Traducido por Andrea Valencia

Guy Douglas: Mi amigo Alex Gray tiene una galería en la ciudad de Nueva York. Fui una vez y había un gong. Me senté enfrente del gong por 45 minutos. Me sorprendió qué tan embobado me tenía. Decidí comprar un tazón tibetano, los compré del lama de 15ma generación. Comencé a usarlos con mis amigos. Y después construí este set. Los he llevado por todo el país. Los llevé al festival de jazz de Nuevo Orléans.

Estos son gongs Paiste Yogas afinados planetariamente. No se pueden comprar en cualquier tienda. Son especialmente para curación sónica.

Guy Douglas ha estado viajando por el país con un sistema sónico de gongs.

Los gongs cuestan tres mil, pero lo valen. Uno los puede pasar a los hijos. Son como máquinas del tiempo.

No dejo de hacer esto porque es una de las pocas cosas en el mundo con lo que mucha gente se identifica. La idea es crear una cámara sónica curadora. Pero no soy un curandero. Soy más bien como un intermediario.

En unos días voy a ir al sur y usar los gongs un rato por allá. Voy a hacer un retiro para Don Miguel Ruiz. Tú sabes, ¿el tipo que escribió The Four Agreements?