Traducción por: Neus Valencia

Los miembros de la comunidad del Distrito de la Misión prometieron el jueves por la noche defender a capa y espada para evitar que se construyera un edificio de ocho pisos previsto entre las calles 22 y Mission, el lugar del incendio de 2015, el cual tendría 148 unidades para renta, con 28 viviendas accesibles.

La primera reunión previa a la solicitud, celebrada a través de Zoom, estuvo dirigida por la consultora inmobiliaria Kim Diamond y el arquitecto Ian Birchall, ambos contratados por Hawk Lou, propietario del inmueble en el número 2588 de la calle Mission. Ha estado vacío durante años después del incendio de 2015 que dejó un muerto y provocó que 60 residentes tuvieran que ser reubicados, en su mayoría inmigrantes de bajos ingresos. Los negocios locales también fueron reubicados, incluyendo Mission Local.

“Llamamos a este edificio La Muerte, porque causará la muerte de nuestra comunidad al promover la gentrificación y el desplazamiento”, dijo Erick Arguello, presidente del Distrito Cultural Latino Calle 24 y veterano activista comunitario, durante la sesión de comentarios. “Estamos 100 por ciento en contra, y lucharemos a capa y espada para asegurarnos de que este proyecto no se lleve a cabo. Si Lou está escuchando (esto), sólo quiero decirle: Lou, estoy muy avergonzado de ti”.

Argüello dijo que se sintió “horrorizado” de ver la propuesta del edificio propuesto y pidió que se reemplazara el proyecto por viviendas 100% accesibles.

Otros miembros de la comunidad también se refirieron al edificio como “La Muerte”, y pusieron sus fondos de Zoom para mostrar una pancarta negra que decía “No a la Muerte”. Preguntaron si los inquilinos que fueron reubicados tendrían derecho a regresar al edificio, pero Diamond se negó a responder.

“Ian y yo estamos aquí realmente para presentar el proyecto, y no podemos responder a esa pregunta ni hacer ningún comentario al respecto”, dijo.

Diamond dijo que Lou estaba escuchando la llamada, pero se negó a hablar.

El edificio de 80 pies de altura incluiría departamentos de uno y dos dormitorios, sin espacio de estacionamiento para vehículos.

El plano del sitio también incluye una pantalla de vidrio para enmarcar el Mural de Dharma que sigue estando en el edificio alado, que fue pintado después del incendio de 2015 y fue financiado por uno de los propietarios de inmuebles más detestados de la Misión. Birchall dijo que se podrían grabar en vidrio mensajes relacionados con el mural y “proporcionar efectos de iluminación nocturna”.

Al principio, Lou propuso un edificio de nueve pisos en 2018 y los residentes de la Misión también se opusieron a ese proyecto.  El edificio anterior estuvo abandonado durante más de un año después del incendio de 2015. Finalmente fue demolido en 2016, donde sólo quedó un enorme agujero en el suelo.

En ciertos momentos, el encuentro virtual se tornó surrealista. Estaba configurado de tal manera que los mensajes de chat sólo podían ser vistos por los anfitriones, quienes leían las preguntas en voz alta antes de responder. Los anfitriones grabaron la reunión, pero se negaron a habilitar la función de Zoom para permitir que otros participantes guardaran una copia de la reunión ellos mismos, diciendo en su lugar que cualquiera podía enviarles un correo electrónico para obtener una copia de la grabación.

“’Este proyecto es una bomba de gentrificación’. Gracias por tu comentario”, dijo Diamond, leyendo los comentarios de la comunidad en el chat en voz alta mientras asentía en el video.

“‘Es un proyecto sin estacionamiento, no un proyecto sin vehículos, lo cual complicará aún más la ya terrible situación para estacionar cerca del vecindario’. Está bien. Gracias por ese comentario”, dijo Diamond, asintiendo de nuevo.

“’Me decepciona que trabajes para un pirómano asesino. Todas las personas que trabajan en este proyecto deberían renunciar. Hawk Lou debería construir un lugar con viviendas de interés social 100% accesibles. Cada residente desplazado debería tener el derecho a regresar’. Bueno, gracias por tu comentario”, dijo Diamond.

Una hora después de la reunión, se terminó la parte de retroalimentación y preguntas enviadas a través de la función de chat, y cada persona quitaba la función de silencio para poder expresar su opinión directamente.

Salvo por una persona, todos los que hablaron – quizás unas 20 personas – se opusieron al proyecto.

“La Misión está siendo diezmada. Hemos perdido a tantos latinos debido a toda la gentrificación”, dijo Susan Cieutat, residente durante 20 años de San Francisco. “¿Acaso [Birchall] habló de espacios comunitarios en el edificio? No va a haber nadie de la comunidad que ocupe esos espacios porque la comunidad está siendo desplazada a un ritmo que es absurdo”.

“La Misión es una joya que está siendo destruida, y está siendo destruida por la gentrificación” comentó Cieutat.

Argüello se opuso a que la reunión se celebrara por Zoom, diciendo que “era una falta de respeto” para la comunidad de la Misión, que se enfrenta a “la mayor crisis que hemos experimentado en casi un siglo”.

“No esperar a que se pueda hacer una reunión pública presencial nos resulta muy hiriente, y no vamos a olvidarlo”, prometió.

El Distrito de la Misión ha visto el mayor número de infecciones de coronavirus que cualquier barrio de la ciudad, y la gente latinx, a pesar de ser sólo el 15 por ciento de la población de la ciudad, representan la mitad de todos los casos de COVID-19 en San Francisco.

“Gracias, Erick. Veo que muchos aplauden”, dijo Diamond, narrando los comentarios en el video de todos los que asistieron por Zoom.

Amy Beinart, asesora legislativa de la supervisora Hillary Ronen, también expresó su escepticismo sobre llevar a cabo reuniones previas a través de la aplicación Zoom durante una pandemia mundial.

“Hacer esto en un momento en que la comunidad de la Misión está tan afectada por el COVID se ve muy poco empático. Estoy un poco sorprendida de que lo haya decidido hacer y lo haya programado en este momento”, comentó Beinart.

Beinart dijo que también era la segunda reunión previa a la solicitud a la que había asistido en las últimas semanas en la que el propietario de inmuebles no participaba o guardaba silencio. “Realmente resulta una extraña manera de presentar un proyecto”.

Debido a que existe la posibilidad de presentar una apelación, Beinart dijo que Ronen debe permanecer neutral y no puede expresar su opinión sobre el proyecto. “Lo más importante es que no tenga conflicto para poder participar en un proceso de adjudicación más adelante”, dijo Beinart.

Otros de los que asistieron por Zoom dijeron que programar la reunión para la noche anterior a un fin de semana festivo de tres días era una estrategia por parte del equipo de desarrollo para asegurarse de que hubiera menos participantes.

“Sé que no es un foro perfecto, estas llamadas de Zoom, honestamente”, dijo Diamond. “No había ningún momento adecuado para tener esta reunión. No podemos presentar nuestra solicitud de planificación a menos que tengamos la reunión, así que sabíamos que no era lo ideal”.

“Teníamos que proceder”, dijo Diamond. “Y entiendo que por eso la gente está molesta”.

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