El Director General de DoubleDutch, Lawrence Coburn, anunció el 15 de diciembre que su compañía dejará el edificio, y la Misión, de forma definitiva, después de proteger a una organización de la comunidad que casi fue desplazada por la misma.

“Nos estamos volviendo demasiado grandes para la Misión”, dijo el co-fundador de la popular aplicación de eventos para móviles, la cual tiene sus oficinas centrales en el 2601 de la calle Misión. Esta tiene oficinas en Asia, Europa y el reino Unido. “El vecindario es un lugar de residencias, para familias. No está diseñado para que haya corporativos de empresas grandes”.

Coburn dijo a Mission Local que la compañía se mudará a un lugar más grande en Potrero Hill en cuanto su contrato de arrendamiento expire en febrero. A la vez, mencionó una gran cantidad de razones por las cuales no renovarán su contrato, entre ellas, el crecimiento drástico de las compañías nuevas durante el año pasado, el poco mantenimiento que tienen los edificios, y la creciente tensión en la comunidad.

Explicó que el edificio “le falla a DoubleDutch”. Coburn habló de elevadores con problemas, la falta de sistemas de aire acondicionado funcionales, así como de los problemas de espacio que enfrenta la compañía, la cual ya ocupa tres pisos completos del edificio.

Vera Cort, dueña del edificio, escribió en un correo electrónico que la compañía “es un gran inquilino que aprovechó al máximo su contrato”, y les deseó “la mejor de las suertes en el crecimiento del negocio, y por tanto en la contratación de personas, pues eso contribuirá a nuestra economía”.

Cort reconoció que había algunos problemas de mantenimiento en el edificio de 53 años de antigüedad y que había tratado de solucionarlos, pero agregó que DoubleDutch se habría ido de todas formas. “Se están volviendo una empresa muy, muy explosiva y expansiva. Van a necesitar más espacio del que jamás podré ofrecerles”.

La compañía de 4 años de existencia cuenta ahora con 200 empleados.
“Puesto que estamos contratando más personal, los talentos se están volviendo más exigentes”, dijo Coburn. “Estos problemas son razones por las que la gente no quiere trabajar con nosotros”.

La compañía, que recibió $45 millones de fondos de parte de una firma de inversiones internacional en agosto, busca expandirse a nivel global. Coburn dijo sentirse preparado para los siguientes cinco años con el espacio de 35,000 pies cuadrados que tendrán en Potrero Hill.

Cuando se estableció, en 2011, DoubleDutch llegó al edificio de nueve pisos del 2601 de la calle Misión, en donde también se encuentran el U.S. Bank y un grupo de organizaciones sin fines de lucro. Coburn se había mudado al edificio unos años antes en 2007, con un negocio más pequeño.
Aunque al principio coexistían de manera pacífica, a inicios del año pasado DoubleDutch generó controversia cuando su crecimiento hizo que necesitara más espacio, lo que casi desplaza a un centro de atención a enfermos de Cáncer del edificio.

En febrero, la solicitud que hizo Coburn por espacio adicional para oficinas que le permitiera alojar a sus trabajadores, movió a la dueña del edificio a decidir no renovar el contrato de renta de Círculo de Vida. Esta organización sin fines de lucro ha ofrecido acceso a servicios de cuidado de la salud a la comunidad Latina desde 1992, operando por más de una década en el 2601 de la calle Misión.

La decisión de Cort de ofrecer el espacio a DoubleDutch en lugar de renovar el contrato de renta a la organización sin fines de lucro generó fuerte oposición de parte de la comunidad. Esta oposición se dirigía a la compañía, la cual en ese momento enfrentó vandalismo y varios robos. Un vocero de DoubleDutch había afirmado previamente que no tenían conocimiento de que la expansión de la compañía desplazaría a la organización sin fines de lucro cuando Cort les ofreció el espacio.

DoubleDutch y Círculo de Vida llegaron a un acuerdo interno, bajo el que la organización sin fines de lucro dejó su espacio de oficinas a DoubleDutch, y se mudó a un espacio más pequeño en el quinto piso del edificio, como subarrendataria de la compañía, pagando menos renta.

“Hice todo lo posible para mover a la dueña del edificio a hacer lo correcto, y lo hizo”, dijo Coburn.
Ahora que DoubleDutch dejará el edificio, Circulo de Vida recibió una oferta para renovar su contrato de renta por dos años.
“Mudarnos es mucho problema y, por el momento, estamos en seguridad”, dijo Carmen Ortíz, Directora Ejecutiva de la organización sin fines de lucro. Como subarrendataria, Ortiz dijo que al oír que DoubleDutch se mudaría del lugar, se preocupó por el futuro del grupo, pero que su casera, Cort, respondió “amablemente”.

A su vez Coburn, residente de la Misión desde hace 17 años, dijo que DoubleDutch “trajo más beneficios que daños al vecindario al apoyar a los negocios locales de forma intencional”. Muchos de sus empleados también viven en el área y Coburn mencionó que, por medio de las políticas de la compañía, los ha motivado a invertir y retribuir al vecindario.

Además de apoyar a los programas locales de tecnología, entre ellos un programa empresarial para mujeres, así como la obtención de fondos para Mission Graduates que es una organización sin fines de lucro que ayuda a los jóvenes de la Misión a llegar a la Universidad, Coburn dijo que sus empleados son voluntarios en un banco de alimentos cada semana.
“Desde el inicio, el cien por ciento de nuestros programas fueron para apoyar a la Misión, y es el lugar en el que siempre estarán las raíces de esta empresa”, agregó. También mencionó que planean continuar con estos programas además de invertir en el nuevo vecindario que albergue a la compañía.

Pero Coburn dijo que no quiere que la presencia de su compañía incremente la división que se percibe en la comunidad.

“Creo que la tecnología es parte del problema”, mencionó Coburn, refiriéndose al aburguesamiento desenfrenado y a la desigualdad de ingresos que hay en la comunidad. “Aunque hagamos todo bien, aún estoy poniendo a mis empleados en riesgo de ser la cara de lo que pasa en el vecindario”.