En Timbuk2 Los Clientes Son los que Deciden Comprar Localmente o No

Es posible que sus oficinas centrales se parezcan a las de una compañía local start-up, pero el fabricante de mochilas para mensajeros Timbuk2 no es ningún recién llegado. Su historia de 22 años comenzó en la Misión y la compañía sigue teniendo una presencia aquí; sin embargo, la mayor parte de su producción se mudó a Asia en 2003. Durante muchos años, la opción de comprar el producto hecho de manera local ha sido cuestión del consumidor.

La estrategia ha funcionado. Cada año, miles de personas y compañías compran felizmente uno de los 60,000 productos hechos localmente —mochilas hechas a la medida a un precio que fácilmente puede exceder los $100 dólares.

Estas 60,00 mochilas representan alrededor del 25 por ciento de la ganancia total de la compañía. Se hacen en las oficinas centrales en el 583 de la calle Shotwell, en donde también tienen las operaciones financieras, servicio de atención al cliente, diseño y mercadotecnia.

Aunque la producción internacional de la compañía es un tema delicado, el jefe de operaciones Tony Meneghetti precisó que en este caso es una cuestión de decisión —dejar a los clientes decidir si quieren pagar por una mochila personalizada hecha localmente u optar por la mochila estándar importada y asequible.

“Tenemos que ser competitivos con el precio”, dijo. Los materiales son los mismos, pero si se hace de manera local, los productos hechos en Asia cuestan entre $30 y $40 o más, dijo. “Nadie las compraría”.

“Si no se hacen las dos, no se puede avanzar y se seguirá siendo un pequeño negocio”, agregó la gerente de mercadotecnia en línea Lizzy Fallows, quien señaló que el crecimiento de la compañía también permite una mayor contratación en la oficina de San Francisco.

Tener una fuerte presencia de manufactura aquí, opinaron los ejecutivos de la compañía, siempre ha sido una prioridad para Timbuk2. Es el lugar en donde se fabrican los productos hechos a la medida que los clientes diseñan en su sitio en línea o en su local de venta al por mayor.

“No, nunca hemos considerado llevarlo a Asia”, dijo Fallows. A pesar del alto costo, la producción de dichas mochilas locales tiene ventajas. Le permite a la compañía fabricar en pequeñas cantidades, innovar y probar nuevos diseños. También significa que pueden arreglar los errores fácilmente y tener una entrega más rápida.

“Otras compañías manufacturan productos hechos a la medida en Asia también, y les toma semanas entregarlas”, dijo. Las mochilas de Timbuk2 hechas a la medida se envían tan sólo en dos o tres días después de que se compran en línea, o el mismo día si la venta se hace a través del local de venta al por menor.

“Estamos orgullosos de poder hacer esto”, dijo Meneghetti. “Somos una de las únicas compañías en los Estados Unidos que hacen mochilas aquí”.

Antes de mudarse al edificio en Shotwell hace dos años, la compañía trabajaba desde el espacio que tenían en las calles 16 y Alabama.

“Era importante para nosotros quedarnos en la Misión, así que fuimos muy afortunados en encontrar un espacio que combinara la manufactura y el espacio de oficina en un edificio, en un piso con mucha luz natural e instalaciones”, dijo Fallows. Un piso con un barandal con vista al resto del espacio ofrece un nivel adicional que está integrado con el piso principal, lo que brinda una “mejor, más rápida y clara comunicación y un sentimiento unificado de que somos un equipo”.

El tamaño del área de manufactura no cambió, dijo Fallows, pero la mudanza les permitió reducir el almacén no usado y un espacio del 40% para almacenaje de materia prima.

Además, la compañía sigue creciendo.

En los últimos años, el porcentaje de la producción total hecha en San Francisco ha permanecido estable, mientras que la producción en general ha aumentado y cada año hay nuevos diseños en línea. “Estamos haciendo más de ambos”, dijo Fallows.

