Traducido por Andrea Valencia

Mientras el popular restaurante de sándwiches Ike’s Place se preparaba para cerrar el lunes por la noche, miles de clientes hambrientos esperaron formados en varias filas durante largas horas para aprovechar su última oportunidad de obtener un Fat Bastards, Ex-Boyfriends y Menage a trois.

“Necesitamos esperar y ver hasta el final”, dijo Ike Shehadeh, propietario y cuyo nombre es el mismo del restaurante de sándwiches ubicado en la calle 16 y el cual se ha convertido en un lugar popular en todo San Francisco por hacer sándwiches con nombres irónicos.

Shehadeh pasó la noche tomando órdenes, agradeciendo y abrazando a clientes que habían esperado durante horas para poder ordenar. Al pasar por la cocina para entregar dos sándwiches acabados de preparar a dos clientes que esperaban anhelantemente afuera de su puerta, calculó que 2,000 clientes habían pasado por ahí durante el día. “Por lo menos”, dijo.

Después de varias quejas presentadas por los vecinos a causa del ruido, basura y grandes cantidades de personas, el Tribunal Superior de California le ordenó a Shehadeh cerrar Ike’s Place a las 6:00 a.m., del día martes 14 de septiembre. Pero antes de dicha hora, las filas se agrandaron y los clientes esperaron su último sándwich sobre la calle 16.

“Hemos estado esperando durante cuatro horas”, dijo el cliente Val Gatchalian, quien permaneció con ansias en la fila ya entradas las 12:00 a.m., hora de la última persona permitida en la fila. “Ya no nos podemos echar para atrás”.

“Manejé hasta aquí desde Emeryville”, dijo Marlo Johnson, quien esperó en la fila algunas docenas de personas detrás de Gatchalian. Parecía más fácil ganar boletos para conciertos por el radio que comprar un sándwich en Ike’s, dijo.

Cuando se les preguntó qué sándwich planeaban ordenar tanto él como sus amigos dijeron al mismo tiempo “Menage a trois” como si todo el mundo supiera que el sándwich hecho con pechuga de pollo estilo Halal con queso dulce y jalapeño, queso suizo y gouda fuera mundialmente conocido.

Pero no todos los que estaban en las largas filas estaban seguros de su decisión de esperar. Un cliente, quien se negó a dar su nombre, dijo que sabía que tomaría tanto tiempo que iba a tener que ordenar un súper burrito de una taquería cercana. Pero, permaneció en la fila al igual que otros.

“Cuando llegué a las 7:00p.m., había una fila hasta la calle Market”, dijo Jordan Hester, empleado en Ike’s Place encargado de avisar que el local ya no serviría más sándwiches después de la media noche. “Vi a un muchacho intentando hacer que la gente hiciera olas. Hasta había alguien celebrando su cumpleaños esta noche”.

Hester trabajó su primera noche en Ike’s en un día lunes, y sólo le avisaron el día sábado que sería su último día. Aunque recordaba que él y seis otras personas habían comenzado su primer día en lunes, Hester fue optimista sobre las oportunidades de Ike’s para volver a abrir en una nueva ubicación pronto.

Para las 12:45 a.m., había una fila de casi 100 personas esperando poder ordenar un sándwich –también hubo indicios de Shedadeh y su personal de no ser tan rápidos.

Aunque todavía no se sabe sobre la nueva ubicación, Shedadeh le prometió a los clientes que no iban a permanecer cerrados por mucho tiempo. “Pronto”, les garantizó gentilmente cuando un cliente lo abrazó después de haberse despedido. “Volveremos a abrir pronto”.