Faltaban sólo unos días antes de que empezaran las elecciones cuando el candidato para alcalde David Chiu decidió visitar el sábado pasado el Distrito de la Misión.

“Buenos días”, le dijo al conductor del autobús Muni al abordar afuera de sus oficinas en el sureste de la calle Misión y Appleton.

“Hola, me llamo David Chiu, soy el presidente de la Junta de Supervisores de San Francisco y me estoy postulando para alcalde”, le dijo en inglés a un pasajero.

“Lo siento, no hablo inglés”, le contestó el pasajero. De repente, Chiu ya no se encontraba en Nob Hill, su distrito de origen. Sin embargo, eso no detuvo a Chiu. “Hola, me llamo David Chiu”, dijo uno de sus trabajadores de campaña en un perfecto español para promover a su candidato.

“La próxima parada es la calle 24 y Misión”, anunció el conductor.

“Esa es nuestra parada”, dijo Anthony Valdez, miembro del equipo de campaña de Chiu.

Al bajar del autobús, Chiu se dio cuenta de que una viejita batallaba por entre los vendedores ambulantes, ejecutivos y otros por llegar a la parada de autobús.

“¿Necesita ayuda, señora?”, preguntó.

“Sí”.

Chiu le ayudó a la señora con su carrito hasta llegar a la puerta del autobús; justo a tiempo para abordar.

Con eso, Chiu comenzó su campaña en dirección norte sobre la calle Misión. Durante las siguientes dos horas, saludó a mucha gente e intentó convencer a los votantes de que, siendo hijo de inmigrantes y alguien que “luchó por la inmigración y los negocios” debería ser alcalde —o por lo menos llegar a ser una de sus tres primeras opciones en la boleta electoral del 8 de noviembre.

Chiu anunció su discurso sobre la calle Misión, un corredor en donde varios de los locales tienen letreros de John Ávalos.

Ávalos, el supervisor del Distrito 11, ha recibido el 22 por ciento de las contribuciones a su campaña de la Misión —con casi $28,105, más del doble de lo que Chiu recibió ($11,055) en el mismo barrio.

Sobre la calle Misión, Chiu se detiene en pequeñas abarroterías, se presenta y pregunta si puede poner un letrero.

“Sí”

“Lo podemos poner aquí a lado del letrero de John Ávalos” opinó un auxiliar de la campaña.

Con los trabajadores del campo detrás de él, Chiu se dirige al siguiente local, en donde ya hay un letrero suyo. “Hola, me llamo David Chiu, soy el que está en su letrero. Sólo quería agradecerle por apoyarme”.

“¡Papá! ¡Papá! Mira quien está aquí”, le gritó una niña a su papá, el propietario de un local de fotografías.

“Hola, ¡qué gusto!” dijo John Lang, quien intentó hablar en inglés.

“Gracias por apoyarme”, dijo Chiu.

“Nos cae bien… mi amigo dice que usted es un buen tipo, y por eso nos cae bien”, le dijo Lang.

Chiu le agradeció y continuó su recorrido. Después de todo, el territorio no sólo le pertenece a Ávalos.

En las próximas semanas, Mission Loc@l seguirá a los candidatos a alcalde mientras 

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Andrea hails from Mexico City and lives in the Mission where she works as a community interpreter. She has been involved with Mission Local since 2009 working as a translator and reporter.

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