Joe Hernández cursaba su cuarto año de medicina en UCSF. Tenía planes de pertenecer a una de las ramas menos lucrativas de la medicina: el cuidado básico.
Fue entonces cuando se topó con un obstáculo. La semana pasada, el muchacho de 30 años de edad terminó en el Hospital General de San Francisco –en el cual acababa de terminar su capacitación- en condiciones graves.
“Era uno de sus profesores”, dijo André Campbell, médico cirujano de trauma en el Hospital. “Era un alumno excelente. Es una tragedia. Pero en medio de todo, fue algo maravilloso lo que hizo su familia”.
La familia de Hernández decidió donar sus órganos –un procedimiento en el que mucha gente cree pero pocos llevan acabo. El año pasado, sólo diez pacientes del Hospital General de San Francisco fueron donantes de órganos. De acuerdo con la Red de Donadores de Transplantes de California (CTDN, por sus siglas en Inglés), casi 21,000 personas están esperando transplantes de órganos tan sólo en California.
“Nuestra prioridad es conservar la vida”, dijo Campbell. “Muchos pacientes mueren en el campo o en el hospital y no podemos llegar al punto en el que hablamos con la familia”. Cuando la conversación surge, el doctor llama al CTDN en donde tienen a orientadores disponibles que asisten en temas de donación de órganos. Cuando el orientador llega, el doctor sale de la sala y no puede regresar hasta que el orientador se haya ido.
“Existe algo”, dijo Campbell, “que llamamos ‘separación’”.
Es un procedimiento que es emocionalmente complicado para las dos familias que acuerdan al transplante, y los cirujanos que operan. Por ejemplo: con una falta de apoyo en donación de órganos, un equipo de funcionarios médicos permanecen con el paciente con vida hasta que su corazón deja de latir. Después de su muerte, un segundo equipo completamente favorito llega. Un equipo maneja la vida, y otro equipo maneja la muerte.
“He participado en muchas de las decisiones”, dijo Campbell. “La gente aquí se muere todo el tiempo. Pero –como esa niña y su familia en Tucson. Su familia tomó una decisión por ella para ayudar a otras personas. Es algo sencillo. Es algo muy complicado. Es algo maravilloso”.
