Traducción de Anabelle Garay

En las próximas semanas, millones de estadounidenses recibirán cheques de hasta $1.200 para ayudarles a superar una parálisis económica sin precedentes, como parte de un conjunto de medidas de asistencia pública de $2 billones destinados para amortiguar el golpe económico del coronavirus y mantener a las personas resguardadas en sus hogares. 

Pero los inmigrantes indocumentados, una de las comunidades más vulnerables del país, no recibirán cheques ni tratamientos de salud adicionales, según expone la ley que firmó el presidente Donald Trump el pasado viernes. Los defensores dicen que esta exclusión no sólo deja a muchos residentes sin un apoyo financiero crucial, sino que también crea un riesgo inmediato para la salud pública. 

“Si no reciben ayuda financiera, tendrán que seguir yendo a trabajar”, dijo Jackie Vimo, analista de políticas del National Immigration Law Center. “Desde el punto de vista de la salud pública, es un peligro”. 

“El problema”, agregó, “es que el virus no discrimina el estado migratorio”.

Se estima que la población de inmigrantes indocumentados del área de la bahía es de alrededor de 300.000 personas, con 35.000 viviendo en San Francisco. Se estima que hay 2.7 millones de residentes indocumentados en California y alrededor de 11 millones en todo el país. 

Con las escuelas, guarderías y pequeños negocios cerrados en San Francisco, muchos se encuentran sin trabajo y no pueden solicitar un seguro de desempleo. 

También se verán privados de los escasos $1.200, más $500 por niño, que el gobierno de los Estados Unidos pondrá en los bolsillos de los ciudadanos estadounidenses en las próximas tres semanas. 

Para recibir un pago, uno debe tener un número de seguro social o ser un extranjero residente que pase la prueba de presencia sustancial del Servicio de Impuestos Internos, la cual excluye a los residentes indocumentados.  

El conjunto de medidas de asistencia tampoco se extenderá a las familias con estatus migratorio mixto. Los cónyuges que declaren impuestos en conjunto con una pareja que no tenga un número de seguro social se verán privados por completo de los $2.400 que recibirían como pareja según la ley. Los niños deben tener números de seguro social para recibir su parte de la asistencia, que es de $500 por niño. 

Esto significa que los niños ciudadanos se quedarán sin ayuda si uno de sus padres carece de un número de seguro social. 

Por ahora, los beneficiarios de DACA (Deferred Action for Childhood Arrival), y el TPS (Temporary Protected Status) aún pueden recibir pagos, pero deben presentar sus declaraciones de impuestos para que el IRS tenga su información más reciente, según Jehan Laner Romero, un abogado de inmigración con Pangea Legal Servicios en San Francisco. 

El conjunto de ayuda de $2 billones, denominado la Ley CARES, también excluyó fondos para el tratamiento de Medicaid. Aunque se destinaron fondos para las pruebas de COVID-19 en los centros de salud comunitarios, los inmigrantes indocumentados no podrán buscar tratamiento para un caso grave sin acumular una factura masiva del hospital, según Jennifer Quigley, directora de defensa de refugiados de Human Rights First. 

“Si alguien da positivo”, dijo Quigley, la ley “no le da dinero a Medicaid para cubrir una hospitalización”. 

“Si dejan a millones de personas sin tratamiento, ¿cuál es el punto?” añadió ella. “La gente olvida lo interconectados que estamos, no es como si las personas indocumentadas vivieran en un lugar y documentadas en otro lugar”. 

No está claro qué tan duro luchó el liderazgo demócrata de la Cámara para incluir a los residentes indocumentados. No fueron devueltas las repetidas llamadas y correos electrónicos que enviamos a la oficina de la Presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que representa a San Francisco. 

Sin la ayuda del gobierno federal, los defensores dicen que los líderes locales deben actuar. Diana Flores, directora de participación y organización comunitaria en Dolores Street Community Services, le dijo a Mission Local la semana pasada que estima que los hogares indocumentados están perdiendo entre $800 y $ 1.500 por semana durante la crisis. 

Dijo que un pago mensual de $3.200 a $ 4.800 al mes marcaría una gran diferencia para las familias.

Santiago Lerma, asistente de la Supervisora ​​Hillary Ronen, dijo que la Oficina de Desarrollo Económico y de la Fuerza Laboral acordó dar una parte de los $5 millones del Fondo Give2SF a los residentes indocumentados. Lerma dijo que la cantidad de $400 se discutió el viernes. “Estamos esperando recibir noticias sobre detalles”, dijo. “Creemos que debería ser más alto. Hemos escuchado de los defensores que $400 simplemente no es suficiente “. 

También dijo que Ronen estaba trabajando con organizaciones locales sin fines de lucro para formular un programa de asistencia financiera, aunque la cantidad de financiamiento y de dónde provendrá aún no está clara. 

El supervisor Shamann Walton presentará un proyecto de ley el martes para establecer un fondo para las familias que no califican para asistencia federal y estatal, incluidos los inmigrantes indocumentados. Walton no pudo dar cifras exactas, ya que dijo que aún se necesitaban detalles específicos con la oficina del contralor. Pero señaló que, para aquellos que carecían de asistencia federal, “queremos asegurarnos de que esas brechas se mitiguen tanto como sea posible”.

Los defensores de los inmigrantes dijeron que la necesidad es evidente.

“Muchas personas indocumentadas continúan trabajando y arriesgan su salud a través de esta pandemia para satisfacer necesidades esenciales como nuestros alimentos y saneamiento”, dijo Romero, el abogado de inmigración, en un correo electrónico. “El gobierno federal ha dejado claras sus prioridades al excluir a los individuos de la clase trabajadora”. 

“Como esta pandemia ha quedado al descubierto, dejar a las personas valerse por sí mismas, además de ser inhumanas, es un riesgo innecesario para la salud pública”, agregó. 

Lariza Dugan-Cuadra, directora ejecutiva de CARECEN SF, que aboga por las familias migrantes, estaba igualmente molesta. Destacó la importancia de la promoción a nivel estatal y local.  

“¿Vamos a gastar $ 2 billones de dólares de los contribuyentes en salud pública, pero no vamos a incluir a algunos miembros de nuestra comunidad?” Dijo horas después de que Trump firmó el conjunto de medidas de ayuda el viernes. “Para nosotros, eso es terrible”.  

“Cualquier población no incluida en las medidas de ayuda”, agregó, “está trabajando en contra las medidas de ayuda”.