Los leones marinos que presiden en Bartlett pueden ser una obra de arte urbano impresionante y única.
Pero eso no significa que los leones marinos, que hizo el artista belga ROA, se merezcan quedar, y simple y sencillamente así es. ¿O no?
Los artistas urbanos que se prepararon para cubrirlos a finales del mes pasado insistieron en la impermanencia del arte urbano. “Toda la obra en la calle es temporal desde el primer día”, dijo uno, parte de un trío del Colectivo Wallspace quien desfiguró el enorme muro de los leones marinos a finales de febrero. “Nunca es permanente”.
No obstante, otros en la comunidad artística cuestionaron dicha lógica. Sí, el arte urbano es temporal, concordaron, pero hay otras cosas que tomar en consideración.
El artista urbano Cuba, quien ha trabajado en el Distrito de la Misión desde los 70, pensó que cubrir el gigante y único mural sería como “echarle un cubetazo de pintura” a la famosa obra de arte. Y algunos vecinos quieren que los pícaros animales se queden.
“Cada vez que paso caminando, me sorprenden y me hacen sonreír y hacen que mi pulso cardiaco se alente”, dijo Amy Fairweather, quien ha vivido en la cuadra desde hace dos años. “Hay algo tan dulce y tan sereno en ellos”.
Víctor Márquez, el abogado de bienes raíces de Gus Murad, el propietario del edificio, dijo haberle dado permiso a ROA para que pintara las creaturas el año pasado, y que “siempre estuvo entendido que el edificio se iba a demoler”. Así que, en dicho sentido los leones marinos comenzaron su vida a sabiendas de que sería breve.
No obstante, Márquez señaló que sería “diplomático” y “respetuoso” para otros artistas pedirle permiso para pintar encima de los leones marinos, y en ese caso él no dio dicho permiso. Sin importar eso, dijo, el edificio se demolerá en algún momento del próximo año.

La agresión a los leones marinos comenzó el sábado 25 de febrero cuando una periodista de Mission Loc@l pasó caminando por ahí y se dio cuenta que había un trío de Wallspace —Chris, Geso y Nemel— cerca del mural en las calles Bartlett y 22.
A dicho punto, los leones marinos estaban limpios salvo por algunos rayones en la parte inferior, pero los artistas colocaron una gran escalera enfrente de ellos y encima de la escalera pusieron un gran tanque de pintura roja. Un artista explicó que estaban intentando cubrir los leones marinos y tratando de terminar un mural en el lado opuesto. La periodista objetó. El artista se encogió de hombros. Los leones marinos ya tenían rayones, dijo, y tenían que quitarse.
En una hora, los leones marinos estaban llenos de color rojo. El trío todavía estaba ahí, y repitieron que sí, los leones marinos tendrían que cubrirse pero le dijeron a un segundo periodista que los animales desaparecerían en el próximo mes y no el sábado.
En una entrevista telefónica, uno de los artistas que pidieron permanecer en el anonimato para el artículo, cambiaron la historia que contó el trío sobre cuáles eran sus intenciones del día sábado. Estuvieron ahí, dijo, para cubrir los rayones que estaban por todos lados en el estacionamiento abandonado, un trabajo que hacen a menudo. Habib Mosayar, gerente de Great Value en donde los artistas guardan su equipo, confirmó eso y dijo que los artistas “hacen un buen trabajo” en el mantenimiento de la obra en el estacionamiento.
No obstante, el artista agregó que la Misión no debería apegarse a los leones marinos porque terminarán por cubrirse.
[Los animales] están vivos, mueren, se descomponen, cambian y un nuevo animal tendrá que nacer”, dijo un artista en una entrevista telefónica en la que también dijo conocer en persona a ROA. “A menudo, así es como funciona”.
No es verdad, opinaron organizaciones artísticas como Precita Eyes, Street SmARTS entre otras. En general, estuvieron de acuerdo, los modales de la calle exigen que se obtenga el permiso de un artista antes de cubrir su obra. Las leyes municipales exigen que uno obtenga permiso del propietario del edificio. Es evidente que Wallspace no había recibido dicho permiso.
Asimismo, el colectivo le dijo a Mission Loc@l en un correo electrónico que es normal que se instale obra nueva después de que las obras anteriores “hayan cumplido su tiempo”.
Sin embargo, como muchos han señalado, los leones marinos sólo han estado ahí desde hace 10 meses y no han cumplido su tiempo.
“¿Por qué quitar un hermoso mural… cuando hay otros lugares que pintar que necesitan embellecerse?” se preguntó Eric Norberg, artista de la Misión. “¿Qué le da a la gente el derecho de tomar decisiones en cuanto a qué tipo de obra debería tapar?”
Sirron Norris, quien llamó a los leones marinos “un acto de clase”, dijo que debido a que ROA es extranjero, inherentemente tiene menos apego a la ciudad. “Me gustaría suponer que un artista local tendría prioridad sobre el muro”, dijo Norris.
Cuba estuvo de acuerdo con que otros artistas se aprovechen de la ausencia de ROA.
“Si se va a dejar así, puede estar seguro de que alguien lo va a rayar”, djio Cuba. “Estoy seguro que ROA no espera que dure para siempre”.
No obstante, Cindy De Losa de Precita Eyes rechaza altamente la noción de que se debe hacer caso omiso a cierto tipo de obra de artistas.
“No hay diferencia si uno es de Nueva York o Los Ángeles, uno comparte la obra con el mundo”, dijo.
En efecto, la artista urbana Swoon pegó con engrudo un mural en Hampshire que duró más de tres años. Cuando fue vandalizado, Precita Eyes trabajó con Swoon, y la artista urbana con base en Nueva York envió otra obra para reemplazarla.
