El cocinero de 22 años de edad que trabajaba en Hog & Rocks, quien fue confundido por pandillero y murió asesinado cerca del restaurante, fue enterrado la semana pasada por su familia en su ciudad natal mexiquense que abandonó hace cuatro años. Sólo hasta ahora, durante el duelo, los detalles sobre la vida de Tío —como lo apodaron sus colegas— han salido a la luz.

Al personal de Hog & Rocks le caía bien Gaspar Puch-Tzek porque era muy organizado y trabajaba duro. Puch-Tzek fue un cocinero que nunca dejó que el caos de una cocina muy ocupada lo afectara.

“Cuando llegaban las ordenes, mucha gente se estresaba pero a él no se le notaba”, dijo Joe Gentempo, chef de Hog & Rocks. “Las ordenes se juntaban y otras personas se sentían apresuradas pero él se reía de ellos”.

Puch-Tzek, de 22 años de edad, había trabajado como cocinero en Hog & Rocks por aproximadamente nueve meses hasta que fue confundido por pandillero y murió asesinado.

Después de su turno laboral del 30 de agosto, salió del restaurante con dos de sus colegas para fumar un cigarrillo, como siempre lo hacía después de trabajar. Mientras los tres estaban de pie afuera, dos hombres se les acercaron y le preguntaron a Puch-Tzek a qué pandilla pertenecía. Aunque Puch-Tzek contestó que no pertenecía a ninguna pandilla, uno de los sospechosos le disparó.

Puch-Tzek llegó a los Estados Unidos con su hermano gemelo, Francisco. Puch-Tzek vivió en San Francisco por aproximadamente cuatro años.

El viernes pasado, su familia lo enterró en su ciudad natal Xul-Oxkutzcab, en Yucatán, México.

“Era increíblemente hábil”, dijo Gentempo.

Todos los lunes, Puch-Tzek llegaba temprano a limpiar los ostiones. “Ni siquiera era su trabajo”, dijo Gentempo.

Para Puch-Tzek, sus colegas en el restaurante eran su familia. En realidad, dos de sus colegas eran sus tíos.

A menudo, compraba alimentos para hacer comidas familiares en el restaurante.

“Algunas veces traía su propia masa y hacía sus propias tortillas. Le decía que se lo reembolsaría pero a él no le importaba”, dijo Gentempo.

Cuando le preguntaron que si podía capacitar a otros en la cocina, trabajaba en ambas estaciones para asegurarse de que no hubiera una interrupción en el servicio.

“Tomaba el puesto de lavaplatos para enseñarles a cocinar. Lavaba los platos durante su turno de cocina”, dijo Gentempo.

Después de trabajar en Hog & Rocks, regresaba a su pequeño departamento en el Tenderloin en donde vivía con algunos de sus colegas, dormía algunas horas y se iba a su segundo trabajo en una panadería en el centro de la ciudad. Su hermano también trabajaba ahí.

“Esa noche le dije que lo quería y le di un abrazo”, dijo Gentempo al referirse a la noche del 30 de agosto cuando su amigo fue asesinado. “Fue la única noche que me fui temprano. Me fui a las 12, en lugar de las 12:30 como siempre”.

“Es muy difícil no verlo ahí atrás”, dijo Gentempo al referirse a la cocina del restaurante.

“Podía confiar en él para que le avisara a los demás en la cocina”.

Hog & Rocks tendrá una subasta en silencio hasta el viernes por la tarde para ayudar a recaudar fondos para cubrir los costos del funeral. Los resultados de la subasta se anunciarán en la página en Facebook de Hog & Rocks a las tres de la tarde del viernes.

Si le gustaría hacer una donación, vaya a Hog & Rocks en el 3431 de la calle 19 o vaya a una sucursal de Wells Fargo y pida hacer una donación al número de cuenta 3114477635, bajo el nombre de Francisco Puch-Tzek

Andrea Valencia

Andrea was born and raised in Mexico City, where she graduated as a translator/interpreter. She has been working with Mission Local since 2009 translating content for the Spanish page. Also lives in the...

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