El banco Chase que planea abrir una sucursal en la calle Valencia este otoño se enfrentará a una apelación de los vecinos que se están organizando para obstaculizar el proyecto.

Es posible que Chase sea uno de los últimos bancos en beneficiarse de lo que el Supervisor Eric Mar del Distrito 1 llama una fisura legal en el código de urbanismo, la cual le permite a los bancos abrir sin tomar en cuenta la opinión de los vecinos. El mes pasado, la Comisión de Urbanismo de San Francisco votó 6 a 1 en apoyo a la enmienda que solucionaría dicha fisura legal.

La enmienda le exigirá a los bancos solicitar un permiso de uso condicional al abrir una sucursal en la ciudad. Hoy día, los bancos pueden abrir sin los permisos necesarios que otros negocios y cadenas corporativas necesitan, como American Apparel o Starbucks.

“La legislación tiene como motivo darle a los vecinos más poder en el desarrollo de los corredores comerciales y darle protección a las pequeñas empresas”, dijo Mar, autor principal de la enmienda.

Uptown Almanac escribió inicialmente sobre la apertura de la sucursal el mes pasado.

La Junta de Supervisores tomará en consideración la modificación en los próximos meses, pero no afectará la apertura de la sucursal en la calle Valencia porque Chase ya obtuvo un permiso de construcción (uno de los últimos pasos antes de que comience la construcción) declaró Eileen Leveckis, vocera de Chase.

“Hemos seguido el proceso requerido para construir una sucursal”, dijo Leveckis y agregó que Chase se opone a la enmienda porque a diferencia de otros negocios cadena, las sucursales del banco son parte de una red más grande.

No obstante, un grupo de vecinos no ha dejado de oponerse a la nueva sucursal y está en proceso de presentar una apelación relacionada con el permiso de construcción ante la Junta de Supervisores de San Francisco.

“Sería mejor tener la medida del supervisor de nuestro lado para apoyar la apelación, pero creo que continuaremos con la apelación sin importar qué, en especial con la victoria de la Comisión de Urbanismo de nuestro lado”, dijo Julie Napolin, una vecina que está se está organizando en contra de la apertura de la sucursal.

Napolin comenzó una petición en change.org que reunió 109 firmas en oposición. Los oponentes de la sucursal, en solidaridad con los vecinos que se opusieron sin éxito alguno ante la apertura del Banco Chase en el 401 Divisadero; además, envió cartas en apoyo a la enmienda.

“Esta moción, respaldada por los supervisores, debería ser un modelo para las ciudades en todos lados que pelean por mantener la singular calidad de los barrios compuestos de propietarios de negocios locales y los servicios útiles y deseables”, escribió Napoli en el sitio en línea de la petición.

La sucursal propuesta, en el primer piso de un nuevo desarrollo de condominios en el 299 de la calle Valencia, es parte de una continúa expansión de Chase, el cual abrió dos sucursales en la calle Misión en 2010 y 2011. Ésta será la cuarta sucursal de Chase en la Misión, una más que Wells Fargo y dos más que Bank of America.

Chase intentará incorporarse a la comunidad local, dijo Leveckis. Aclaró que el banco empleará entre 12 y 15 personas, y que fue el patrocinador del Dogfest de este año en el Parque Duboce.

“Cada barrio al que vamos, estamos comprometidos a ayudar con la economía local”, dijo.

Napolin precisó que no les cree.

“Aunque Chase establece que ayudará a dar trabajos, crecimiento económico y una mayor comodidad para sus clientes, la expansión monopolizará eficientemente el paisaje de fachadas bancarias en San Francisco”, dijo Napolin. “El Banco Chase ejecuta hipotecas a familias y en San Francisco y a nivel nacional se beneficia del desalojo de familias de bajos ingresos, adultos mayores e inquilinos discapacitados. Y lo hace al costo de los negocios que han invertido interés en la comunidad local”.

Chris Wright, el director ejecutivo del Comité Laboral y la Cámara de Comercio de San Francisco, se opone a la enmienda.

“Argumentaría que [los bancos] son anclas de los sólidos distritos comerciales del barrio”, dijo. “Déjeme nada más decir que estas sucursales bancarias atienden intrínsecamente a residentes del área y negocios. Sé por experiencia propia en el Distrito de Richmond, que cuando voy al banco por dinero, gasto de manera local y visito muchos locales a lo largo de dicho corredor. Argumentaría que esta propuesta en general es innecesaria”.

Los negocios sobre la calle Valencia se han opuesto en el pasado a la apertura de negocios cadena a lo largo del corredor por miedo a que sus propias rentas aumenten.

Cuando American Apparel intentó abrir un local en la calle Valencia en 2009, los vecinos se organizaron y se opusieron al proyecto durante el proceso de permisos. A fin de cuentas, el negocio acordó no abrir.

Los representantes de las asociaciones de negocios de los barrios Haight y Telegraph Hill, así como Tom Radulovich, director ejecutivo de Livable City, habló a favor de la enmienda en una reunión reciente de la Comisión de Urbanismo en donde argumentó que los barrios de San Francisco son únicos porque son propiedad independiente de negocios y por el flujo interno de bancos corporativos arruinaría la personalidad de los negocios.