A alrededor de las nueve en punto de la mañana del sábado, se llamó a los bomberos a que acudieran al 1257 de South Van Ness, entre las calles 23 y 24 —en donde la noche anterior hubo un incendio
El incidente comenzó cerca de las ocho de la noche de viernes, cuando se incendió un auto en la cochera de una casa. Poco después, las flamas se pasaron al exterior de la casa, según precisó el propietario Mark Walker, la mañana después de que el incendio reavivó.
Walker no estaba en su casa cuando comenzó el incendio, pero cuando llegó al lugar de los hecho y vio la casa en llamas, corrió adentro a rescatar a sus dos perros.
“La primera vez que subí las escaleras no había humo. La segunda vez fue como el infierno”, dijo Walker.
Los perros están bien, y los hijos de Walker se están quedando en la casa de una de sus amistades hasta que la familia pueda regresar. Para las 10 a.m., Walker no estaba seguro qué tan grande era el daño, pero dijo no estar muy preocupado ya que tiene una buena cobertura de seguros.
La noche de viernes fue una noche ocupada para el personal de seguridad pública, ya que hubo una balacera con funestas consecuencias a tan sólo una cuadra de distancia del incendio que sucedió alrededor de la misma hora.