En el Interior de la Fábrica de San Francisco

Para las 10 a.m., la fábrica —separada de la oficina por una puerta— se llena de los sonidos de animadas conversaciones en chino, música proveniente de una pequeña radio y de máquinas de coser bordando mochilas. El logo de LinkedIn resalta en una de las mochilas para mensajero a medio hacer.

Hay arroz cocinándose en la cocina del segundo piso; y debajo hay alrededor de 20 trabajadores. En la mesa de la cocina se pueden ver revistas chinas.

Los trabajadores de manufactura reciben un sueldo competitivo junto con “beneficios amplios y completos de atención médica, planes dentales y visuales financiados por la compañía, un programa de jubilación correspondido por la compañía, vacaciones pagadas, beneficios para pasajeros de trayectos largos, reembolso de matrícula y un programa de bono empresarial”, dijo Meneghetti, quien se negó a dar una cantidad salarial exacta.

El proceso en sí mismo comienza cuando la tela llega a las mesas: se distribuye en dos unidades diferentes para producir dos mochilas al mismo tiempo y termina cuando las mochilas están listas para entregar.

Una máquina con coloridos rollos de hilo borda el logo. Los trabajadores cosen las piezas cuidadosamente al cortar el material en exceso con tijeras. Al final, la mochila termina al revés y se tiene que voltear manualmente antes de que se pueda enviar.

Varios sombreros de bordado amplio adornan los espacios entre las mesas. Hui Wu, quien ha estado trabajando para la compañía durante 14 años y cuyas fotografías cuelgan del techo en un gran letrero promocional, explicó que la luz solar que entra por las ventanas de vidrio en el techo de madera solía molestar a las trabajadoras.

Ahora hay algunas telas que cubren las ventanas, pero seguramente se volverá a reemplazar con una mejor solución, dijo Fallows, durante un recorrido por las oficinas centrales. Una solución que espera que una compañía local desarrolle.

Una Cultura Ciclista y Local

Apoyar a vendedores y fabricantes locales, insistió, es importante para Timbuk2. En efecto, el té Mighty Leaf, Ritual Coffee y la comida de Bi-Rite llenan la cocina. El letrero en la fachada del edificio fue hecho por Arc Meetalworks, y Alan, trabajador de metalurgia, de Almost Scientific hizo las perchas para bicicletas que están en la oficina.

El otro sello distintivo de la compañía es obviamente la cultura ciclista. Timbuk2 —el cual durante el primer año se llamaba Scumbags— fue creado por Rob Honeycutt en 1989, un mensajero en bicicleta en San Francisco. Aunque hoy día la compañía produce bolsas para computadoras portátiles, portafolios y mochilas, su emblema sigue siendo la mochila para mensajeros en bicicleta.

A pesar de las numerosas perchas en la entrada de la oficina, hay varias bicicletas en el piso. Los sobres en los que se entregan las órdenes tienen mapas de la ciudad para bicicletas. Las oficinas centrales tienen una regadera para personas como el presidente Mike Wallenfels, quien recorre 30 millas en bicicleta desde Novato para llegar a trabajar.

Los empleados son admiradores de los productos de la compañía.

“Obtuve mi mochila hace 10 años y todavía la uso. No sabía que iba a trabajar aquí”, dijo Fallows justo antes de mostrar las diferentes telas, como el nylon balístico, el cual es “el pan y vino del negocio”.

Todo es muy casero.

En el piso principal, también rodeado de mochilas, Dominique Schwartz, representante de ventas y Wallenfels hablan de los pros y contras de los nuevos productos. Los empleados de operaciones de finanzas bromean cerca de ahí, y en el piso de arriba, Lita, la perrita que pertenece a Heather Stockwell-Ferreira, representante de servicio al cliente, descansa en un viejo y pequeño portafolio de Timbuk2 hecho a forma de camita.

 

Comments are closed.