Arzobispo Católico Exige Reforma Inmigratoria

San Francisco Archbishop Salvatore Cordileone speaks at the historic Mission Dolores, May 13.

San Francisco Archbishop Salvatore Cordileone speaks at the historic Mission Dolores, May 13.

A medida de que los legisladores debaten el proyecto de ley de inmigración en el senado, la Arquidiócesis de San Francisco ha lanzado una campaña para hacer que las familias del Área de la Bahía participen en exigir una reforma significativa.

El lunes pasado en la escalinata de la histórica Misión Dolores de la ciudad, Salvatore Cordileone, arzobispo de San Francisco, estuvo presente junto con el padre Arturo Albano, el padre Paul Gawlowski y otros líderes de la iglesia católica romana para exigir ayuda a las miles de familias indocumentadas que se encuentran desde el condado de Marin en el norte de la ciudad al condado de San Mateo, al sur de la ciudad.

“Tenemos una oportunidad histórica de resolver el sistema de inmigración”, dijo Cordileone. “Nuestro país tiene el derecho y la responsabilidad de proteger sus fronteras, y las leyes de inmigración eficiente son parte de esa puesta de autoridad”.

Entre las demandas específicas de la reforma nacional de inmigración, Cordileone exigió: un camino al estatus legal completo; mejor educación y empleo; disminución de solicitudes pendientes de inmigración para resolver las separaciones familiares; mejorar las protecciones del debido proceso para inmigrantes; y “una forma de atender las causas de raíz de la inmigración”.

“Esto es importante para nosotros como católicos”, dijo Lorena Melgarejo de la oficina de política pública y preocupación social de la Arquidiócesis.

Junto con el llamado para un proyecto de ley nacional, el arzobispo urgió al gobernador de California Jerry Brown y a los legisladores estatales a aprobar una ley en 2013 que colocaría la responsabilidad de las detenciones de inmigración y autoridades competentes exclusivamente bajo la jurisdicción de agencias federales, en lugar de en las autoridades locales.

Dicho proyecto de ley estaría en contra del existente programa Secure Communities que los analistas políticos opinan ha conllevado a la deportación de 93,500 individuos en todo el país.

El proyecto de ley que está pendiente en Washington crearía un camino de 13 años a la ciudadanía para personas que actualmente están indocumentados mientras que al mismo tiempo fortalecerá la seguridad de fronteras. El senador de Vermont, Patrick Leahy, propuso hace poco una modificación al proyecto de ley pendiente que le permitiría a los estadounidenses patrocinar a parejas del mismo sexo que nacieron afuera del país y que están en necesidad de obtener micas de residencia o green cards.

La inclusión de temas relacionados a parejas del mismo sexo ha sido polémico entre los políticos conservadores así como con el arzobispo de San Francisco, quien públicamente condena el matrimonio entre personas del mismo sexo.

“Es un tema sin relación”, dijo sobre las parejas del mismo sexo. “Hay que concentrarnos en la reforma inmigratoria en este proyecto de ley”. Si el proyecto de ley no se aprueba debido a la polémica modificación a parejas del mismo sexo, agregó, “sería una tragedia”.

Junto con el arzobispo, dos residentes indocumentados de San Francisco hablaron sobre los obstáculos personales que han tenido que superar gracias a ser el resultado de un sistema inmigratorio quebrantado. Una mujer que por su propia protección se presentó solo como Nellie, declaró haber denunciado a su novio por haber abusado de ella físicamente solo para haber sido arrestada y detenida durante ocho meses después de que los agentes del orden público descubrieron su estatus de indocumentada.

Carolina Parrales de la oficina de política pública y preocupación social de la arquidiócesis, así como miembros de La Colectiva, una colectiva administrada por trabajadores que tiene como objetivo fortalecer a mujeres inmigrantes, se unió con clérigos en la escalinata de la Basílica Misión Dolores para mostrar su apoyo a la campaña de la reforma. Melgarejo, la funcionaria de política pública de la arquidiócesis, se negó a dar apellidos para proteger a las personas indocumentadas que estaban presentes para evitar repercusiones.

 

Share!FacebookGoogle+PinterestRedditLinkedInEmail

Filed under: En Español

Comments are closed.