Traducción por: Neus Valencia

Cuando revisamos la gráfica de las pruebas de COVID-19 que se han realizado en toda la ciudad durante los últimos dos meses, podemos ver un patrón: del 1 de abril al 9 de mayo, la cantidad de pruebas, observada en un promedio de 10 días consecutivos, aumenta de alrededor de 300 al día a más de 1,600 pruebas al día.

No obstante, en lugar de seguir aumentando, la cantidad disminuye durante unos 10 días, a mediados de mayo, antes de volver a su trayectoria ascendente.

The number of COVID-19 tests conducted in San Francisco, as a 10-day rolling average.

[Gráfica: número de pruebas COVID-19 realizadas en San Francisco, en un promedio de 10 días consecutivos]

Desde esa extraña caída, los números han seguido aumentando de manera constante. El recuento actual es de alrededor de 1,700 pruebas al día.

¿Es eso suficiente?

El Dr. George Rutherford, epidemiólogo de la Universidad de California en San Francisco, considera que sí podría ser suficiente.

Según Rutherford, el gobernador fijó una meta de 150 pruebas por cada 100,000 residentes, pero los funcionarios de salud del Área de la Bahía fijaron una meta más alta de 200 pruebas.

Debido a que aproximadamente 881,549 personas residen en San Francisco, esa meta más alta resultaría ser alrededor de 1,763 pruebas al día. Lo que significa que estamos a punto de alcanzarla.

No obstante, no todos los ciudadanos comparten la opinión del doctor.

“¿Qué si creo que estamos haciendo lo suficiente? ¿Es necesario hacer más? La respuesta es no, no creo que estemos haciendo lo suficiente y me parece que necesitamos hacer mucho más”, dijo Jon Jacobo, miembro del Grupo de Trabajo Latino de COVID-19. Señaló que en el estudio de Misión de la UCSF, aproximadamente la mitad de las personas que dieron positivo no mostraron ningún síntoma, incluso después de ponerse en cuarentena durante dos semanas.

Según Jacobo, estos resultados descartan algunos remedios populares para controlar la propagación del virus, y es que el virus se está propagando más rápidamente en el sector de trabajadores esenciales que no pueden trabajar a distancia.

“Es una creencia errónea que estaremos a salvo si conseguimos termómetros y logramos tomar la temperatura de las personas. Esto lo desmiente de múltiple maneras”, comentó Jacobo. “No hay manera de rastrear realmente quién tiene y quién no tiene COVID-19 de otra forma que con las pruebas. Tenemos que realizar más pruebas, y tenemos que hacerlo de una manera que sea fácil y accesible para hacerlas en las comunidades donde más se necesita”.

Ciertamente existe la capacidad de realizar las pruebas. En abril, el Departamento de Salud dijo a la Junta de Supervisores que podía analizar 4,300 pruebas al día a través de sus laboratorios y socios, además de 1,500 pruebas adicionales a través de Color, un laboratorio privado. Desde que comenzó la crisis, Grant Colfax, director de salud pública, ha hablado de la necesidad de realizar “pruebas universales”.

Entonces, ¿por qué no se está haciendo eso? Parecería que se debe a una falta de comunicación, orientación y compromiso con la comunidad.

Para estar seguros, hace poco más de un mes, el gobierno de la ciudad no contaba con pruebas suficientes para promover que se hicieran las pruebas universales. Según Colfax, aunque ha mejorado la capacidad para conseguir más pruebas, el gobierno de la ciudad tenía más de 80,000 pruebas almacenadas a finales de abril; la comunicación no ha sido lo suficientemente efectiva.

“Estamos en una especie de transición con respecto al tipo de pruebas que deberíamos estar haciendo en este momento”, dijo Diane Jones, enfermera jubilada especializada en VIH que participó como voluntaria en el estudio de la Misión de la UCSF. “Al principio, te podías realizar la prueba si presentabas síntomas o si habías estado en contacto con alguien [con COVID]. Ahora, estamos en un punto medio transitando a que se realicen pruebas universales, donde toda persona que quiera pueda hacerse la prueba”.

Y aunque los trabajadores esenciales son elegibles para hacerse la prueba, incluso sin presentar síntomas, Jones dijo que muchos de estos trabajadores aún no saben que hay pruebas gratuitas disponibles para ellos.

“Muchas de las personas que vienen a trabajar todos los días a las tiendas de la Misión o que trabajan como parte de las cuadrillas de construcción – ¿quién les ha informado que ellos son trabajadores esenciales y que tienen derecho a ser examinados?” preguntó Jones.

Para complicar aún más el panorama con respecto a las pruebas, no hay una orientación clara sobre la frecuencia con la que debe repetirse la prueba en las personas.

Lo único que significa una sola prueba negativa es que (probablemente) la persona no tenía el virus al momento de analizarse la muestra, pero claro que esto no significa que no lo pudiera haber contraído horas, días o incluso semanas después de salir del centro de pruebas. Esto quiere decir que no es una buena estrategia realizarse la prueba una sola vez y ya.

La semana pasada, los funcionarios de salud del condado de Santa Clara insistieron en que los trabajadores esenciales que interactúan cotidianamente con la gente “se realicen la prueba ahora y una vez al mes posteriormente”.

A partir del 5 de mayo, San Francisco no indica con qué frecuencia deben repetirse las pruebas los trabajadores esenciales, pero sí aconseja que los trabajadores de primera línea o esenciales asintomáticos “no se realicen pruebas/análisis con una frecuencia mayor a cada 14 días, a menos que hayan tenido alguna nueva exposición o nuevos síntomas”.

El departamento de salud concluyó que “aún no se conocen del todo los intervalos óptimos para repetir la prueba”

No está claro si el gobierno de la ciudad comenzará una amplia campaña de divulgación cuando los trabajadores regresen a sus oficinas. Los empleadores podrán determinar sus propias políticas, pero buscarán la orientación del gobierno.

Mientras tanto, según lo que el departamento de salud dijo a los supervisores a finales de abril, la estrategia del gobierno consiste en enfocarse en realizar pruebas a los residentes de los 21 centros de enfermería especializada de la ciudad, otros lugares de reunión y en comunidades vulnerables. Hasta la fecha, ya se ha realizado la primera ronda de pruebas de todos los pacientes, residentes y personas de 17 de dichos centros, de acuerdo con Veronica Vien, vocera del Departamento de Salud. Actualmente se requiere que los centros de enfermería especializada vuelvan a realizar pruebas cada dos semanas.

Adicionalmente, el gobierno de la ciudad abrió un nuevo sitio de pruebas en Tenderloin y en Bayview, donde las tasas de incidencia han sido altas: 40.78 por 10,000 habitantes en el Tenderloin, 58.5 en el área de Soma y 54.66 en Bayview. La tasa en toda la ciudad es de 26.84 por cada 10,000 habitantes.

De manera similar a la colaboración que se dio entre la UCSF y el Departamento de Salud en la Misión, el martes finalizó un estudio enfocado en la prevalencia de COVID-19 en los vecindarios de Bayview, Sunnydale y Visitacion Valley. Se ofrecieron pruebas gratuitas en la escuela Leola Havard en Bayview el sábado y el domingo, y en el parque infantil Herz en Visitacion Valley el lunes y el martes.

Si usted desea realizarse la prueba de COVID-19, puede consultar una lista de los centros de pruebas en sf.gov/GetTestedSF.

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