A medida de que aumenta la calamidad entorno a las negociaciones del contrato de BART, el senador Bob Huff (R-Diamond Bar) está apoyando una legislación que calificaría las huelgas de BART como ilegales; por otro lado, el edil de la ciudad de Orinda, Steve Glazer, está trabajando para reunir apoyo local.

“BART es un servicio público esencial”, dijo Glazer. “Cuando está cerrado, afecta el estilo de vida de cientos de miles de personas, muchos negocios y nuestra economía regional”.

Kevin Brown, coordinador de comunicación regional del oeste para AFSCME, declaró que el sindicato está preocupado por la posible aprobación del proyecto de ley, conocido como el proyecto del ley del senado 423.

“Es algo que definitivamente nos preocupa porque nos puede quitar nuestros derechos de negociación del convenio”, dijo Brown.

Glazer está circulando una petición en línea a favor de la legislación que declaró haber reunido “miles de firmas”.

La petición dice, en parte que “una huelga de BART paralizará nuestra economía, lastimará a trabajadores al no poder llegar a trabajar, limitará el acceso a escuelas y al cuidado a la salud, y dañará nuestro medio ambiente”.

El viernes por la tarde, la oficina de Glazer dio a conocer algunos de los comentarios en su petición, los cuales incluyeron desde quejas sobre incomodidades, hasta una acusación de que se les paga mucho a los trabajadores para justificar una huelga”.

“No conduzco un auto, y el BART es mi única opción para llegar a trabajar”, dijo una firmante de la petición en el sitio web de Glazer identificada solo como Tracy de Oakland. “Me siento detenida como un rehén”.

El mes pasado Huff presentó la SB 423, la cual “obliga a los sindicatos de BART apegarse a la cláusula que prohíbe huelgas en el contrato existente”.

Sin embargo, el contrato expiró en julio. Brown, el vocero del sindicato de AFSCME , declaró que la cláusula es irrelevante durante las negociaciones del contrato porque técnicamente ya no existe.

La cláusula en el contrato expirado establecía que:

NO HUELGAS Y NO CIREERES PATRONALES; A. Es la intención del Distrito y los Sindicatos asegurar el servicio de tránsito ininterrumpido al público durante el curso de este acuerdo. En conformidad, ningún empleado o sindicatos firmantes en la presente deberán incurrir, provocar o alentar cualquier huelga, paro, manifestación concertada para negarse a trabajar o cualquier otra interrupción de las operaciones del Distrito durante el curso de este Acuerdo como resultado de cualquier disputa laboral.

Un proyecto de ley parecido existe en la Ciudad de Nueva York, Washington, D.C., y Chicago, de acuerdo con Glazer quien sostiene que los proyectos de ley enfrentaron tanta oposición en dichas ciudades como se ha hecho en el Área de la Bahía.

Glazer declaró que usa BART algunas veces a la semana para asistir a las reuniones, y la frustración de público es algo que siente personalmente.

“Cuando los sindicatos y la administración no pueden llegar a un acuerdo, la consecuencia no debería recaer en tantas personas en nuestra economía general”, dijo Glazer.

La propuesta del proyecto de ley del senado llegó en una carta dirigida al gobernador Jerry Brown proveniente del Senado y los Republicanos del Asambleísta el mes pasado que exhortaban a Brown pedir una sesión de emergencia de la legislatura.

El gobernador Brown no ha dicho si apoya el proyecto de ley o no.

“Han exigido que se apeguen a las otras disposiciones existentes del contrato mientras las negociaciones continúan, como los salarios y beneficios actuales”, dijo Huff en un comunicado de prensa. “El tiempo es oro. Con millones de dólares en riesgo, es hora de que el gobernador asuma su puesto y traiga de regreso a Sacramento la legislatura para resolver esta huelga pendiente antes de que el periodo de prueba cierre el once de octubre”.

Este artículo se publicó inicialmente en Oakland North, un sitio de la comunidad de Oakland, parte de la Facultad de Maestría de Periodismo de UC Berkeley.