Antes de que se soltaran el viento y las nubes el sábado, fui a Dolores Park para hacer una encuesta informal. Me preguntaba de dónde vienen estas personas. ¿A caso el parque se volvió una atracción turística? ¿Es un punto de encuentro local? ¿O es un fenómeno en el Área de la Bahía?
Pregunté a cerca de 150 personas dónde viven actualmente, aunque no todos estaban tan concentrados como cualquier analista de datos querría. Sean Manning, por ejemplo, ese día estaba sentado en el parque con un amigo y no estaba seguro de cómo responder la pregunta sobre dónde vive. Acababa de tener una pelea con su novia y no estaba seguro de cuál era su situación de vivienda.
Michael Renta estaba acostado y viendo al sol, con la cabeza sobre una mochila grande. Él también dio una respuesta poco convencional. Cuando le pregunté dónde vivía, señaló su mochila y dijo “vivo aquí.” Su amigo Barry lo describió como alguien que ha sido “un vagabundo” desde los 19 años, quien viaja de una ciudad a otra. El sábado vino del parque del Golden Gate para encontrarse con su amigo y disfrutar del clima.
A pesar de estos datos no tan perfectos, se puede llegar a algunas conclusiones.
La mayoría de las personas en el parque viven en San Francisco, pero vienen de todas partes de la ciudad y del mundo.
Más de la mitad de los entrevistados, alrededor de un 56 por ciento, viven en San Francisco. Sin embargo, solo cerca del 10 por ciento viven en la Misión. Claro, este número probablemente cambia dependiendo del día de la semana y del clima.
De todos los que venían de fuera, ¡sólo nueve venían de otros países!
Menos del seis por ciento de los visitantes entrevistados viven actualmente fuera del país y estaban de visita en la ciudad. Otros pocos venían de otros estados, pero la mayoría de los visitantes venían de una distancia a 10 millas del parque. Entonces, no es una atracción turística. No todavía.
Y ¿qué hay del alcohol que está prohibido en el parque, hipotéticamente hablando?
Solo una pequeña cantidad de gente dijo abiertamente que se detuvieron en una licorería o en un bar, aunque un cuarto de las gente pasó por comida o por un trago primero.
Okay, entonces esto no es particularmente relevante en cuanto a estadísticas. No me dirigí a grandes grupos de personas para esta encuesta, por un lado debido a la gran cantidad de tiempo que se tiene que invertir para hablar a extraños en estado de ebriedad en un espacio público, y por otro lado, porque es muy difícil interrumpir a personas absortas en discusiones entusiastas y ebrias sólo para hacerles una encuesta. Así que, considere esta estadística como inestable, lo sé, mi culpa. Si tuviera que hacer un cálculo a ojo de buen cubero para ver cuántas personas en el parque tenían algo de alcohol con ellas ese día, probablemente diría que eran de un tercio a la mitad de las personas.
Si incluimos a los que habían hecho una parada en algún lugar que vende cerveza u otro tipo de alcohol (Safeway, algunas taquerías y delis, e intersecciones donde, casualmente sé que hay licorerías), aún si especificaron o no que habían comprado alcohol o si era evidente que tenían botellas, entonces podríamos decir que es posible que cerca de un cuarto de los entrevistados tuvieran algo de alcohol con ellos.
¿Hicieron fila para ir al parque? ¿O solo se dio que terminaron allí?
Muchas personas estaban en el parque a causa del mismo parque. Sin embargo, me sorprendió que únicamente un 17 por ciento de los entrevistados se había detenido en algún lugar del camino que sirve comida o vende productos comestibles para llevar (Safeway, una taquería, Ike’s). Esto quiere decir que, aparentemente, la mayoría de los entrevistados querían ir ahí únicamente por tener ganas de estar en un parque y no necesariamente para comer o beber algo. Esto fue a las 2 p.m. de un sábado. ¿A caso hay algún mejor lugar para comer/ beber del que no estoy enterada?
Entonces ¿qué hace que la gente venga al parque? ¿Qué opinan del tema de la basura?
Una gran cantidad de los entrevistados dijeron que el parque había sido su destino principal ese día, y casi un tercio dijo que habían venido directo desde sus hogares. Lo que atrajo a la mayoría de los entrevistados al parque fueron sus amigos, el buen clima, y la promesa de una atmósfera relajada.
Andrew Rogers, un vecino preocupado que inició un grupo al cual llamó Friends of Dolores Park (Amigos del Parque Dolores), estuvo en Dolores ese día con algunos compañeros quienes pasaban bolsas de basura y distribuían volantes sobre cómo el exceso de basura ha llevado a que las reglas sean más estrictas en el parque. El tono original, que entonces estaba bajo el llamado a la acción “Fight for your right to party”, (Lucha por tu derecho de ir de fiesta), hacía que las reglas del parque se consideraran “acoso”. Después de recibir algo de retroalimentación de parte de la comunidad, Rogers dijo que disminuyó la agresividad, y empleó un mensaje más positivo.
“No es el mensaje que queremos transmitir,” dijo. “Solo quiero ayudar.”
Willi Cohen y dos amigos llegaron al parque el sábado por la tarde con comida de la Taquería Cancún.
“Cancún es muy conveniente para Dolores,” dijeron en el afán de explicar qué los había llevado al parque ese día.
Rogers vino a dar a Cohen y sus amigos un volante y una bolsa de basura. “Nos encanta recoger basura y hacer composta,” dijo Cohen, quien estaba feliz de que alguien estuviera haciendo un esfuerzo por limpiar el parque. Uno de sus amigos, Slate Warner, también expresó su apreciación por un parque más limpio, aun así objetó, “no quiero que el hombre me vaya a estar molestando.”
Dave, un residente de Bernal Heights, estaba sentado solo, disfrutando el parque.

Mientras las nubes seguían juntándose y el viento se volvía más fuerte, me encontré con Jenise Araujo y Steven Edouard. Araujo dijo que había estado buscando un mejor clima. Era la segunda vez en Dolores para ella y la primera para Edouard, a pesar de que Araujo ha vivido en La Misión por casi dos años.
“¡Está muy chévere!” dijo Edouard. “Es como estar esperando a que empiece un espectáculo en un festival de música, solo que nunca empieza.”



