¿Habrá sido el vino? Había vino. ¿Habrá sido el queso y la fruta que había? También hubo eso. ¿Habrá sido el hecho de que no había nada en riesgo, al menos a corto plazo? Puede ser que eso también sea.
Nada de la lucha del año pasado que sostuvieron los puestos de comida en carritos (el carrito de tacos yucatecos de La Cocina, Chaac Mool, tiene la oportunidad de abrir en cualquier momento) ha traído comentarios a la reunión de jueves que se llevó acabo en una sala junto al café The Summit. De lo que sí se habló es incluso más serio: la próxima multimillonaria remodelación del parque, la cual jugará un papel importante en los próximos años.

La ubicación de la reunión es una función de la nueva base de poder que está creándose entorno al parque. La reunión de anoche fue organizada por Dolores Park Works, quien Rob Lord, desarrollador de software, comenzó. En un espacio amplio para la reunión en sí, filas de gente que rentaban espacio en i/o Ventures observan pálidos las pantallas de sus computadoras portátiles. Entre las metas de Lord se encuentra hacer que el departamento de Parques y Recreación publique a menudo sus planes para el parque en un sitio en línea que sea fácil de encontrar.
La reunión en sí misma sucedió como una serie del programa de conferencias Ted Talks pero sobre el Parque Dolores: a todos se les dio sólo 5 minutos para hablar. Peter Lewis, director de la Asociación para el Barrio Dolores-Misión, mostró fotografías históricas del parque, incluyendo una del parque repleto de vivienda destruida a causa del siniestro de 1906.
Nancy Madynski, Directora del Comité Dirigente para Amigos del Área de Juegos del Parque Dolores, habló sobre cómo es que el área de juegos en el Parque Dolores se a convertido en uno de los últimos “grandes parques para niños” en la ciudad. “Crecí en la Misión”, dijo. (Después de la plática, dijo que la gente tiende a pensar que si intenta hacer que el área de juegos sea más bonita es porque debe ser de Noe Valley).
“Fui una de ocho hijos”, continuó. “Este era nuestro parque favorito. Estoy participando en esto porque quería que se drenara el área de juegos. Hablé con la ciudad y resulta ser que si uno hace algo hay que remodelarlo por completo. ¿Cómo se puede hacer eso? Se necesita mucho dinero”.
El proyecto está en busca de un postor, dijo, y espera que suceda bajo el presupuesto. También espera que puedan quedarse con todo. Seguirá habiendo 20 pies de columpios, añadió.
Scott Weiner, quien hace poco reemplazó a Bevan Dufty como supervisor del Distrito 8, se describió a sí mismo como “honrado” de estar remodelando el parque a pesar del hecho, dijo, de que la gente le advierta sobre venir a estas reuniones. El Parque Dolores no ha tenido una gran remodelación desde 1950, dijo, “no vamos a volver a obtener 50 millones de dólares”.
Le siguió el gerente del parque, Eric Anderson, quien dijo que el sistema de remodelación de alcantarillado sería una gran adquisición ya que uno de los 1.5 jardineros del parque se encuentra trabajando tiempo completo en tan sólo hacer que el antiguo sistema funcione. “Por lo menos vamos a hacer que regresen la mitad de los jardineros”, dijo.
Meredith Thomas, Directora Ejecutiva del Concejo para Parques del Barrio en San Francisco dio una plática titulada: La Sala Más Querida de San Francisco. “Este parque”, dijo, “ha pasado por un tipo muy diferente de uso que otros parques”. Mostró algunas diapositivas que ofrecían una vista del uso destructivo (como los basureros llenos de coronas de basura, gente afuera de los baños portátiles, gente más creativa al intentar usar el baño) los jugadores de polo en bici y una foto de un hombre de mediana edad en el espacio de 20 pies de columpios con nada más que un par de trusas de color morado brilloso.
“¿Queremos sacar a este Santoclós Morado de Dolores?” preguntó Thomas. “No lo creo. La gente que ama el parque, la gente que quiere poner una resbaladilla y deslizarse desnudos en bloques de hielo, queremos que todos ellos estén ahí”.
Rob Lord, director de Dolores Park Works, terminó la reunión con una foto de su bebé y seis latas vacías de Heinekin. “Esto disminuye los espíritus”, dijo preocupado por el gran problema de basura del parque. Pero, dijo, “somos vecinos. Tenemos perros. Tenemos hijos. Tenemos 20 y algo, 40 y algo, 60 y algo. Nos gustan los perros. Muchos de nosotros tenemos perros”. Concluyó en que debido a la gente que pasa su tiempo en el parque, y dado el valor de propiedad en el parque, el parque en sí mismo genera en realidad $100 millones de dólares en diversión cada año.
“No es que deberíamos vender el parque. Sino que pone una solución en su valor”.
“Por favor”, concluyó, “coman un poco más de vino y queso”.


