Traducción por Anabelle Garay

La supervisora ​​Hillary Ronen está proponiendo una legislación que protegería a los trabajadores de ser despedidos si dan positivo por COVID-19.

Ronen, quien representa al Distrito de la Misión, planeaba presentar la legislación en la reunión de la Junta de Supervisores del martes, según informó su oficina. Al proteger a los trabajadores, la llamada “Ley SAFER” ayudaría a alentar a los trabajadores esenciales a hacerse la prueba sin temor a ser despedidos si la prueba resultara positiva. 

“Para muchos trabajadores de San Francisco, especialmente los trabajadores con salarios bajos, existe una reticencia seria y legítima a hacerse una prueba de detección de COVID-19 si creen que darán positivo y necesitarán ponerse en cuarentena, lo cual podría llevarlos a ser despedidos de su trabajo”, dijo Ronen en un comunicado. 

Ese miedo a hacerse la prueba y la disposición de los trabajadores a ponerse en peligro se hizo evidente durante un estudio de UCSF de una zona en el Distrito de la Misión que evaluó a miles de residentes y encontró que el 95 por ciento de los que dieron positivo eran latinos. 

Al realizar actividades de divulgación para el proyecto, los investigadores y el Grupo de Trabajo Latino sobre COVID-19, una coalición de organizaciones comunitarias, descubrieron que algunas personas no querían hacerse la prueba por temor a las repercusiones en su vida diaria y situación laboral. 

“Durante estos tiempos de incertidumbre económica, las personas no están dispuestas a hacer nada que pueda poner en riesgo su capacidad de trabajar y percibir un ingreso, incluso si eso significa renunciar a algo tan importante como una prueba de detección de COVID-19”, agregó Ronen. 

Si se aprueba, la Ley SAFER haría ilegal que los empleadores “despidan, amenacen con despedir, degraden de cargo, suspendan, disciplinen, reduzcan las prestaciones o beneficios laborales o discriminen de cualquier manera” a los trabajadores que tengan COVID-19 y tengan que estar en cuarentena. 

Si un trabajador cree que sus derechos han sido violados conforme a la ordenanza, el trabajador puede presentar una queja ante la Oficina para el Cumplimiento de Normas Laborales de San Francisco, que posteriormente investigaría y encontraría una “solución adecuada” , como requerir al empleador que vuelva a contratar al trabajador, que se paguen los salarios caídos y posiblemente dar multas por violaciones posteriores.  

La medida propuesta complementaría otro programa que Ronen lanzó hace dos semanas, que brinda apoyo de ingresos a los trabajadores durante dos a cuatro semanas si necesitan estar en cuarentena. 

“Los trabajadores esenciales han mantenido a  la ciudad funcionando durante este tiempo peligroso, a riesgo y, a veces, a costa de su propia salud”, dijo Susana Rojas, del Grupo de Trabajo Latino sobre COVID-19. “Es fundamental que los trabajadores, especialmente los trabajadores esenciales y otros que no pueden trabajar de forma remota, puedan acceder a las pruebas y estar en cuarentena cuando sea necesario sin tener miedo, para así contener la propagación de COVID-19 y permitir la reapertura segura de otros negocios”.