El artista cuyo mural sobre el amor LGBT ha sido vandalizado al menos cuatro veces dijo el sábado pasado, en un foro para la comunidad, que no previó el impacto que el mural tendría. También, dijo que el vandalismo fue un intento por “borrar” la homosexualidad que es parte de las culturas chola y latina.

“De repente lo vandalizaron, y me di cuenta de que vivía en una burbuja”, dijo Manuel Paul, un artista de Los Ángeles que vino a presentarse en el foro que se llevó a cabo el sábado pasado por la mañana, el cual la Galería de la Raza patrocinó. “Cuando, la burbuja se rompió y vi el mundo real, fue verdaderamente atemorizante”.

Paul se inspiró en su experiencia personal al haber crecido como un hombre gay en un hogar Chicano e hizo un mural representando a ‘cholos’ homosexuales. Esto es un tabú en la cultura Lowrider, y él quiso desafiarlo.

“Lo que aprendí (del vandalismo), es que la gente afirma que esto no existe”, dijo el artista digital, quien es parte del Maricón Collective, un grupo de artistas y DJs Chicanos que se dedican a celebrar a la comunidad LGBT a través del arte y la música. “Pero yo estuve cerca de ello. Crecí con ello, y lo que sucede es que la gente quiere borrarlo, hacerlo desaparecer, y quemaron el mural para tratar de borrarlo una vez más”.

Los vándalos mostraron su descontento con el tema del mural por medio de varios ataques en tan solo un mes. El último fue prenderle fuego a mitad de la noche, lo que destruyó una tercera parte del mural y puso en peligro las vidas de los residentes que viven arriba de la Galería en las calles 24 y Bryant. Otros mostraron su descontento por medio de varias publicaciones en las redes sociales.

“El diálogo que se dio en las redes sociales me hizo alejarme del internet por toda la negatividad que se estuvo expresando”, dijo Paul. “Leer sus comentarios hizo que su mensaje quedara bastante claro”.

Nancy Pili, la artista y educadora sobre la justicia social , quien fue parte del panel de Paul en el Campus de la Misión del City College, dijo que la destrucción del mural fue ‘vandalismo reaccionario’.

“De todos los murales en los que he trabajado que han llegado a la portada de los periódicos, ninguno lo hizo porque pinté flores”, dijo Pili. “Esto es en parte lo que logra el arte público: tomamos un espacio público y reafirmamos nuestra existencia”.

Los paneles del sábado tenían la intención de promover una conversación comunitaria sobre el arte, la comunidad latina, la homofobia, y la justicia restaurativa. A pesar de la ausencia de quienes se oponen al mural “Por Vida”, hubo algunos intercambios relevantes.

Entre las acusaciones que recibió Paul en redes sociales, una decía que el mural alimenta la ‘apropiación cultural’, refiriéndose a la representación de la cultura chola hecha por alguien que no es cholo ni viene de la Misión, como Paul.

“Yo sí veo la apropiación cultural todos los días en la calle 24”, dijo Pili. “Creo que la Galería podía tomar ese espacio y la crítica pues hay una gran necesidad de que la gente de la localidad tome parte en la creación del arte público en dicho espacio”.

La audiencia también habló de la homofobia, y algunas personas en otros paneles dijeron que esta se origina en una mentalidad colonial y en el miedo, lo que ha llevado al desarrollo de una cultura machista a la cual se debe dar atención y la cual debe cambiar.

Joey Terrill, activista cultural sobre el SIDA, y figura esencial en el movimiento de arte Chicano dijo: “Cuando le dije a mi madre que soy homosexual, me dijo ‘preferiría que fueras adicto a la heroína, o un asesino, o que estuvieras en la cárcel…si no fuera por tu hermana, me suicidaría’, esta fue la respuesta de mi madre. Y yo sabía que ella me amaba, pero me doy cuenta de que pensaba así porque es la manera en que la educaron. Ella tuvo que aprender”.

La panelista Joanna Bermudez-Hernández, quien aboga por la justicia penal y es directora de oportunidades laborales en el SF Goodwill, enfatizó la importancia de crear grupos de ayuda para los jóvenes homosexuales que están aceptándolo públicamente, y de ayudar a las familias que tengan dificultad con la aceptación del hecho.

Bermudez-Hernández fundó el grupo de ayuda Young Queens on the Rise para jovencitas en riesgo que tienen problemas de pandillas y en el sistema correccional de menores. La defensora de la juventud dijo que es esencial tomar un enfoque de justicia restaurativa al tratar los problemas detrás del vandalismo en el mural Por Vida.

“La manera en la que fuimos criados no permitía que la homofobia fuera un tema de conversación”, dijo Bermudez-Hernández, y agregó que hay otras cosas que las familias desean ocultar. “Cuando metieron a mi hijo a la cárcel, mi madre me dijo ‘no le digas a nadie, diles que está en Canadá’”.

“Esto no se trata de encerrarlos y tirar la llave a la basura, se trata de educar a nuestros  jóvenes a ayudar a la comunidad que ha sido dañada. Necesitamos tener esas conversaciones francas y contundentes”, agregó.

Al final de la jornada, Ani Rivera, la Directora Ejecutiva de la Galería dijo que esperaba que esta fuera “una de muchas conversaciones”.

“Esperamos crecer a partir de este momento”, agregó.

La panelista Joanna Bermudez-Hernández habla sobre justicia restaurativa en el foro comunitario ‘Por Vida’.

Carlos (Kookie) Gonzáles, artista local, quien antes era oficial en el  Departamento  de Libertad Condicional de Menores, hablando sobre la homofobia en la comunidad latina en un foro público que se llevó a cabo el 25 de julio en el Campus de la Misión del City College. Este foro fue patrocinado por la Galería de la Raza con el fin de conversar con la comunidad sobre el vandalismo al mural Por Vida de Manuel Paul.