Traducido por Andrea Valencia

Hace más de un año, la Misión vio cómo las autoridades migratorias arrestaron y deportaron a Murat Celibi Ariner, el propietario del popular carrito ambulante Amuse Bouche, a Paris.

No importó que Pelin, inmigrante de Turquía y recién esposa de Ariner se hubiera convertido en ciudadana estadounidense hace poco. La pareja no realizó el trámite que les hubiera permitido quedarse.

Hoy día, los Celebi-Ariner viven en París. Pelin enseña Inglés y después de haber buscado trabajo durante seis meses, Murat encontró trabajo en una librería de cómics.

Y sobretodo, tienen a Yunus, su hijo de cuatro meses de edad.

Murat, quien es ciudadano francés, fue detenido por ICE durante más de dos semanas en el mes de noviembre de 2009 antes de haber sido deportado a Paris. “Lo primero que hice fue dormir 24 horas”, dijo Murat sobre su primer día en Francia. “Haber estado detenido fue como haber estado en la cárcel. Estaba muy cansado”.

Los recién casados pasaron cinco meses viviendo con los padres de Pelin –diplomáticos que por suerte estaban en servicio en Paris. “Eso hizo que la transición fuera más fácil”, dijo Pelin, quien mantiene doble ciudadanía en los Estados Unidos y Turquía. Pero también fue desorientador. Paris, dijo ella, no era su hogar.

Se embarazó inmediatamente. Murat encontró trabajó en una librería de comics y la pareja se mudó a su propio departamento.

“He estado descubriendo nuestra nueva vida”, dijo Murat.

El carrito Amuse Bouche no tuvo tanta suerte. “La cultura francesa es diferente”, dijo Murat. Los franceses no están acostumbrados a comprar su comida en las calles, dijo, y a menudo comen en casa.

“Sería maravilloso comenzar un movimiento aquí”, añadió, “pero no creo que suceda por ahora”.

El ex-vendedor cree que las autoridades francesas son menos flexibles en cuanto a permisos alimenticios y vendedores ambulantes. “Me darían una multa inmediatamente”.

Los dos extrañan San Francisco y el Distrito de la Misión. En especial, extrañan el clima. Paris es frío durante el invierno. “Extraño el sol”, dijo Pelin.

La solicitud del ex-vendedor para obtener una tarjeta de residencia todavía está bajo consideración. Declaró que migración estadounidense le ha pedido que realice trámites para poder obtenerla. Murat extraña el ambiente del Distrito de la Misión y le gustaría volver a visitar. Declaró que ha dejado atrás cualquier sentimiento desagradable de la experiencia.

Su esposa no está tan segura. “No creo querer regresar”.

“Ahora tenemos una familia”, dijo Murat. “Quiero seguir adelante”.