crecí en El Salvador, y vine ilegalmente en el 94. Toda mi familia estaba aquí —estaba tratando de encontrarlos. Toda mi familia es de artistas. Mis hermanos son pintores y trabajan internacionalmente.
ML: Entonces, ¿así fue como comenzaste a pintar?
RC: Comencé a pintar en el cementerio. El 2 de noviembre, el día de muertos, la gente llegaba a ver a su familia que estaba ahí. Los niños iban al cementerio a ganar dinero pintando tumbas y cruces para la gente. Comencé a pintar ángeles para la gente porque me gusta pintar ángeles, y la gente decía: “Oh, ¡eres tan artístico!” Pero sólo me gustaba pintar ángeles.
ML: ¿Tu mamá también era artista?
RC: Mi mamá hacía bordado que aprendió en el convento. Se sentaba a bordar unos manteles grandes. Esa fue mi primer experiencia con el color porque me hacía que le ayudara. Me sentaba a su lado con su hilo. También le hacía pequeñas pinturas, para sus amigos, para que les pagara por cosas.
ML: ¿Querías ser un artista cuando eras más joven?
RC: No sabía que iba a ser artista. Mi mamá siempre me dijo que hiciera lo que hiciera, lo hiciera hermosamente y como si fuera para mí. Y seguí su consejo. Todo lo que hago, lo hago hermoso. Pero cuando llegué aquí, la gente me seguía diciendo que era un artista. Pinto porque me gusta pintar. No sé si sea un artista.
ML: ¿Sabía mucho sobre artistas cuando estaba creciendo?
RC: Sí, la gente solía venir al local de marcos para que se les enmarcaran algunas reproducciones, y así fue como conocí a muchos artistas. Los veía ahí, y ahora veo la obra y sé de quién es.
ML: ¿Cómo fue que comenzó a pintar aquí?
RC: Cuando recibí mi primer cheque, me fui a comprar una pintura acrílica y un lienzo y me fui a trabajar a lado de mi mamá, en donde fuera que ella estuviera. Trabajaba en pedazos de cartón y con lo que pudiera encontrar, y la gente me seguía pidiendo más. Entonces puse un estudio en una cochera, pero me desalojaron y tuve que encontrar otro lugar. Pero me seguían desalojando de las cocheras. Es un gran problema para los artistas: no tenemos dinero para rentar espacios, y tenemos que irnos a las cocheras. Pero, si uno quiere pintar, ¡sólo hay que hacerlo!
ML: ¿De dónde saca inspiración?
RC: Soy una persona muy espiritual, y seguir siendo espiritual es muy importante. No religioso, no tiene que ver con ser religioso, sólo espiritual. Tratar de ver el amor en todo.
Una de las cosas que veo en los principiantes es que piensan ‘¿qué puedo pintar?’ Mi inspiración es todo lo que veo a diario. Pongo atención a todo, y todo se convierte mi inspiración.
La forma en que encuentro ideas es cuando trabajo en casas y en restauración; estoy trabajando pero también pienso e intento encontrar ideas para mi próxima pintura. Y uno tiene que intentar ser humilde. Hay mucha gente que hace dibujos hermosos y pinturas y son arrogantes por eso.
ML: ¿Por qué pinta principalmente en colores monocromáticos?
RC: Al principio, estaba en la quiebra por lo que sólo podía comprar dos o tres colores de pintura. Y la gente veía mis pinturas y decía: ‘ah, ¡tu estilo es monocromático!’ Era algo que reconocían. Así que ahora ahorro dinero, y además sucede que veo muchas complicaciones con los colores.
Mis ángeles guardianes provocaron estos accidentes, pero ahora la gente me conoce así.
ML: ¿Hay algún otro lugar a al que te gustaría ir para ser artista?
RC: Me gusta estar en San Francisco. Es una buena oportunidad para artistas. En Latinoamérica no hay suficiente apoyo para artistas.
Y me gusta la Misión porque soy latino y esta es una comunidad latina, y es como mi casa. Hay algo mágico aquí. La gente viene aquí y los turistas vienen por la comida y a visitar pero al mismo tiempo ven el lado latino. En otros lugares, no hay una oportunidad como la hay aquí.
ML: ¿Cuándo pinta?
RC: Casi siempre después de mi trabajo. No voy a bares después de trabajar. Muchos de mis amigos desperdician su tiempo yendo a bares y a fiestas. Me voy a casa y pinto, y me siento libre. Es una forma de liberar mi estrés. Es mi terapia.
ML: ¿A qué pintores admira?
RC: Diría que Frida Kahlo. Me gusta porque siempre pintó su vida. Siento que tenemos eso en común.
ML: ¿Algún último consejo?
RC: No traten de arreglar sus problemas económicos con el arte. Tienen que mantenerse haciendo otra cosa aparte. Y no pueden esperar que otros los mantengan.
Y mi palabra mágica: diario. Manténganse en la disciplina de hacerlo diario. Trabajen a ritmo constante.


